1er Congreso Internacional "Pobres y Pobreza en la Sociedad Argentina"

Universidad Nacional de Quilmes - Argentina

Noviembre 1997

Ponencias publicadas por el Equipo NAyA
https://www.equiponaya.com.ar/
info@equiponaya.com.ar

LAS LIMITACIONES Y SESGO DE LAS USUALES METODOLOGIAS DE MEDICION DE LA POBREZA.

Una visión critica.

Sandra Vazquez, Lic. en Ciencias Políticas.

Grupo de Investigación "La Red"

INTRODUCCION

América Latina se ha visto en los últimos años inundada por los discursos que elogian los grandes logros obtenidos en el campo económico. El crecimiento económico prometido se convirtió en realidad, pero trajo consigo a una compañera inseparable, que si bien en nuestros países no era una desconocida, en esta etapa mostró aun más su crudeza, y lo que es peor manifestó su firme vocación de quedarse por mucho tiempo.

En las últimas décadas la Pobreza, como tema apareció de múltiples formas en discursos, análisis e investigaciones. Se debate si creció, si crecerá, si se han modificado los caracteres que la definían. Su abordaje se realiza desde distintas perspectivas ideológicas y metodológicas, intentando aproximarse a ella , pero sin encontrar la respuesta para miles de personas que no piensan la Pobreza, sino, que la viven. Las estadísticas abruman. Las definiciones y explicaciones son insuficientes. Las soluciones, inexistentes.

En los pasados 20 años la Pobreza se extendió y se profundizó. El Estado requirió instrumentos que le permitieran orientar las políticas públicas en este sentido. Se utilizaron instrumentos que ya existían, otros se crearon. Pero la realidad, sólo muestra lo que se le pide que muestre. Según fuese la orientación política de los gobernantes, las estadísticas y los indicadores dijeron lo que se necesitaba que dijeran.

El problema surge al intentar describir la pobreza desde sus causas y efectos. Porque es aquí donde los métodos usuales muestran sus limitaciones.

Los instrumentos metodológicos utilizados para medir la pobreza no permiten entenderla, ni muchos menos resolverla. Tanto la medición que se hace de ella, sea Línea de Pobreza o NBI o su combinación sólo alcanzan para obtener una visión parcial y momentánea del hecho, no permitiendo observar su verdadera naturaleza y desarrollo.

El presente trabajo pretende resolver, en un plano descriptivo, el siguiente interrogante:

1- Las limitaciones y sesgo de las usuales metodologías de medición de la pobreza (NBI - LP), pueden encontrarse en el reconocimiento del sustrato ideológico que las sustentan?

Para responder esta pregunta, es preciso:

- Elaborar un marco teórico que permita realizar una crítica a las metodologías empleadas en la actualidad para medir la Pobreza.

- Determinar y comparar los caracteres que definen las metodologías de medición de la pobreza (NBI, Línea de Pobreza, combinaciones) a los efectos de verificar sus limitaciones descriptivas.

- Vincular las limitaciones de las metodologías de medición de la pobreza (NBI, Línea de Pobreza, combinaciones) con su sustrato ideológico.

Al iniciar el trabajo se partió de la siguiente hipótesis: Las metodologías empleadas en la medición de la pobreza no logran desentrañar las verdaderas causas que la provocan, porque depositan en el pobre la responsabilidad de su situación, sin abordar las formaciones sociales concretas que la determinan.

El informe se ha organizado teniendo en cuenta tres bloques:

1- Marco Teórico: contiene, en primer término, la evolución histórica del concepto de pobreza, desarrollando luego, la relación entre Alienación, Modelo de Acumulación, Rol del Estado, Políticas Sociales y Pobreza

2- Análisis y Crítica a las Metodologías de Medición: Línea de Pobreza y Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)

3- Conclusiones.

MARCO TEORICO

POBREZA: CONCEPCIONES IDEOLàGICAS

Las primeras justificaciones de la pobreza fueron de tipo religioso o filosófico. Correspondiendo los principales aportes, dentro de la cultura occidental, a la Doctrina Cristiana, donde la Pobreza tiene un tratamiento especial. Los pobres son considerados bienaventurados y predilectos de Dios, siendo los ricos fuertemente criticados en varios pasajes de las Escrituras.

La preconización de los principios de pobreza cristiana, en la práctica, debieron ser reelaborados, para adaptarlos a las estructuras sociales con las que el Cristianismo entró en contacto. Por tal motivo, nunca pudo plantearse, en términos de origen o génesis social, una explicación de la existencia de pobres y ricos.

No obstante, durante la Edad Media, algunos textos, mostrarían una orientación funcionalista en el tratamiento del tema, al afirmar que tanto riqueza como pobreza, fueron distribuidas por Dios, de la misma manera que atribuyó distintas funciones a los miembros del cuerpo. Y así, les correspondió a los ricos, actuar como alma gobernando a los pobres, y a estos, como cuerpo, servir a los ricos, labrando la tierra y haciendo los otros oficios necesarios a los señores feudales.

Se considera, la existencia de ricos y pobres como un hecho dado y normal, connatural a la sociedad, que viene impuesto por las exigencias "funcionales" de la misma.

Integrándose el sistema mediante un vínculo de dominio- servidumbre, que se legitima con el deber-derecho de socorro.

Esta dependencia "paternalista" fue reforzada, desde otros sectores y saberes. Tal el caso de John Stuart Mill que, desde el campo de la economía, argumentaba en favor de este tipo de vínculo 1.

En el siglo XVII el exceso de pobres, provocó que la Pobreza dejase de asociarse a factores económicos o sociales independientes del sujeto y comenzó a prevalecer la vieja tendencia que vincula la Pobreza a la indolencia, a la insubordinación y al vicio: los pobres fueron declarados culpables de su situación.

La responsabilidad de ayudarlos fue sustituida por la idea de "integración", mediante la corrección y la educación en la sumisión, la laboriosidad y la conformidad.

El sermón sustituyó a la ayuda material. Las escuelas dominicales y de caridad abordaron la tarea del disciplinamiento, en favor de quienes promovían o controlaban la acción educativa 2 .

Desde esta nueva posición ideológica, la respuesta al porqué hay pobres, es muy simple: porque los pobres no quieren salir de la pobreza.

Las ciencias sociales no tardaron en hacer un mayor aporte. El economista Robert Malthus sostuvo que el crecimiento de la población era infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos, por lo que para mantener estas dos fuerzas desiguales al mismo nivel, la dificultad de subsistencia ejercía sobre el crecimiento de la población una fuerte presión restrictiva. Esto mecanismos eran ajustados espontáneamente por la naturaleza.

La Pobreza, para Malthus, es inevitable e irremediable. No se puede ayudar a los pobres sin perjudicar al resto de la sociedad.

Al fundamentar científicamente la posición de que la pobreza es un producto inevitable de la naturaleza, libera de toda culpa y responsabilidad de ayuda a las clases superiores. Interpretación muy conveniente cuando las relaciones paternalistas de la sociedad estamental estaban siendo sustituidas por la nueva relación de clases de la naciente sociedad industrial.

Herbert Spencer, avanzó a un más en este sentido, considerándoselo el fundador del darwinismo social. Su teoría radica en considerar que la pobreza se produce por la menor capacidad de adaptación de determinados sujetos, lo cual supone continuar en la línea que considera a los pobres culpables de su situación. El aniquilamiento de los pobres equivale a la "supervivencia de los mejores" y por consiguiente, al mejoramiento de la raza, con lo cual se asegura el progreso. Cualquier intervención en favor de los pobres, es un obstáculo al proceso de selección natural.

Hasta el momento, el trabajo era considerado lo opuesto a la pobreza. Quién trabaja no es pobre. La pobreza responde a factores personales: impedimento físico u holgazanería.

Sólo en la segunda mitad del siglo XIX, vistos los efectos de la Revolución Industrial, se hace visible la pobreza de la clase obrera y se plantea la Cuestión Social.

Pero va ser Carlos Marx, quién va a realizar la más dura y sólida crítica al Capitalismo como fuente generadora de la pobreza.

Como los economistas clásicos, considera inevitable la pauperización en la nueva estructura social, pero profundizando el análisis, localiza una causa remediable de la pobreza, y deduce que la acción no debe estar orientada a "ayudar a los pobres", sino en construir una sociedad sin pobres.

En síntesis, los principales aportes en relación al tema son: - Denuncia como causa fundamental de la pauperización a la alienación económica. - Los pobres dejan de ser considerados sujetos pasivos de dependencia, protección y conducción, para convertirse en protagonistas, siendo valorados en función de su posición en la estructura social y de su papel en el cambio social.

- El capitalista compra la fuerza de trabajo al precio de subsistencia de la fuerza de trabajo, y como esta produce más que su valor, el capitalista obtiene la plusvalía directa o absoluta, que acrecienta el capital.

Como la única fuente de plusvalía es la fuerza de trabajo, el empresario procura ampliar el número de asalariados; la acumulación de capital, por otra parte, favorece la ampliación de empresas y la contratación de obreros. Pero llega el momento en que la fuerza de trabajo escasea, suben los salarios y disminuyen los beneficios; las pequeñas empresas quiebran o se ven obligadas a asociarse con las grandes (concentración del capital) y las que subsisten tienden a incrementar sus beneficios mediante procedimientos generadores de plusvalía relativa, es decir, aquella que resulta de hacer el trabajo más productivo, y de reducir, por lo tanto, la cantidad de trabajo necesario para mantener la fuerza de trabajo. Tales procedimientos son la ampliación del tamaño de las empresas, la mayor división del trabajo (que disminuye las exigencias de calificación y aprendizaje y el valor del obrero), la mayor mecanización, etc.

De este modo el capital se concentra y aumenta el capital de equipo, mejora la productividad y se reduce el empleo, originándose una superpoblación relativa, una reserva de desempleados, que venderán a bajo precio su fuerza de trabajo y así se produce una pauperización progresiva 3 .

Los problemas de la pobreza fueron también plateados por la Social-democracia, que se enfrenta al capitalismo desde un retorno a las doctrinas originales de la filosofía liberal. Manteniendo la propiedad privada de los medios de producción, propone la socialización de lo que requiere una explotación socializada.

Según sus formulaciones el capitalismo entraña un principio de desigualdad y desequilibrios de poderes contrarios a la auténtica ideología democrática. Por lo que para asegurar la transformación, el Estado debe asumir la propiedad de empresas y servicios públicos, regular actividad económica y asegurar el pleno empleo. La desigualdad de los trabajadores frente a la empresa se resuelve con legislación social y promoción de los sindicatos obreros.

El Estado asume, del mismo modo, la tarea de garantizar la igualdad de oportunidades, mediante la democratización de la educación y las políticas de asistencia a viejos, enfermos y desocupados.

Los '80 y '90 demostraron que el Estado de Bienestar y el diagnóstico y tratamiento de la pobreza propuesto por el reformismo, en nada han resuelto una situación que continua empeorándose.

Finalmente, la moderna sociedad industrial busca su justificación en la teoría funcionalista de la estratificación social y el modelo ideal de la sociedad de mérito, es decir, sociedad estratificada según la pauta de distribución de las posiciones en la jerarquía social (y económica) por adquisición personal.

La desigualdad social, es un recurso creado inconscientemente por las sociedades para asegurar que "las posiciones más importantes sean ocupadas por las personas más calificadas" 4. La pobreza debe considerarse como el castigo establecido para quienes no tengan capacidad o no se esfuercen por ocupar posiciones importantes.

ALIENACION Y MODELOS DE PRODUCCION Y ACUMULACION:

Carlos Marx aborda el tema de la alienación en 1844 en los Manuscritos, donde realiza una crítica a la economía capitalista, desde la filosofía, partiendo de algunos hechos evidentes: - El obrero se empobrece mientras más riqueza produce; - La depreciación del mundo del hombre aumenta en razón directa al incremento del mundo de las cosas.

Marx, en esta obra, observa la enajenación del obrero asalariado bajo tres aspectos:

Aspecto 1: Las relaciones del obrero con el producto del trabajo como un objeto ajeno que ejerce poder sobre él. " El producto del trabajo es el trabajo objetivado en un objeto, que se ha hecho material: es la objetivación del trabajo. En las condiciones analizadas por la economía política esta realización del trabajo aparece como una pérdida de realidad para los trabajadores; la objetivación como pérdida del objeto y servidumbre del objeto; la apropiación como enajenación, como alienación"5.

El hombre recibe de la naturaleza, tanto el objeto de trabajo como los medios para subsistir. Le debe a ella tanto la posibilidad de existir como obrero y como sujeto físico. La relación se convierte en servidumbre cuando el trabajo en lugar de ser una manifestación de su personalidad, se convierte en medio de subsistencia. Su calidad de obrero le permite conservarse como sujeto físico.

Aspecto 2: La relación del trabajo con el acto de la producción. "Esta es la relación del obrero con su propia actividad alienada que no le pertenece; es una actividad- sufrimiento, fuerza-debilidad, engendrar-castrando, la propia energía mental y física del obrero, su vida personal o lo que es vida fuera de actividad como una actividad que se vuelve contra él, que no depende de él ni que tampoco le pertenece. Aquí tenemos la autoenajenación, como antes vimos la enajenación de la cosa" 6.

La alienación de la actividad, surge cuando el trabajo pertenece a otro, dejando de pertenecer al obrero, quien no se afirma, sino que se niega en la actividad, no se siente cómodo sino desventurado. Está cómodo en su casa cuando no trabaja. Lo bestial se convierte en humano (comer, dormir) y lo humano se convierte en bestial (trabajar).

Aspecto 3: El trabajo enajenado transforma al ser esencial humano (la naturaleza y el haber espiritual de la especie) en algo alienado, en un medio para su existencia individual. "Es justamente en la transformación del mundo objetivo, en consecuencia, que el hombre se demuestra como ser esencial. Esta producción es su vida activa como especie. A través y a causa de esta producción, la naturaleza aparece como su trabajo y su realidad. El objeto del trabajo es, por tanto, la objetivación de la vida de la especie humana; porque se duplica a sí mismo en un mundo que él ha creado. Por lo tanto, al arrancar del hombre el objeto de su producción, el trabajo enajenado arranca de él su vida esencial, la objetividad real de su especie, y transforma la ventaja sobre los animales en la desventaja de que su cuerpo inorgánico, su naturaleza, le es arrebatado" 7.

El hombre, para el marxismo, es un ser que se realiza individualmente y como género, en su relación con la naturaleza y con el resto de los hombres, por medio del trabajo. Es a través del trabajo que el hombre desarrolla su personalidad y su naturaleza humana. El hombre es su cuerpo, su producto, la naturaleza, los otros hombres. El trabajo alienado, le arranca su vida genérica y sólo produce vida física.

Roger Bartra sostiene que "la enajenación es básicamente un fenómeno ubicado al nivel de la conciencia... Es sobre todo, una pérdida de conciencia que aparece en el momento en que en la sociedad aparecen formas de explotación del hombre por el hombre, es decir, cuando una parte de la sociedad pierde por causas sociales una porción del producto de su trabajo, y este producto a distribuirse y transformarse de acuerdo a normas cada vez más complejas y más alejadas a la voluntad del propio productor. El grado más profundo de enajenación se alcanza bajo las forma más desarrolladas de la sociedad capitalista." 8

Afirma que, partiendo de los mecanismos económicos básicos, la enajenación en el mundo capitalista se manifiesta en tres planos, (vinculados con los aspectos descriptos por Marx):

a- Como un conjunto de ideas, actitudes y sentimientos enajenados que se presentan esencialmente como creencias en situaciones irreales, actitudes de incomprensión, desorientación y abandono, sentimientos de impotencia, fe en el sistema social como algo abstracto, etc. Es decir, desfiguraciones de la realidad objetiva.

b- Como un comportamiento social enajenado, que se presenta esencialmente como una conducta sumisa ante el orden establecido. El hombre se inclina ante un sistema al que no se atreve a impugnar por considerarlo como algo ajeno a su propia actividad creadora, se somete ciegamente y cumple las normas que le impone un estado de cosas que en realidad es un estado de hombres.

c- Como estados psicológicos (individuales o colectivos) enajenados, que se presentan como situaciones de ansiedad, angustia, autorepresión.

El fenómeno de la enajenación no se limita a las clases explotadas, sino que invade a todas las clases, pero se manifiesta de manera diferente en cada una. Lo que en el explotado es conducta sumisa, en el explotador es conducta sometedora.

Alienación y Sociedad Industrial.

Si analizamos capital, desde los inicios de la sociedad industrial, las distintas etapas en la acumulación, incorporando la categoría de alienación, podríamos afirmar que: La incorporación del trabajador a la producción industrial significó el primer paso en una larga serie de expropiaciones realizadas por el capital contra el trabajo.

La alienación en una primera etapa significó para el obrero el alejamiento con respecto a lo producido. En un segundo momento, la Organización Científica del Trabajo (Taylor) logró mediante la parcelación y fragmentación del trabajo la expropiación del saber obrero y su confiscación por la dirección de la empresa, trasladando el control sobre la producción del trabajador al capitalista, permitiendo el ingreso de obreros inexpertos, no sindicalizados ni organizados, lo que posibilitó imponer normas que facilitaran la extracción de plusvalor y la acumulación capitalista. Habiendo perdido el control en el taller, sometidos a una vigilancia y control permanentes en la búsqueda del máximo rendimiento, los trabajadores ven convertirse su tarea en actos reflejos y ajenos a su voluntad.

El control del proceso productivo y la debilidad impuesta a los sindicatos permitió que el capital se desentendiera de las necesidades de los trabajadores fuera de la fábrica, por lo que el obrero sumó a su malestar en la fábrica, la preocupación de satisfacer con su salario (que dependía de su rendimiento) las necesidades básicas para la reproducción familiar.

Posteriormente, para emprender la producción en masa, Ford parcela aun más el trabajo y aumenta la distancia entre el trabajo intelectual y el material, delegando este último, a obreros no calificados, a quiénes se les imponía regímenes agobiantes de producción. El descontento, fuente de conflicto permanente, se resolvió de dos maneras: por un lado, el reconocimiento de los sindicatos con la consecuente institucionalización del conflicto a través de las convenciones colectivas y por otro, la incorporación del trabajador al proceso productivo como consumidor ( de una producción en masa que alguien debía consumir).

El capital, a través del Estado de Bienestar, asumió la tarea de la reproducción de la fuerza de trabajo, compensando el malestar propio de las largas y monótonas jornadas de trabajo, con nuevas posibilidades de vida y de consumo 9.

Cuando este modelo de desarrollo entró en crisis debido a la declinación de la tasa de ganancia, se fracturó la relación capital-trabajo. La necesidad de continuar con la acumulación del capital provocó la búsqueda de nuevas formas de organización de la producción que se asienta, por un lado, en la incorporación de un sector de los trabajadores en condiciones privilegiadas, y por el otro, en una gran de mayoría sometidos a la precarización o el desempleo.

Una de las respuestas a la crisis de acumulación, es la brindada por el "toyotismo" y los círculos de calidad, modelo más perverso aún que el taylorismo, ya que convierte al trabajador en "socio" del capital, aunque aumenta el grado de explotación. Se eliminan los mandos intermedios creando un sistema de autocontrol grupal, se persigue la compenetración del trabajador con la empresa, asumiendo éste la responsabilidad y los riesgos del proceso de producción, desapareciendo el límite entre "tiempo libre" y "tiempo de trabajo". El stres y la presión afectan inevitablemente la salud física y mental de los trabajadores.

En nuestro país, un ejemplo de este intento de "asociar" a trabajadores y empresarios, está dado por los Programas de Propiedad Participada presentes en la Leyes de Privatización de ENTEL, Aerolíneas, etc., cuyo único resultado visible ha sido el convertir a las asociaciones gremiales en "socios" y "cómplices" de miles de despidos.

Con las Leyes de Flexibilización Laboral, (que incorpora nuevas modalidades de contratación con la reducción o anulación de la indemnización por despido) y la Ley de Accidentes de Trabajo que traslada al trabajador los riesgos propios de la producción, el Estado posibilitó la profundización del proceso de precarización del trabajo.

Este proceso ha convertido a miles de trabajadores en eventuales, contratados, etc., es decir que se encuentran incluidos en el proceso productivo, pero sólo ocasionalmente o en tiempos parciales, siendo excluidos, por lo general, de la seguridad social 10.

En aras de la reducción del "costo laboral argentino", estas leyes han institucionalizado la alienación como incertidumbre, inestabilidad y desprotección de los trabajadores, quienes se debaten entre la pérdida de su trabajo o la pérdida de su dignidad.

En cuanto a los desempleados, la alienación se presenta como exclusión, desde un doble aspecto: primero, porque el desempleado no abandona su condición de trabajador, padeciendo la alienación en sentido estricto ( de conseguir empleo, igualmente no podría a través de él, desarrollar su personalidad, dadas las condiciones de explotación en que desempeña su tarea). En segunda instancia, porque se haya excluido de la posibilidad de reproducirse como fuerza de trabajo, sufre una "alienación ampliada" 11. Es decir, se le niega no sólo la posibilidad de autorealización, sino que además se lo aleja de la posibilidad de encontrar la forma de subsistencia y resarcimiento económico por su esfuerzo.

MODELO DE ACUMULACION Y POBREZA

Entender los mecanismos concretos que generan pobreza en nuestro país, requiere, en primer término, analizar la relación entre crecimiento de la pobreza y modelo de acumulación.

En los años de postguerra, hasta fines de los '60 y principios de los '70 prevaleció en los países capitalistas desarrollados, el régimen de acumulación fordista, que en síntesis sostenía que los aumentos de productividad generados por la producción en masa redundarían en aumentos salariales equiparables, y por ende, en consumo de masas.

Conformando así, en términos relativos, un modelo "socialmente articulado" 12, debido a que la masa salarial generaba el grueso de la demanda final para todos los sectores de la economía.

En esta articulación, un elemento importante era el salario indirecto resultante de la protección social que brindaba el Estado Benefactor, asegurando la reproducción de la fuerza de trabajo.

En esta época, en los países capitalistas desarrollados, la participación del salario (directo o indirecto) representaba el 70 o 75% del PBI.

El modelo funcionaba sobre la base de un fuerte mercado interno sustentado en la producción de "bienes salario" (bienes demandados por los sectores populares).

Este mercado interno, en su gran mayoría estaba conformado por PYMES que ocupaban una proporción significativa de fuerza de trabajo.

En nuestro país, el modelo de industrialización sustitutivo de importaciones encontró sus límites, en el marco de la crisis internacional del capital.

En los '70 comienza, lentamente a imponerse un nuevo modelo de acumulación, con bases absolutamente diferentes, asentado en la globalización financiera, la desregulación de los mercados y servicios internacionales y la regionalización de la producción. Los países latinoamericanos además de recomponer su aparato productivo, debieron emprender la Reforma del Estado.

La integración de la clase trabajadora al proyecto económico global, ya sea desde la producción o el consumo, interesa cada vez menos, lo que determina su paulatino empobrecimiento, verificándose esto en diversos aspectos:

a- El trabajo es considerado únicamente como un costo al capital, no como factor de demanda. Son los no asalariados de altos ingresos los únicos que generan ahorros y una demanda final para la producción de "bienes de lujo". Las características de esta producción de bienes de lujo o exportables es que, generalmente, absorben poca fuerza de trabajo, son muy heterogéneos y están destinados a un único mercado globalizado. En nuestro país, sólo un 20-30% del PBI lo constituye la demanda de sectores de bajos ingresos, el resto proviene del superávit bruto de explotación 13.

b- El "salario indirecto" ha perdido su rol en la contribución a la reproducción de la fuerza de trabajo, mediante la reducción indiscriminada del gasto público social, las privatizaciones y las transferencias a provincias y municipios de los servicios públicos esenciales lo que ha provocado su encarecimiento o el deterioro sustancial de su calidad.

c- El modelo tiene en sí elementos que hacen cada vez más regresiva la distribución nacional del ingreso, operándose fuertes transferencias desde los sectores de menos recursos hacia los que más poseen. Algunos de los mecanismos que han actuado en este sentido son: la licuación de la deuda privada, los pagos de Deuda Externa, la hiperinflación, las privatizaciones, la importancia relativa de los impuestos indirectos que gravan el consumo en relación con los impuestos que gravan la riqueza, (no obstante los últimos intentos de aumentar la recaudación en este sentido, que no impedirá que los grandes contribuyentes sigan sin cumplir sus obligaciones, y el resto, traslade sus cargas a los consumidores).

Según informes del Banco Mundial, América Latina posee la distribución de la renta más desigual del mundo, ya que el 10% más rico se apropia del 67,50% del PBI, mientras que el 20% más pobre sólo percibe el 3,1%.

d- El importante volumen de desempleo, que reconoce distintos orígenes:

1- Privatización de las empresas del Estado, que para ajustar sus plantas de personal, impulsaron los "retiros voluntarios", cuyos "beneficia-rios" ingresaron al mercado de trabajo como cuentapropistas (Kiosco mediante), engrosando en poco tiempo las estadísticas de desempleo.

2- Retiros voluntarios, jubilaciones de oficio, no renovación de contratos temporarios por parte de las administraciones nacional, provincial o municipal. Se calcula que en este proceso, aun no concluido, se encuentran afectadas más de 400.000 personas.

3- La crisis de las economías regionales y el cierre de numerosas firmas industriales o comerciales, ante la externa generada por la apertura indiscriminada.

Por lo tanto, en nuestro país el desempleo no responde tanto a causas tecnológicas, sino a políticas económicas recomendadas por los Organismos Internacionales.

Desde el inicio de la Convertibilidad, se han evidenciado altos ritmos de crecimiento económico en términos de PBI (un promedio del 7% anual), junto con una extremadamente lenta absorción de empleo o su disminución.

En los grandes centros urbanos, durante los tres primeros años de la convertibilidad se incorporaron 600.000 personas al mercado laboral (muchos precarizados o subocupados), mientras que en el mismo período la población que busca trabajo aumentó en 1.200.000.

POBLACION ACTIVA URBANA (al mes de mayo de 1995) en miles


1991
1992
1993
1994
1995
Activos
11.234
11.542
12.272
13.393
13.160
Ocupados
10.458
10.746
11.057
11.067
10.712
Desocupados
775
796
1.1215
1.326
2.448
Fuente: Estimaciones realizadas sobre datos del INDEC por Javier Lindenboim en La Desocupación: Un flagelo insuperable? 1995.

e- El alza de los costos de la alimentación, en el "granero del mundo", merece una mención especial en el proceso de empobrecimiento de los trabajadores y sectores populares, por lo que corresponde señalar algunos de los factores condicionantes:

1- Estrategia agroexportadora impuesta por el agro pampeano.

2- Industrialización de la materia prima agropecuaria, previo a que los alimentos (sin procesar) fueran accesibles al consumo.

3- El surgimiento de productos de "marca" (más costosos), orientados a sectores de altos ingresos.

4- La creciente concentración industrial en algunas ramas y en la distribución final de los alimentos.

5- El surgimiento y primacía de los super o hipermercados, que se transforman en formadores de precios, en condiciones oligopólicas.

6- La creciente integración vertical, respondiendo a pautas de trasnacionalización del sector.

Los costos alimentarios crecientes y el incremento de la participación de los alimentos en el gasto total de los sectores populares, incidieron en la regresividad operada en la distribución del ingreso, reduciendo la posibilidad de acceder a una alimentación digna.

Es necesario destacar, que la implantación de un nuevo modelo de producción y acumulación siempre implica altos costos sociales. La Revolución Industrial provocó fuertes desplazamientos de mano de obra. El desempleo producido por la incorporación de las máquinas, no fue coyuntural, sino que, por el contrario lo que desapareció del escenario fue la población. Esto se evidencia en los 100 años transcurridos entre 1830-1940, periodo en el que Europa perdió 400 millones de personas (emigración, guerras mundiales, nacionales y de colonias).

El actual paradigma de la Revolución Científico- Tecnologíco también se estructura sobren altos costos sociales, pero con el agravante de la celeridad de los cambios que impone y la mayor exclusión social que genera.

La baja composición orgánica del capital y la flexibilización laboral tienden a expulsar altísimas proporciones de trabajadores de todas las ramas de actividad. No se crea sólo un ejército industrial de reserva susceptible de contener los salarios y actuar como instrumento de disciplinamiento y precarización laboral, sino que se genera una población excedente absoluta que no es funcional para la lógica capitalista, porque son demasiados, no sirven como mano de obra barata (no poseen la calificación mínima requerida en la etapa de profundización del capital), ni como productores de materias primas que las nuevas tecnologías permiten obtener con mayor eficiencia y menores costos relativos; y mucho menos como potenciales consumidores dada su situación de marginación y pobreza extrema.

ESTADO, POLITICAS SOCIALES Y POBREZA

Como ya afirmamos, la pobreza esta vinculada directamente con el desarrollo de la acumulación del capital. Es necesario, debido a esto, resaltar la relación entre capital y formas y funciones del Estado.

Estado, para Holloway, es "la forma superficial particular de la relación social del capital, es decir, la forma histórica específica de la dominación de clase" 14.

Tal definición implica considerar al Estado no como un simple instrumento erigido y controlado por el capital, sino como un elemento esencial en su reproducción social, asumiendo el Estado la función de asegurar las condiciones necesarias para ello. Es una fuerza política que complementa la fuerza económica.

Las distintas formas y funciones que el Estado ha ido adoptando deben entenderse en el marco de la lucha de clases, que ha impuesto al capital la necesidad de modificar la organización del proceso de trabajo, según fuese base de la dominación la extracción de plusvalía absoluta o plusvalía relativa 15.

Tanto las formas de intervención como las formas de representación y legislación cambian con el progreso de la acumulación del capital.

Haciendo una síntesis del desarrollo histórico del Estado planteado por Holloway, podríamos decir que: la necesidad del establecimiento y la reproducción generalizada de mercancías marcan la primera función del Estado capitalista: asegurar el lugar del intercambio como mediación entre producción y consumo. La extensión de la producción de mercancías, desemboca en los Estados absolutistas europeos con el fin de contener los conflictos políticos creados dentro del feudalismo. El Estado mercantil facilita la comercialización de las tierras y la expropiación de los campesinos, que convertidos en población excedentaria, son utilizados por el Estado como fuerza de trabajo, mediante sistemas de trabajo directo o forzado: leyes de vagabundos, casas de corrección, deportación a las colonias, etc.

Una vez concluida la acumulación originaria y creada la clase asalariada, el capital requirió el máximo de libertad para profundizar la acumulación, avanzando en la extracción de plusvalía absoluta, lo que generó que, como resultado de la lucha de clases, los trabajadores se integraran y el capital se planteara nuevamente la reestructuración de sus formas. Surge el Estado liberal, que lejos de no intervenir, lo hace, regulando las tendencias autodestructivas de la competencia. La legislación parlamentaria es la forma clásica de intervención en esta etapa que procura asegurar el bienestar social, es decir, contener las contradicciones inmediatas de la acumulación (inspecciones a fábricas, educación, Ley de pobres).

A fines del siglo XIX, la extracción de plusvalía absoluta había encontrado sus límites, dado el peligro de destrucción física de la fuerza de trabajo. La acumulación se hace dependiente de la plusvalía relativa como forma dominante de explotación. Esta al expulsar al trabajo vivo del proceso productivo, elimina las bases de la acumulación, provocando la caída de la tasa de ganancia. La crisis sobreviene y se encara la reestructuración.

El restablecimiento de la tasa de ganancia pudo lograrse:

- Reduciendo la composición orgánica del capital, lo que equivale a desvalorizar el capital constante. Las guerras mundiales significaron la destrucción y devaluación masiva de maquinarias.

- Aumentando la tasa de plusvalía: Objetivo que se logró por la nueva disciplina impuesta sobre el trabajo a través de la recesión, la guerra, las innovaciones administrativas asociadas al fordismo y las nuevas tecnologías.

Alcanzados estos dos objetivos, y asociados a una rápida centralización del capital, se sentaron las bases para un nuevo nivel de ganancias.

El mercado se había mostrado incapaz de garantizar la acumulación, menos aún de asegurar condiciones razonables de vida para la mayoría de la población. El Estado asume la responsabilidad de regular la economía, y lo hace a través de la administración de la demanda, estimulando esta por medio de gastos estatales, financiados, en parte, con plusvalía obtenida de la imposición fiscal y en segundo lugar, con expansión del crédito, que no es otra cosa que una apuesta a la explotación futura del trabajo.

Las modificaciones en el Estado y las políticas sostenidas, influyeron en los trabajadores para que dejasen de cuestionar el modo de producción, centrando la lucha en el volumen a distribuir. En la mayoría de los casos los partidos políticos canalizaron los reclamos hacia los parlamentos. Esto, significó desplazar parte de las necesidades de la clase obrera fuera del marco de la lucha de clases y del conflicto industrial, evitando los altos costos económicos que sobrevendrían de la interrupción en procesos de producción cada vez más complejos e integrados.

A medida que el proceso se desarrollaba, la tasa de acumulación aumenta, pero cada vez es más costosa debido a que reaparecen los conflictos laborales. El capital en su afán de sortear el trabajo, invierte en nueva tecnología, lo que lleva al aumento de la composición orgánica del capital y aumentan los "costos indirectos".

Las propios límites del proceso y el financiamiento deficitario de las políticas públicas, culminan con el desajuste entre la acumulación monetaria (acumulación ficticia) y la acumulación real. Cae la producción, crece el desempleo y la inflación, llega la aguda recesión de 1974-1975. El gasto público es responsabilizado por el carácter ficticio del capital 16.

Las condiciones que emergen, marcan una nueva etapa de reajustes. El capital productivo se convierte en dinero y se traslada de la producción de bienes a la especulación.

Este capital financiero no extrae ganancia de la plusvalía, sino que fagocita a otros que si la extraen. Los Estados nacionales tratan de atraer ese capital ambulante, para lo cual deben brindar las condiciones que favorezcan el proceso especulativo.

En síntesis, cada crisis le impone al capital una nueva relación entre formas económicas y políticas de dominación, una nueva relación configurada, en la práctica, por la lucha de clases concreta.

Estado y políticas sociales

Abordando específicamente el tema de las políticas sociales, podemos decir que, en una primera etapa, la política social estuvo asociada a las acciones del Estado tendientes a reducir el fenómeno de la miseria entre los considerados pobres por incapacidad para obtener ingresos por medio del trabajo (viejos, enfermos, huérfanos).

Predomina la noción de beneficencia o caridad. El resto de los pobres deben cubrir sus necesidades sólo a través de su inserción en el mercado de trabajo.

Posteriormente, la expansión industrial, la condiciones críticas en las que vivía el proletariado y el desarrollo de las ideologías socialistas fueron algunas de las causas que provocaron la aparición de los seguros sociales. Se implementan primero en Alemania, siendo concebidos como asuntos de la sociedad, no del Estado, quien sólo intervenía como legislador. Comienzan como seguros obreros contra distintos riegos (enfermedad, vejez, etc.), extendiéndose luego a empleados, comerciantes, etc.

Luego de la primera Guerra Mundial, comienza a desarrollarse el Sistema de Seguridad Social, que se caracterizó por el intervencionismo estatal. Las primeras leyes en este sentido fueron el Acta de Seguridad Social (Estados Unidos- 1935) y la Ley de Nueva Zelandia (1938) que abarcó pensiones, seguros de enfermedad y maternidad, accidentes de trabajo, subsidios familiares y seguro de desempleo.

Fue el informe Beveridge el que sentó las bases del sistema de Seguridad Social, sobre tres supuestos: 1- La pobreza debida a la familia numerosa debería ser evitada por el sistema de asignaciones familiares; 2- El desempleo masivo podría ser soslayado por la acción del gobierno; 3- Un servicio comprehensivo de salud debe alcanzar a todos los miembros de la comunidad.

El Estado Benefactor, según fuese el desarrollo de la lucha de clases en cada país abordo la tarea de la reproducción del trabajo, estructurando distintos sistemas:

1- Los que se inspiran en el informe Beveridge, cuyo objetivo es proteger al hombre de la necesidad, garantizando un mínimo básico de subsistencia, independientemente de la actividad que realice y la capacidad como contraprestador. Se financian, fundamentalmente, por medio de rentas generales y otorgan beneficios a todos los ciudadanos. Se centralizan o coordinan todos los programas, incluidos los de asistencia social.

2- Los que se basan en los derechos derivados del trabajo, dando origen a dos modalidades: Los seguros sociales que reconocen el pago de beneficios en base a cotizaciones obligatorias de los trabajadores, supeditados al trabajo y la previsión social, financiados por cotizaciones regulares deducidas de los salarios y administradas por cajas de previsión.

La Seguridad Social como fue concebida por Beveridge se extendió parcialmente en América Latina.

En Argentina, las políticas sociales desarrolladas por el Estado no escapan a la regla general, siendo siempre formuladas de acuerdo al desarrollo de la lucha de clases y el modelo de acumulación vigente:

Desde fines del siglo XIX, el Estado comenzó a desplegar una serie de iniciativas en el área social, con el fin de mantener el orden y asegurar la integración de los inmigrantes. Se establece la obligatoriedad de la enseñanza primaria, se legisla y se toman medidas preventivas de control sanitario. La población objeto de estas políticas era el conjunto de los habitantes del territorio, cuya consolidación e integración constituían metas prioritarias.

Paralelamente el gobierno delega la política de asistencia social en la Sociedad de Beneficencia, creada en 1823 por Bernardino Rivadavia. Entidad de carácter público, subvencionada con fondos, en su mayoría, gubernamentales y dirigida por un grupo privado de mujeres vinculadas con familias pertenecientes a los sectores que detentaban el poder. Los beneficiarios de la caridad transformada beneficencia, fueron viudas, niños, ancianos abandonados y enfermos.

La Institución aceptaba que la pobreza podía obedecer al azar, pero el criterio que prevalecía es que la misma se producía por las debilidades morales de la persona que la padece. Es decir, la pobreza no era una consecuencia de la situación económico-social sino, fundamentalmente, de las cualidades ético-morales del individuo. Por lo tanto, su tarea estuvo orientada, fundamentalmente, a moralizar, aunque también se pretendió preparar a la mujer para integrarla al mercado laboral.

Es en las primeras décadas del siglo cuando el trabajador se convierte en principal beneficiario de las políticas sociales, con el fin de protegerlo de los riesgos sociales (vejez, accidentes de trabajo, enfermedad) Surgen las primeras Cajas Previsionales17.

La llegada del Estado de Bienestar de la mano del Populismo significaron un cambio en las políticas. La legislación laboral se desarrolla ampliamente, se apoya la organización de los trabajadores en sindicatos. Se crea el Instituto Nacional de Previsión Social en 1944 con el fin de coordinar los regímenes existentes, ampliar la cobertura a otras sectores y complementar las prestaciones. Surgen las Obras Sociales de los sindicatos, que aunque destinados a prestar asistencia médica integral a los trabajadores y sus familias, incluían otros beneficios como colonias de vacaciones, instalaciones deportivas, provedurías, etc.

El sistema de seguridad social que se desarrolló en Argentina resultó de la "suma anárquica de subsistemas de seguro social" 18, financiados por aportes de los trabajadores, empleadores y el Estado complementariamente.

Se organizó en diferentes programas que abordaban cada contingencia particular.

Los Beneficios estuvieron asociados a los aportes y a la capacidad de negociación de las organizaciones sindicales, conformándose un sistema muy heterogéneo. La concentración de beneficios en los grupos más poderosos impidieron la expansión de la política social, por lo que los sectores sin inserción en el esquema productivo continuaron dependiendo de la política asistencialista.

En 1948 se crea la Fundación Ayuda Social María Eva Duarte de Perón que orientó sus actividades a la "atención de los humildes, a auxiliar a quienes no pueden trabajar." La ayuda no tenía un sentido moralizador, como en la Sociedad de Beneficencia, pero si mágico y paternalista. Se procuraba, a través de la acción bienhechora de la titular de la Fundación, "restituir a la sociedad, como elementos aptos, a los descendientes de los desamparados" 19.

A comienzos de la década del '70 se crea un fondo para la asistencia de la vivienda (FONAVI), se sanciona la ley de Obras Sociales y se crea el Instituto de Nacional de Jubilados y Pensionados. En todo el período se procura extender la cobertura al conjunto de los grupos ocupacionales.

Con la redefinición del modelo económico, se modificó en rol del Estado y el de las políticas sociales.

El nuevo modelo de acumulación asentado en la movilidad del capital, en la flexibilidad en la organización de los factores de producción, en la reducción de las barreras arancelarias y la conformación de bloques económicos para aprovechar las economías de escala, debilitan al Estado como agente económico. Su función se restringe a asegurar que el proceso de reproducción social se mantenga de forma tal que los propietarios del capital puedan orientar su acción exclusivamente, en base al interés económico privado.

Las políticas sociales, manteniendo siempre funcionalidad con el modelo, son redefinidas, y aunque el gobierno de Alfonsín declamó que con democracia se comía y se educaba e intentó dar respuesta a algunos de los problemas que sufría la población, los programas implementados desaparecieron cuando mayores eran las necesidades que se padecían 20 .

El modelo económico implementado de acuerdo a la presente etapa de la acumulación, no persigue entre sus objetivos el bienestar social, por lo tanto es ejecutado sin intentar revertir ni limitar sus efectos negativos respecto de las condiciones de vida de la población.

La redistribución del ingreso es abandonada como meta y sólo residualmente se abordan políticas de caridad pública. Los programas sociales no detienen el deterioro de las condiciones de vida. El Estado deja de proveer los servicios universales, abandonándose el principio de la necesidad. El mercado es quien a partir de ahora, retoma el rol de asignación de los recursos sociales en todos los niveles. Por lo tanto, son pobres aquellos que el mercado no satisface por falta de una demanda solvente.

En este sentido vale la afirmación de Lo Vuolo, cuando sostiene que en nuestro país las políticas sociales siempre han tenido un carácter procíclico, es decir, no han contrarrestado las tendencias del mercado, sino que por el contrario las han fortalecido. Cuando el mercado requirió una fuerte demanda, el gasto social transfirió ingresos a los sectores del trabajo. Hoy la necesidad del mercado se invierte, por lo que las políticas sociales al ser financiadas con salarios o con impuestos indirectos, al reducir los primeros o aumentar los segundos el efecto es reducir la capacidad de consumo de los estratos de menores ingresos, sin satisfacer nunca las demandas de los más necesitados.

La Secretaria de Desarrollo Social, a principios de abril de 1996, dio a conocer un informe sobre cincuenta programas ejecutados por diversos ámbitos del gobierno del cual se desprende que los 2.527 millones de pesos gastados con fines sociales en el año 1995 alcanzan para cubrir mínimas necesidades de una porción muy pequeña de la población en situación de pobreza. La Secretaria admitió que ha habido un "fuerte incremento de la demanda de políticas sociales compensatorias que neutralicen los desajustes iniciales de la reconversión y atiendan sus efectos sociales"

Los programas en ejecución resuelven parcial y temporariamente las carencias de la población, en primer lugar, por los escasos fondos asignados, pero fundamentalmente, porque no se asignan recursos que permitan la propia organización de los sectores perjudicados.

Como ejemplo, mientras 150.000 niños de 6 a 14 años, en condiciones de debilidad nutricional, fueron beneficiados con programas de alimentación y nutrición, se calcula que la demanda potencial en este sector es de 2.439.903 personas ( sólo un 6% recibieron ayuda estatal) .

De las 656.000 mujeres en edad fértil en condiciones de ser protegidas por los programas materno-infantil, sólo 187.495 reciben algún beneficio. Los programas del Ministerio de Trabajo orientados a los desocupados (de capacitación, de asistencia solidaria y de empleo privado) no cubren más de 30.000 personas, cuando necesitarían recurrir a ellos 1.424.000.

METODOLOGIAS DE MEDICION DE LA POBREZA: DESCRIPCION Y LIMITES

Si bien el problema de la pobreza es abordado permanentemente, las formas de aproximarse a ella varían radicalmente de acuerdo a la imagen que se tenga de ella.

Usualmente, el tratamiento de la pobreza ha sido realizado teniendo como base las imágenes que se detallan a continuación:

La pobreza como estrato carencial: La imagen más elemental de la pobreza es aquella que la asocia a una situación de penuria o de carencia de bienes por debajo de un determinado nivel. Tal concepción es la utilizada al momento de medir la pobreza a partir de una formulación invertida del problema, es decir, se plantea primero cuántos son los pobres, en lugar de establecer quiénes son pobres, para luego estimar cuantos están en esas condiciones.

La pobreza como estado de necesidad: Tal imagen se corresponde con aquella postura que sostiene que es posible encuadrar a la población en pobre o no pobre, conociendo los bienes y servicios de que disponen y carecen .

La pobreza como fenómeno de marginación social: Aquí prevalece la idea de que los pobres no sólo están en el fondo de la estratificación social, sino también, fuera de la sociedad.

La pobreza así considerada, se ha enfocado desde dos puntos de vista opuestos por las bases teóricas y posiciones ideológicas en las que se apoyan.

La primera orientación parte del supuesto de que la sociedad está configurada correctamente, siendo sus accesos franqueables a quienes se comporten normalmente, de modo que los que quedan fuera es por su incapacidad congénita o adquirida, por su retraimiento de las metas culturas vigentes y de los medios institucionalizados para lograrlas o por su rebelión frente a los mismos. Se trata de casos de "inadaptación", "desviación", "rebeldía".

La segunda orientación dentro de este enfoque, considera que los individuos permanecen al margen de la sociedad, porque ésta los ha rechazado explícitamente o no les ha facilitado el acceso a sus metas culturales y/o medios adecuados para alcanzarlas. El acento crítico es puesto en la sociedad y no en los individuos. Igualmente, sigue sin explicarse la pobreza de sectores totalmente integrados a la sociedad.

La pobreza como una cultura: Oscar Lewis desarrolló la teoría de la Cultura de la Pobreza, que sostiene que la misma se produce ante la frustración y la imposibilidad de tener éxito dentro del marco de metas y valores que impone la sociedad, produciéndose un cuadro de respuestas adaptativas y reactivas a su posición marginal.

LINEA DE POBREZA (L.P.):

La concepción de la pobreza como estrato carencial, ha dado origen a una serie de mecanismos de medición de la misma. A tal efecto se han aplicado varias fórmulas, en distintos países, encontrándose su más antiguo antecedente en Inglaterra, donde Charles Booth describió la situación social de Londres, comparándola con la línea de flotación de un barco, distinguiendo entre los que estaban por encima y los que estaban por debajo de la "línea de pobreza".

Algunas de las fórmulas usadas consisten en : 1- Considerar pobres a todas las familias cuya renta sea inferior a la mitad de la renta familiar del país. La clasificación resultante es estrictamente convencional.

2- Fijar un mínimo de ingresos, ajustado a standares de necesidades básicas de alimentación, vestido, vivienda, educación, etc. Es decir, se define un nivel de ingreso mínimo-suficiente para atender a las necesidades básicas.

Criterio adoptado en Argentina.

En nuestro país, la metodología consiste en estimar un ingreso mínimo, o Línea de Pobreza, del que debe disponer un hogar para cubrir sus necesidades básicas alimenticias y no alimenticias.

El primer paso para la elaboración del parámetro consiste en determinar las necesidades alimenticias de una persona tipo, en base a los requerimientos nutricionales mínimos. Se selecciona el conjunto de alimentos, que, además de satisfacer las necesidades humanas de proteínas y energía, se aproxime más a la estructura interna de la oferta de alimentos. El costo de la canasta, valuada a los precios de mercado, permite determinar el presupuesto mínimo de alimentación, valor que corresponde a la Línea de Indigencia , o extrema pobreza. En base a este valor se obtiene el costo de la canasta total que permite cubrir el conjunto de necesidades básicas - no sólo nutricionales- de una persona. Este presupuesto, o L.P., se obtiene, multiplicando por un parámetro determinado la L.I. y realizando la imputación de otros tipos de gastos. Luego a través de ciertas relaciones que se han determinado entre las necesidades de una persona tipo (un varón adulto entre 30 y 59 años) y el resto de la población según sexo y edad, denominadas Unidades Adulto Equivalentes (UAF), se calcula la L.P. para cada hogar.

En 1970 se realizó en Argentina la primera medición de la pobreza utilizando este método. Con anterioridad el fenómeno no fue estudiado, ya que se consideraba que la pobreza conformaba una situación transitoria, dada por desequilibrios momentáneos en el mercado de trabajo, aunque ya en la década del '60 comenzaba a hablarse de "bolsones de pobreza", ubicados en algunas áreas urbanas: villas.

La primera medición, como dijimos, se realizó estableciendo la línea de pobreza, a partir de determinar cuanto costaba acceder a los bienes y servicios de una canasta básica previamente definida. Según se ubicara cada hogar, por debajo o por encima de la L.P., al considerar sus ingresos per capita se lo clasificó como pobre o no pobre.

Como resultado de tal medición, sólo eran pobres cinco de cada cien hogares urbanos y diecinueve de cada cien rurales.

En 1993, el valor de la Línea de Pobreza estimado por el gobierno era de alrededor de 420 dólares para una familia de 4 miembros ( dos adultos y dos niños).

En la actualidad, la Línea de Pobreza esta dada por un ingreso menor de 465 pesos, en tanto que la Línea de Indigencia se fija a partir de los 207 pesos.

Los inconvenientes metodológicos que enfrenta el indicador están relacionadas con:

- Dificultades en la recolección de la información, por subdeclaración de ingresos; por no declaración de los ingresos de alguno de los miembros del hogar o desconocimiento real de los ingresos.

- La posición que se adopte en relación a ciertos temas: la falta de acuerdo en la medición de los gastos no alimenticios, ya que no es posible mantener el mismo tipo de relaciones que en el rubro alimenticio.

- Las necesidades básicas de los individuos no son plenamente objetivas ni uniformes, porque el consumo de ciertos artículos puede o no ser incluidos en el presupuesto y por la existencia de circunstancias de edad, sexo y hábitos distintos.

- Siendo el ingreso per capita la variable relevante para determinar si un hogar cae por debajo de la LP, es necesario considerar la sensibilidad de esta variable al comportamiento del mercado de trabajo. Es decir, una familia puede quedar sobre la L.P. si en el momento de la toma de los datos sufrió una suba ocasional en sus ingresos, o por el contrario, quedar bajo la LP si tuvo una baja circunstancial. Esta realidad puede sesgar el análisis.

Lo cierto es que los especialistas no tienen un criterio único para determinar el valor de la LP, por lo que han lanzado una gran cantidad de cifras, sin precisar como han sido calculadas. Es decir, los resultados que de su utilización se obtienen, no son inequívocos.

NECESIDADES BASICAS INSATISFECHAS (NBI)

El método del NBI consiste en elaborar un indicador multivariado del nivel de vida de los hogares. Este identifica como pobres a aquellos hogares cuyo consumo deja insatisfecha una serie de necesidades consideradas básicas.

En 1984 se elaboró el primer mapa de la pobreza utilizando el censo de Población y el método del NBI. Del análisis surgió que el 23% de los hogares argentinos eran pobres, evidenciándose también las enormes diferencias sociales, según la distribución regional El INDEC en su publicación "La pobreza en Argentina" definió el fenómeno a analizar y describió como construyó el NBI. Afirma que "las situaciones individuales de pobreza constituyen cuadros complejos, cuya tipificación o medición comparativa requieren la investigación detallada de sus múltiples aspectos considerando, en cada caso, las interrelaciones existentes entre la insatisfacción de diferentes grupos de necesidades, las principales causas de la insuficiencia de recursos, la disponibilidad de los correspondientes satisfactores y los obstáculos que encuentran para acceder efectivamente a ellos".

Por no contar con mediciones detalladas o de datos sobre el ingreso o el consumo de los hogares, (que sintetizan al menos una parte significativa de los recursos con que estos cuentan para satisfacer sus necesidades), se plantean construir indicadores de insatisfacción o de acceso que midan las proporciones de la población que, o bien no alcanza niveles mínimos de satisfacción de algún grupo de necesidades básicas, o bien no tiene acceso a servicios o recursos que son claves para la satisfacción de tales necesidades.

En cuanto a la construcción de los indicadores, la utilización de los datos censales permitió trabajar con indicadores de vivienda y educación. Están ausentes indicadores de salud, nutrición e ingreso, aunque este último se subsanó empleando datos de la Encuesta Permanente de Hogares.

Se construyó un indicador compuesto de cuatro características, que se pueden obtener de los datos censales: hacinamiento crítico, vivienda de tipo precario, asistencia escolar y baja capacidad de subsistencia.

Un hogar se consideraba con necesidades básicas insatisfechas si cumplía con alguna de estas condiciones: - tener más de 3 personas por cuarto; - habitar una vivienda de tipo inconveniente (pieza de inquilinato, vivienda precaria u "otro tipo", lo que excluye casa, departamento o rancho); - no tener ningún tipo de retrete; - tener algún hijo en edad escolar que no asista a la escuela; - tener 4 o más personas por miembro ocupado (lo que equivale una tasa de dependencia económica de 3 inactivos por miembro ocupado) y que su jefe tuviera baja educación (o sea, nunca asistió a algún establecimiento educacional o asistió, como máximo, hasta 2§ año de nivel primario).

Las tres primeras condiciones representan niveles críticos de privación de los hogares en sus necesidades habitacionales. La cuarta condición representa insuficiencia de acceso (ya sea por factores externos o internos al hogar) a la educación básica. La quinta condición representa una potencial incapacidad de los hogares de mayor tamaño y con una alta proporción de miembros inactivos de obtener ingresos suficientes para una subsistencia adecuada, debido a la desventaja ocupacional que significa la falta de educación del jefe del hogar.

Además, todas estas condiciones se presentan con altas frecuencias en situaciones de bajos ingresos y, tienen una alta probabilidad de estar asociadas con privaciones en otras dimensiones de las necesidades básicas.

El análisis de la fundamentación y descripción del método, permite realizar algunas observaciones: En primer lugar , asigna un carácter normativo al término "pobreza" al afirmar que: "... se considera pobre a quien no obtiene o no puede procurarse recursos suficientes para llevar una vida mínimamente decorosa, de acuerdo con los estándares implícitos en el estilo de vida predominante en la sociedad a la que pertenece", aunque luego agrega que, deben existir los recursos y las oportunidades que posibiliten su subsistencia y desarrollo en condiciones mínimas acordes con la dignidad humana.

Es importante destacar la vinculación realizada entre pobreza y estilo de vida predominante en una sociedad. Esta afirmación relativiza un dato objetivo como la miseria, lo que equivale decir que los millones de habitantes de la India no viven la pobreza, que es sin duda la condición generalizada en esa sociedad.

Por otra parte, se sostiene que es necesario incluir en el análisis las condiciones mínimas acordes con la dignidad humana. No obstante esto, al momento de la determinación objetiva de los niveles mínimos que garanticen la satisfacción de las necesidades básicas, se insiste en que estos dependerán del contexto sociocultural específico, concentrándose además, sólo en las necesidades materiales.

En segundo término, se afirma que en cada grupo de necesidades se pueden reconocer niveles mínimos de satisfacción por debajo de los cuales se dificulta o se ve amenazado el funcionamiento y desarrollo de la vida humana en sociedad. Existe, en consecuencia, un núcleo central, considerado básico para el desarrollo de la vida en sociedad, que incluye: - alimentación adecuada; - vestimenta funcional y decorosa; - alojamiento y equipamiento doméstico mínimamente apropiado para el funcionamiento del hogar y el equilibrio psicofísico de sus miembros; - disponibilidad de agua potable y de sistema de eliminación de excretas, que garanticen estándares sanitarios mínimos; - condiciones ambientales sanas y que posibiliten la realización de actividades esenciales para el desarrollo individual y la integración social; - acceso a medios de transporte apropiados para transportarse a los lugares de trabajo o estudio y para las otras actividades de interacción social; También incluye, aunque fuera de la enumeración, el acceso a un empleo libremente elegido, como fuente de ingreso y como elemento esencial para la autoestima y la dignidad social del individuo.

Es notable, que de este "núcleo central de necesidades", sólo el alojamiento y las condiciones sanitarias son abordadas en el análisis (aunque parcialmente). El resto están ausentes de toda consideración.

Por último, se combinan diferentes indicadores de privación en un indicador compuesto de insatisfacción de necesidades básicas, que se propone no medir la extensión o frecuencia de situaciones de pobreza entre la población, sino que sólo pretende realizar una comparación entre las distintas regiones del país, por lo tanto el indicador se construye de acuerdo con criterios uniformes para diferentes poblaciones, por lo que se impuso la búsqueda de uniformidades.

Un dato para analizar, es el hecho que se hayan descartado - en aras de la comparabilidad, como variable para conformar el indicador compuesto - la falta de un sistema de abastecimiento de agua o la procedencia de la misma, que además no se considera que signifiquen una carencia básica en las localidades semirurales y rurales.

Lo mismo ocurre con la falta de descarga de agua del retrete, aunque si se incluye la carencia de cualquier clase de retrete, por su carácter uniforme.

Como ejemplo de esto afirman que, la obtención de agua por perforación o pozo, puede representar o no la carencia de condiciones sanitarias mínimas, dependiendo de la densidad de ocupación y de la contaminación de napa por los sistemas de eliminación de excretas.

Si el Estado, contando con los medios necesarios, no aborda el análisis de la extensión y profundidad de la pobreza, difícil es que está pueda ser resuelta por medio de políticas sociales.

En 1994, el CEPA vuelve a emplear el método del NBI, pero esta vez se utiliza un indicador compuesto y 20 indicadores agrupados en:

- Indicadores de capacidad de subsistencia: Identifican hogares que, a partir de determinadas características de sus jefes, presenta una incapacidad potencial para la obtención de ingresos suficientes para su sostenimiento.

1- Jefes de hogar sin asistencia escolar 2- Jefes de hogar con primaria incompleta 3- Mujeres jefes de hogar sin asistencia escolar 4-Jefes de hogar sin asistencia escolar o con primaria incompleta que viven en viviendas deficitarias.

- Indicadores de condiciones de la vivienda y servicios sanitarios:

- Viviendas deficitarias: ranchos, casillas, inquilinatos, hoteles, etc.

- Viviendas tipo "B": Sin provisión de agua por cañería dentro de la vivienda, sin retrete con descarga de agua, piso de tierra, - Hacinamiento: más de tres personas por cuarto - Viviendas sin acceso a red pública de agua - Viviendas sin cañerías dentro de la vivienda - Viviendas sin acceso a agua por red pública, perforación o pozo - Viviendas sin retrete con descarga de agua.

- Viviendas con piso de tierra.

- Indicadores de educación: - Niños de 5 a 9 años que nunca asistieron.

- Niños de 6 a 12 años que no asisten.

- Niños de 5 años que no asisten.

- Niños de 6 a 14 años que nunca asistieron.

- Niños de 6 a 7 años que no asisten.

- Niños de 5 a 9 años que nunca asistieron.

- Niños y jóvenes de 14 a 19 años asisten al nivel primario.

- Niños de 5 a 9 años que ya no asisten.

- Niños de 10 a 14 años que ya no asisten.

- Indicadores de escolarización: - Tasa de escolarización de niños de 5 años.

- Tasa de escolarización de niños de 6 a 12 - Tasa de escolarización para el tramo 13-17.

- Tasa de escolarización para el tramo 18-22.

- Indice compuesto de NBI:

Se considera como NBI a la población que habita en hogares con algunas de las siguientes condiciones: 1- Tuvieran más de tres personas por cuarto (hacinamiento) 2- Habitaran en viviendas de tipo inconveniente (pieza de inquilinato, vivienda precaria u otro tipo, lo que excluye casa, departamento y rancho) 3- Habitaran en viviendas sin retrete con descarga de agua (condiciones de agua) 4- Tuvieran algún niño en edad escolar (6 a 12) que no asistieran a la escuela.

El conocimiento de los bienes y servicios de que dispone y carece una persona, no es un dato definitivo respecto a la determinación de sus satisfacciones o carencias concretas, porque cada bien o servicio puede satisfacer necesidades diferentes, según el contexto sociocultural.

Es decir que, aunque lleguen a conocerse con exactitud los bienes y servicios que carecen los pobres, no se obtendrá de ello directamente la determinación de las necesidades humanas insatisfechas, porque para obtener este dato sería necesario hacer una consideración integral de las necesidades humanas.

En tal sentido, Maslow considera 5 categorías de necesidades:

1- Fisiológicas: corresponden a una serie de impulsos: respirar, excretar, dormir, beber, comer, protegerse de las inclemencias del tiempo.

2- de Seguridad; 3- de posesividad y amor; 4- de estima; 5- de autorealización;

Todos los seres humanos perciben las necesidades de tipo fisiológico y son las primeras que necesitan satisfacer. Cuando éstas no están satisfechas en una medida importante, las vivencias y comportamientos se centralizan en torno a ellas y la vida se convierte en una lucha por la supervivencia, por los que los pobres no perciben el hambre o el frió, sino que los padecen y se convierte su satisfacción en el motor de sus vidas.

Cuando las carencias económico-fisiológicas han sido padecidas largo tiempo o su resolución es una preocupación permanente, es difícil que siquiera se perciban las necesidades de tipo superior, ya que se produce un fenómeno de adaptación para poder sobrevivir.

Esto no significa que los pobres sientan menos necesidades y que por lo tanto necesiten menos. Lo cierto es que las necesidades superiores están oprimidas por las inferiores, lo que muestra que la gravedad de sus carencias les impide que sus necesidades superiores se manifiesten con la fuerza propia de su condición humana.

Estudios recientes, realizados en el cono urbano bonaerense, han combinado ambos métodos, obteniendo los siguientes grupos de pobreza:

- Pobres estructurales: aquellos que no satisfacen una o más necesidades básicas, estén arriba o abajo de la línea de pobreza.

- Pauperizados o nuevos pobres: aquellos cuyos ingresos per capita, son inferiores a la línea de pobreza, pero que no tienen necesidades básicas insatisfechas.

- No pobres: aquellos que tienen ingresos superiores a la línea de pobreza y que satisfacen sus necesidades.

A su vez, a fin de profundizar en la heterogeneidad de la pobreza, se ha subclasificado a los pobres estructurales en:

- Extrema pobreza: Hogares con ingresos per capita inferiores a la Línea de Indigencia per capita , o que habiten vivienda precaria, o que obtengan el agua de la canilla pública o del camión repartidor, o que siendo propietarios sólo de la vivienda u ocupantes gratuitos estén hacinados y, además, carezcan de alumbrado público en toda la manzana.

- NBI con ingresos insuficientes: Hogares cuyos ingresos per capita superen la Línea de Indigencia per capita y sean inferiores a la L.P. per capita y que, además, viven hacinados, o tienen afectada su capacidad de subsistencia, o tienen algún niño entre 6 y 12 años que no asiste a la escuela, o su vivienda carece de baño con arrastre de agua.

- NBI con ingresos suficientes (transicionales): Hogares que no satisfacen las mismas necesidades básicas que el grupo anterior pero cuyos ingresos per capita superan el valor de la L.P. per capita.

Más allá de las críticas metodológicas, es preciso analizar cual es la concepción de pobreza que en ellas subyace y en que contexto histórico-ideológico fueron aplicadas.

La pobreza se concibe como un hecho dado y natural, que se revela como inevitable e irremediable. Esto se expresa en la ausencia total de preocupación por indagar las causas que originan el problema.

Los pobres continúan siendo vistos como culpables de su situación. La línea de pobreza, al dividir los ingresos del hogar en el número de miembros, responsabiliza indirectamente a aquellos sectores que poseen las mayores tasas de reproducción. Por lo tanto, no se es pobre por los ingresos que se perciben sino por el número de individuos en que este se debe distribuir. Lo que equivale a decir: tengan menos hijos y van a ser menos pobres. El problema es trasladado a la "esfera individual" del control de la natalidad.

Para el NBI valen las mismas observaciones. Los indicadores de capacidad de subsistencia, de escolaridad, de educación responsabilizan, nuevamente, por su situación a quienes no poseen la capacitación requerida para acceder a actividades que les permitan alcanzar mayores niveles de consumo.

Fundamentalmente, estos instrumentos de medición encubren la naturaleza del fenómeno, porque efectúan un análisis parcial del mismo:

1- Analizan a la población, sólo de acuerdo a su relación con el mercado, es decir como consumidores. Esto está vinculado directamente con la concepción liberal, que como ya dijimos, ve en el mercado el mejor instrumento de asignación de los recursos de la sociedad, en tanto que al Estado le compete el control social de los sectores pauperizados, vía asistencia social o represión.

2- No existe, desde los instrumentos citados, posibilidad de entender la evolución de la pobreza: Si bien, el agravamiento de las condiciones de vida ha forzado a reconocer además de los pobres históricos o estructurales, a los nuevos pobres o pauperizados y a los empobrecidos, estos métodos, no se proponen reconstruir la trayectoria que han seguido estos grupos, ni cual es su origen ni, mucho menos, su destino.

A medida que la pobreza aumenta, en lugar de intentar dar cuenta del proceso que provoca tales efectos, lo que se hace es aumentar las subdivisiones hacia el interior de la pobreza, creando nuevas categorías sin fuerza explicativa (un ejemplo de ello es la división de los pobres estructurales en transicionales, con ingresos insuficientes, en extrema pobreza). En algunos años, dado el desarrollo de los acontecimientos, seguramente aparecerán otras etiquetas: " requetepobres" , "extremísima pobreza" , "pobres en exceso", "pobres extremistas" o "necesidades animales insatisfechas".

3- Estos instrumentos de medición relativizan aquello que es absoluto en la naturaleza humana: Ambas metodologías se asientan en las necesidades básicas insatisfechas (ya sea que se ponga el acento en el ingreso requerido para su satisfacción o directamente en la definición de estas necesidades). Lo objetable es, precisamente, que al realizar esta definición, se obvia o se soslaya aquello que es esencial y estrictamente humano, es decir el derecho a un trabajo que permita el desarrollo de la personalidad del hombre. Del mismo modo, basados en el relativismo cultural, se relativizan, aquellos factores (alimentación, vivienda, educación) que objetivamente están vinculados con la dignidad humana. El problema se encuentra, básicamente, en que las necesidades y carencias que el Estado le reconoce a los distintos individuos y sectores sociales está determinado por los derechos que les atribuye.

4- La vinculación entre éstas metodologías de medición de la pobreza y las políticas sociales del Estado, no es tal la como la definen .

El INDEC, en "La pobreza en Argentina" sostiene: "El presente trabajo constituye un acercamiento a los problemas de insatisfacción de necesidades básicas y de pobreza en la Argentina, que obedece al propósito de dimensionar y localizar territorialmente la intensidad de estos problemas y de aportar elementos cuantitativos para caracterizarlos. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos cumple así la tarea primordial e insoslayable de producir información que, aportando elementos para un cabal conocimiento de la realidad social de nuestro país, sirva de sustento al diseño y ejecución de las políticas sociales del Gobierno Argentino."

En tanto el modelo de acumulación requirió un Estado fuerte que incluyese en sus acciones la reproducción social del trabajo a escala nacional, las políticas sociales alcanzaron su mayor extensión, y casualmente, no se aplicó ningún método de medición para dirigir los fondos. Es recién a comienzos del '70 cuando por primera vez, se realiza una medición de este tipo, y precisamente, desde esta época, las políticas sociales comenzaron su vertiginosa caída. En la actualidad, las mediciones son cada vez más frecuentes y los recursos destinados a políticas sociales, cada vez menos significativos, dado el grado de necesidad creciente.

En este sentido, si el objetivo de la medición fuese orientar las políticas sociales, debería tenderse a recolectar la información, de manera tal que ésta, describiese la realidad lo más ajustadamente posible, para lo cual todas las especificidades serían importantes.

Lamentablemente, ocurre todo lo contrario. Las necesidades de salud, no son relevadas. Se argumenta que esta información no se encuentra en los Censos. Las carencias que tienen con ver con vivienda, instalaciones sanitarias, agua, son "homogeneizadas", ya que se impone buscar las "uniformidades" a los efectos comparativos.

En la medición realizada a partir de los datos del Censo 91, se vuelve a sostener que: " pretende ser un instrumento eficiente para disminuir la incertidumbre y nutrir los procesos de toma de decisiones vinculados con el diagnóstico, elaboración y seguimiento de políticas dirigidas a combatir la pobreza".

Surgen algunos interrogantes: 1) La primera medición del NBI la realiza el INDEC, a partir del Censo del 80. Si existía la preocupación real por conocer datos de salud de la población, porque no se incluyeron estas preguntas en el Censo del 91, también realizado por el INDEC ?

2) Las funciones básicas asumidas por el Estado en décadas pasadas eran educación, salud, seguridad. Si la educación y la salud están siendo paulatinamente abandonadas, qué políticas pretenden guiar? Se pretende guiar las políticas de seguridad, para combatir a los pobres y no la pobreza?

5- Finalmente, El NBI, tal como está expresado en su formulación, tiene como objetivo principal la construcción de "Mapas de la Pobreza", lo que permite la localización de las áreas críticas, que podrían convertirse en puntos de conflicto.

La construcción de mapas ha tenido siempre un sentido estratégico para los Estados. La tarea de medir está indisolublemente unida a la de controlar. Las mediciones permiten la división binaria de la sociedad (pobre - no pobre, peligroso - no peligroso), iniciándose a partir de ellas una amplia gama de dispositivos disciplinarios de poder, ya que a partir de la caracterización y reconocimiento del otro, es posible ejercer la vigilancia y el control. Los sujetos se convierten en objeto de información y de sujeción.

La distribución de los individuos tiene como fin definir los instrumentos y modos de intervención, de modo tal que aumente la eficacia y economía del poder, al permitir reducir el número de los que lo ejercen, a la vez que se multiplica el número de aquellos sobre quien se ejerce.

CONCLUSIONES:

En base a lo expuesto, podemos concluir que las técnicas y los métodos de investigación están determinados por la ideología que en ellos subyace.

Tanto el método del NBI como la Línea de Pobreza han sido elaborados para resolver el problema del Estado en relación a los pobres y no para solucionar las necesidades de estos.

Es imposible afirmar que a partir de su aplicación puedan encararse políticas sociales destinadas a combatir la pobreza, porque han sido construidos sobre los siguientes supuestos:

1- La pobreza se considera un hecho natural e inevitable, que por lo tanto nunca podrá erradicarse.

2- Los pobres son culpables de su situación. La sociedad no es responsable ni tiene la obligación de ayudarlos.

3- Los pobres no tienen las mismas necesidades ni derechos que el resto de la gente.

4- El mercado es el quien mejor asigna los recursos sociales.

Estos instrumentos metodológicos no aportan elementos que posibiliten entender la pobreza ni mucho menos resolverla. Por el contrario, brindan información que permite a través de la medición, distribuir y localizar a los pobres, con el fin de implementar políticas de control social. El objetivo que subyace es: garantizar la acumulación del capital y la seguridad del Estado vía asistencialismo o represión.

Si se pretende dar respuesta a los miles de personas que conviven con el hambre y la miseria en nuestro país, es preciso buscar aquellos elementos que describan la génesis y evolución de la pobreza y los mecanismos que la generan. En este sentido, consideramos que los instrumentos que brinda el análisis marxista, podrían realizar un importante aporte.

El marxismo también considera inevitable la creciente pauperización de los trabajadores en la estructura capitalista, pero localiza las causas remediables de esta situación. La utilización del concepto de alienación, permite describir la manera en que el trabajador ha sido despojado de la riqueza que produce, a lo largo de la historia, revelando el mecanismo que convierte al trabajador en un desposeído.

Los pobres son, de acuerdo a este marco teórico, aquella parte de la población que sólo puede obtener sus medios de vida vendiendo su fuerza de trabajo, pero que no puede obtener sus medios de vida, ni vendiendo su fuerza de trabajo.

Por otra parte, los pobres dejan de ser considerados sujetos pasivos, sometidos al control y "protección" de la sociedad, para ser valorados en su posición en la estructura económica y en su papel en el cambio social.

Cabe a los cientistas sociales dos opciones, construir y emplear métodos que pretendan "ayudar a los pobres" o colaborar en la construcción de una sociedad sin pobres.

BIBLIOGRAFIA

ALTAMIRA, Cesar: Hacia una revolución en el trabajo (Para combatir el desempleo). Realidad Económica N§134. IADE, Buenos Aires, 1995.

ARGUMEDO, Alcira: Los silencios y las voces en América Latina: notas sobre el pensamiento nacional y popular. Mimeo, Buenos Aires, 1992.

BARBER, Bernard: Estratificación social. México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1964.

BARBEITO, Alberto; LO VUOLO, Rubén: La Modernización excluyente. Economía y Estado de Bienestar en Argentina. Losada, Buenos Aires.

BARTRA, Roger: Breve diccionario de Sociología Marxista. Grijalbo. México. 1973.

BATTISTINI, Osvaldo y DINERSTEIN, Ana Cecilia: Desocupados, precarizados y estables: alienación y subjetividad del trabajo. Realidad Económica N§134. IADE, Buenos Aires, 1995.

BENDIX, Reinhard : "Trabajo y autoridad en la industria" .Buenos Aires, EUDEBA, 1966.

BUSTELO, Eduardo; ISUANI, Ernesto: El ajuste en su laberinto. Fondos Sociales y Política Social en América Latina. Doc.de Trab. N§5 del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Pol.Públicas (CIEPP) . Bs As. 1991.

CASADO, Demetrio: Introducción a la Sociología de la Pobreza. Euroamérica. Fundación FOESSA. Madrid 1970.

CEPA (Comité Ejecutivo para el estudio de la pobreza en la Argentina): Mapas de la pobreza en la Argentina. Doc.de Trab. N§4.Mrio.de Ec. y Obras y Serv.Públicos. Secretaria de Prog. Económica. Bs A, 1994.

DI CARLO: Enrique: Necesidades básicas y cambio social. Cuaderno de Servicio Social. Hvmanitas Buenos Aires, 1983.

Estudios INDEC: La pobreza en la Argentina. Indicadores de necesidades básicas insatisfechas a partir de los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda 1980. 2§ Edición.

INDEC, Buenos Aires, 1985.

FOUCAULT, Michel: Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Siglo veintiuno editores Trad. Aurelio Garzón del Camino. Buenos Aires. 1991.

GOLBERG, Laura; LUMI, Susana: Políticas sociales: Existen otras opciones? Documento de Trabajo N§6 del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP) . Buenos Aires, 1991.

HOLLOWAY, John: La Reforma del Estado: capital global y Estado Nacional. Cuál Estado? Doxa N§10. Cuadernos de Ciencias Sociales. 1995.

HOLLOWAY, John: Los zapatistas y el capitalismo mundial. Doxa N§13-14. Cuadernos de Cs.Soc. 1995.

HOLLOWAY, John; PICCIOTTO, Sol: El capital, las crisis y el Estado. En la revista Capital y Clases. N§2.. Verano de 1977.

LINDENBOIM,Javier:La Desocupación:Un flagelo insuperable? Real. Económica N§134. IADE, Bs As, 1995.

LO VUOLO, Ruben: Acumulación, distribución y políticas públicas en Argentina: El círculo vicioso del subdesarrollo". CIEEP. Doc.de Trab.N§4. Bs As, 1991

MALTHUS, Robert: Primer ensayos sobre la Población. Alianza Editorial, Madrid, 1966.

MARX, Karl: El Capital. Crítica de la Economía Política. Ed. Cartago. Buenos Aires, 1987.

Marx, Karl: Manuscritos. Ediciones Altaya. Grandes Obras del Pensamiento. Trad. Francisco Rubio Llorente. Barcelona - España. 1993.

MERTON, Robert: Estructura social y anómia en Teoría y estructuras sociales. Fondo de Cultura Económica. México- Buenos Aires, 1964.

MILL, John Stuart: Principios de Economía Política. Fondo de Cultura Económica México., 1951.

MINSBURG, Naún: América Latina: necesidad de rectificar el modelo económico. Realidad Económica N§134. IADE, Buenos Aires, 1995.

MINUJIN, Alberto; KESSLER, Gabriel: La nueva pobreza en la Argentina. Editorial Planeta Argentina. Temas de Hoy. Ensayo. Buenos Aires, 1995.

MONTOYA, Silvia; MITNIK, Oscar: Algunas reflexiones sobre la pobreza en Argentina, en Novedades Económicas/Octubre 1992.

ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS. Comisión Económica para América Latina y el Caribe: Focalización y Pobreza. Cuadernos de la CEPAL N§7. Santiago de Chile. 1995

PASSANANTE, María Inés: Pobreza y Acción Social en la historia argentina. De la Beneficencia a la Seguridad Social. Hvmanitas. Col. Guidance. Bs As, 1987.

THWAITES DE REY, Mabel: Las paradojas de una contradicción. Apuntes sobre el Estado y las privatizaciones. Doxa N§10. Cuadernos de Ciencias Sociales.

TEUBAL, Miguel: Hambre, pobreza y regímenes de acumulación: el caso argentino, en Realidad Económica N§111 . IADE, Buenos Aires, 1992.

TEUBAL, Miguel: Hambre y alimentación en la Argentina. en Realidad Económica N§89. IADE, Bs As,1989.

NOTAS

1 "...la suerte de los pobres en todo aquello que les afecta colectivamente, debe regularse para ellos, no por ellos. No exigirles que piensen por si mismos o estimularles a que lo hagan, no conceder a sus propias reflexiones o a sus proyectos influencia alguna en la fijación de sus destinos. Se supone que es deber de las clases más altas pensar por ellos y hacerse responsables de su suerte.... deben tender a inculcar en el pobre la confianza en ellos, para que al mismo tiempo que rinden una obediencia pasiva y activa a las reglas que se les fijan, puedan resignarse en todos los demás aspectos ... y reposar al abrigo de sus protectores. .. La relación entre el rico y el pobre debe ser sólo en parte autoritaria; debe ser amable, moral y sentimental: tutela afectuosa por un lado, deferencia agradecida y respetuosa por el otro." (John Stuart Mill, Principios de Economía Política. México. Fondo de Cultura Económica, 1951)

2 "...Es honesto que los obreros desperdicien y destruyan los materiales e implementos que utilizan? (Rta. NO) A quién pertenecen estas cosas? (Rta. a su patrono) Qué ojos os miran cuando vuestro amo no está cerca? (Rta. los de Dios) Quién ve a la gente que está robando te o azúcar? (Rta. Dios) Aprueba Dios tales cosas? (Rta. NO) Qué les hará Dios a los ladrones? (Rta. Los castigará) En retribución de que pagan a sus servidores, los amos? (Rta.

de su tiempo y trabajo) Suponiendo que un hombre escamotee algunas de las horas que ha aceptado trabajar, qué es lo que hace? (Rta. Roba a su amo) No es lo mismo que sacarles dinero de su bolsillo? (Rta. SI) No es mucho mejor poder decir, cuando se recibe la paga, yo he ganado esto honesta y limpiamente? (Rta. Si)..." Transcripto de un fragmento del "catecismo" recogido por Reinhard Bendix en "Trabajo y autoridad en la industria" . Buenos Aires, EUDEBA, 1966.

3 "Cuanto mayor son la riqueza social, el capital funcionante, el monto y la energía del crecimiento y, por lo tanto, también la magnitud absoluta del proletariado y la fuerza productiva de su trabajo, tanto mayor es el ejército industrial de reserva. La fuerza de trabajo disponible es desarrollada por las mismas causas que la fuerza expansiva del capital. La magnitud proporcional del ejército industrial de reserva crece, pues, junto con la potencia de la riqueza. Pero cuanto mayor es este ejército industrial de reserva con relación al ejército obrero activo, tanto mayor es el exceso de la población, cuya miseria es inversamente proporcional a su tormento de trabajo" Carlos Marx, "El Capital". Crítica de la Economía Política.

4 Bernard Barber: Estratificación social. México-Buenos Aires, Fondo de Cultura económica, 1964.

5 Marx, Karl: Manuscritos. Ediciones Altaya. Grandes Obras del Pensamiento. Trad. Francisco Rubio Llorente. Barcelona - España. 1993.

6 Marx, Karl: op.cit.

7 Marx, Karl: op.cit.

8 Bartra, Roger: Breve diccionario de Sociología Marxista. Grijalbo. México. 1973. Pag.66-67.

9 "El tiempo de trabajo era propio del empresario y el trabajador se sometía a él...El tiempo libre estaba a disposición del trabajador a condición de utilizarlo para consumir los productos necesarios que garantizaban el nivel de acumulación del capital deseado" Osvaldo Battistini y Ana Cecilia Dinerstein. Desocupados, precarizados y estables: alienación y subjetividad del trabajo. Pag.27.

10 Trabajador precario es aquel que presenta una inserción endeble en la producción social de bienes y servicios caracterizado por: Participación intermitente; Contratos de tiempo parcial; Sin derecho a indemnización por despido; Baja productividad; Participación en ramas y sectores en vías de desaparición. En Tecnología y trabajo en sectores de pobreza. Doxa N§13-14. Primavera 1995.

11 Osvaldo Battistini y Ana Cecilia Dinerstein. Desocupados, precarizados y estables: alienación y subjetividad del trabajo. Realidad Económica N§134. IADE, Buenos Aires, 1995. Pag. 38.

12Miguel Teubal: Hambre, pobreza y regímenes de acumulación: el caso argentino,. Pag. 58.

13 Ingresos percibidos por los propietarios de los Factores de la Producción: Tierra: Renta, Capital: Intereses y Empresa: Beneficio 14 Holloway, John; Picciotto, Sol: El capital, las crisis y el Estado. en revista Capital y Clases. N§2.. Verano de 1977.

15 La plusvalía es el mecanismo fundamental con que el capitalista explota al obrero, y que consiste en la diferencia entre el valor total de la mercancía producida y el valor de la fuerza de trabajo; bajo el sistema capitalista el propietario paga a los obreros sólo una parte de valor que ellos han producido (bajo la forma de salario) y se apropia como plusvalía (bajo la forma de ganancia) la diferencia. Existen dos formas de aumentar la cuota de plusvalía: La primera es la obtención de plusvalía absoluta , que se obtiene simplemente aumentando la duración de la jornada de trabajo. La segunda forma es la obtención de plusvalía relativa, que consiste en reducir el tiempo de trabajo necesario y, por lo tanto, aumentar el tiempo adicional no pagado. La manera más común es adquirir maquinaria que aumenta la productividad del trabajo y reduce los costos de producción.

16 Mientras los economistas liberales de los países centrales, responsabilizan de la crisis al gasto público por haber provocado, vía créditos, el alejamiento entre capital real y capital ficticio, el crédito internacional continúa su expansión, convertido en Deuda Externa en América Latina, profundizando el abismo entre realidad y apariencia.

17 Caja de Jubilaciones y Pensiones para Empleados Públicos (1904), de Empleados Ferroviarios (1915), Empleados y Obreros de empresas particulares de Servicios Públicos ( 1921), Bancarios (1923), Periodistas (1935) , Marina Mercante (1939) .

18 Lo Vuolo, Rubén: Acumulación, distribución y políticas públicas en Argentina: El círculo vicioso del subdesarrollo". CIEEP. Documento de Trabajo N§4. Buenos Aires, marzo de 1991. Pag.7.

19 "Niños y mayores, tocados por la varita mágica del Hada buena, transforman sus harapos en ropas...". El texto corresponde al capítulo sobre ayuda social de la publicación "La Nación Argentina, justa, libre, soberana" (1950), citado por María Inés Passanante cita en Pobreza y Acción Social en la historia argentina. De la Beneficencia a la Seguridad Social. Hvmanitas. Colección Guidance. Buenos Aires, 1987. Pag.132.

20 En 1986 se implementa el PAN (Plan Alimentario Nacional) que aunque fue pensado sólo para ejecutarse en 2 años, debió ser prorrogado, pero desapareció precisamente cuando la economía estaba al borde de la hiperinflación y la población con NBI había alcanzado niveles altísimos.

En el debate parlamentario que aprobó el Plan es de destacar las objeciones formuladas por María Julia Alsogaray "Estamos haciendo una generación de hijos del Estado. Recibiendo esto de manos del Estado y no de manos de sus padres, su estructura psicológica cambia fundamentalmente y mañana nosotros no podemos esperar que ellos tengan la dosis necesaria de energía y actividad individual que es esencial para llevar este país adelante" La Gaceta de Hoy 20-05-95 . Este argumento liberal que postula que el mercado asigna mejor que el Estado, es precisamente la concepción que se hará predominante a partir del gobierno menemista.

Buscar en esta seccion :