Especial NAyA 2001 (version en linea del cdrom)

PATRONES ALIMENTICIOS EN LA COSTA DEL PACIFICO SUR DE NICARAGUA.

Managua, Nicaragua 23 de Enero de 1997
Elaborado por:
Lic: Ramiro García Vásquez
Arq: Edgard Espinoza Pérez.
Ponencia Presentada al SIMPOSIO

“ALCANCES, LIMITACIONES Y PROYECCIONES DE LOS ESTUDIOS PALEONTOLÓGICOS EN LAS AMÉRICAS” del 49 no Congreso de Americanistas.

A realizarse en Quito Ecuador durante los días 7-11 de Julio de 1997.
INSTITUTO NICARAGÜENSE DE CULTURA
MUSEO NACIONAL DE NICARAGUA  1997

RESUMEN

A comienzo del año 1995, se realizaron investigaciones de rescates arqueológicos en la costa del Pacífico de Nicaragua.  Estas investigaciones en el campo nos permitió ubicar 13 sitios arqueológicos, los que representan ocupaciones precolombinas entre los años 300 a.C. hasta 1,350 d.C.  Análisis preliminares sugieren que estos grupos explotaron diferencialmente los recursos faunísticos tanto marino como terrestres.

INTRODUCCIÓN

A finales del año de 1994, aparecieron en los periódicos Nacionales la noticia de que en la comarca de “El Ostional” en Rivas, Nicaragua, la población entera estaba, destruyendo un cementerio indígena, con el fin de vender las piezas arqueológicas especialmente de “jade”, cerámica policromada y metates.   Los titulares eran elocuentes sobre el Impacto al sitio: Infernal Huaqueo (Barricada....),...  Esto obligó a que los miembros del Departamento de Arqueología del Museo Nacional de Nicaragua realizaran una visita al sitio en el mes de Noviembre, constatando un total de 300 huecos hechos por los huaqueros.

Este proyecto se inició en Enero de 1995 y finalizó en Marzo del mismo año y fue auspiciado por NATIONAL GEOGREPHIC.  En esta ocasión las operaciones arqueológicas fueron realizadas por el equipo de arqueólogos del Museo Nacional de Nicaragua.

Los objetivos del proyecto se centraban básicamente en hacer rescates arqueológicos en los sitios de “Las Minas”, “Montemar” y “La Flor”, con el fin de recolectar suficiente material cultural que nos permitiera obtener datos cronológicos y la ocupación de estos sitios.

Estos depósitos arqueológicos fueron salvajemente depredado por la población y las comunidades circundantes a El Ostional.  Una vez que se hizo reconocimiento de la zona, fue necesario plantearse nuevos objetivos y ampliar el área de estudio, habiéndose realizado prospecciones arqueológicas hasta una distancia de 15 kilómetros del perímetro de la zona prevista a estudiar.   Durante el período de prospección logramos ubicar un total de 13 sitios arqueológicos mediante el sistema de satélite: General Potitition Sistems (GPS).

La ubicación de estos sitios nos permitió establecer comparaciones entre estos depósitos culturales, habiendo constatado que son sitios muy homogéneos, con relación al material cultural que se encuentra en la superficie. Es común encontrar sobre la superficie de los montículos una gran cantidad de restos moluscos como: conchas bivalvos, ostiones y caracoles de diferentes especies, asociados con una gran diversidad tipológica de cerámica, artefactos de piedra (lítica),  fragmentos de metates y poca presencia de obsidiana.

En realidad no pensabamos encontrar semejante cantidad de restos fáunicos, lo que nos hace emprender nuevas tareas en el campo zooarqueológico como en el análisis de fauna y buscar algunos elementos que fueron importantes en la dieta de estos grupos precolombinos.


Agradecimiento

Los investigadores desean expresar su agradecimiento a varias personas e instituciones que hicieron posible que esta investigación se llevara a cabo; en primer lugar queremos agradecer a la NATIONAL GEOGRAPHIC, que otorgó los fondos para realizar las investigaciones de campo por medio de la signación Grant... Estos fondos fueron posible gracias a las gestiones del doctor Frederic W. Lange de la universidad de Colorado y asesor AD HONOREM del Museo Nacional de Nicaragua. La cooperación sueca de ASDI al Museo Nacional, hizo posible que el Licenciado Ramiro García Vásquez pudiera realizar una pasantía 52 días en el Laboratorio de Zooarqueología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Panamá a quien agradecemos su acogida, las sugerencias y el apollo del Doctor Richard Cooke, fueron muy valiosa para iniciar el estudio de la muestra fáunica de El Ostional.

En la Dirección de Patrimonio Cultural del Instituto Nicaragüense de Cultura a su Director el Arquitecto Mario Molina Carrillo, por su coordinación con las autoridades civiles y militares de Rivas, así como la administración de la Licenciada Maritza Machado. En el Museo Nacional a su Directora Doña Leonor Martínez de Rocha, a la señora Maritza Madrigal, quien con los pocos recursos que dispone el Museo, nos ayudó en la agilización de la reparación del vehículo y a René Noguera nuestro motorista que hizo maravillas para poder echar andar el viejo Jeep del Departamento de Arqueología.

En la comunidad de El Ostional queremos agradecer a la junta directiva de la cooperativa Genaro Pizarro, especialmente a su presidente Manuel Collado, Francisco Alegría, Justo Alegría y a los miembros del Comité Comunal Manuel Luna y Fredy Vanegas.  En el caserío de Escameca al señor Julián Guadamúz, en la hacienda el Papalón a su propietario el Sr. Alejandro Ruiz, también a Hilario Rodríguez por su información en el campo.

A nuestro operario de campo los hermano Francisco y José Antonio (churinga) Coronado Victor, a nuestro pequeño ayudante Héctor Collado a Federico Alegría, Enrique Alegría y en especial a Ivania Collado y a nuestro guía de campo José Jesús Velázquez.


CONTENIDO

Medio Geográfico 

El istmo de Rivas es una delgada porción de tierra Nicaraguense entre el lago de Nicaragua y el Océano Pacífico. La formación geológica del istmo se remota al menos al cretácico y sedimentos del terciario.

Incer (1972: 1993) describe la formación del istmo de la manera siguiente:

      

        “Los terrenos del istmo son de origen sedimentario marino.... se destaca la Formación de Rivas compuestas por arcosas, arcilloesquisitos, margas, areniscas arcillosa con intercalciones de tobas volcánicas muy antiguas...hacia el oeste predomina la formación de Brito constituida por rocas sedimentarias durante el Eoceno.”                                                       

De acuerdo a su morfología está dividido en dos zonas, una banda que corre en dirección al lago de Nicaragua, que presenta una zona llana y pantanosa donde predominan los pastizales, por otro lado la zona del pacífico que presenta una sucesión de pequeñas colinas y cerros,  los terrenos llanos se encuentran asociados a los ríos y algunas pequeñas bahías en el sur. La vegetación consiste principalmente de bosques caducifolios, con algunos parches de manglar en la desembocadura del río Ostional.

El sistema fluvial del Istmo también está dividido en estas dos zonas, algunas desembocan en el lago de Nicaragua mientras que otros vierten su caudal en el pacífico.

Los ríos que pertenecen a esta zona, son pequeños y la mayoría, se encuentran secos en sus cursos superiores, emergiendo a la superficie solamente a algunos cuantos kilómetros de la costa maritima, la cual cierra su desembocadura, lo que permite la formación de lagunas de agua dulce, donde se refugian una gran cantidad de aves marinas y fauna terrestre. En nuestra area de investigación se encuentran tres ríos que fueron y son muy importantes para las poblaciones las cuales estan conformadas por el río Escameca, La Flor y el Ostional .

Contrariamente a la mayor parte de la costa pacífica de Nicaragua, los suelos del Istmo de rivas presentan una productividad agrícola limitada, la cual sumada a una topografía bastante accidentada no permite una fuerte explotación del suelo para fines agrícolas, desarrollandose  por el contrario una explotación ganadera en la zona. El mar sigue siendo una fuente en la vida de las comunidades principalmente para los pobladores del Ostional y El Naranjo. 

El clima puede clasificarse como trópico seco con una temporada de lluvia que se inician amediados de Mayo y terminan en Noviembre siguiendo una estación seca de Diciembre a Abril. Las máximas precipitaciones pluviales se alcanzan en Septiembre con aproximadamente 300mm (Healy 1980: 12).

Una fuerte temporada de viento que se forma en la zona de la Bahía de Salina afectan durante los meses de Diciembre hasta Abril (Lange 1971: 24). Estos vientos son conocidos como Papagayos, tienen un impacto positivo en la pesca, pero también dificulta la navegación de las pequeñas embarcaciones de los pescadores artesanales.


Los Asentamientos Prehispánicos

El reconocimiento arqueológico nos permitió ubicar 13 sitios precolombino que representan diferentes ocupaciones en las áreas, observandose ubicasiones diferenciadas con respecto al medio ecológico las cuales varian de acuerdo a su posición cronológica. Para ubicar cronológicamente los sitios encontrados hemos utilizado la periodificación más aceptada para el área de la Gran Nicaya.

Material Cultural (cerámica y lítica)

Sobre este tópico hablaremos muy poco, pues el trabajo de clasificación está por concluir, nosotros nos limitaremos a dar una información sobre la posible cronología y ocupación de los diferentes sitios que fueron descubiertos.

Durante la etapa de prospecciones arquológicas se recolectó una muestra considerable de material cerámico y lítico de la superficie, entre este material encontramos muchos fragmentos o tiestos de cerámica que ya han sido fachados en otros sitios de la región y que son considerados como un material cultural diagnóstico.

Durante el período de excavación se recolectaron de manera sistemática una gran cantidad de restos de cerámica que presenta una diversidad tipológica que se encuentra fechada en diferentes períodos de ocupación. Posiblemente las gentes que ocuparon estos sitios lo hicieron a finales del período Orosí (2000-500 a.C.), este período está representado por cerámica del tipo: Bocana Inciso, Rosales Esgrafiado, continuando el poblamiento en el Período Tempisque (500a.C.-300d.C.), la cerámica representativa es igual al período anterior, parece ser que los sitios son abandonados a finales de este período y no hay evidencias culturales en el período Bagaces, alcanzando su climax de desarrollo entre los Períodos Sapoa (800-1350 d.C), representada por la cerámica policromada del tipo Vallejo y Papagayo, el Período de Ometepe (1350-1550 d.C.), este período está representado por la cerámica del tipo Sacasa Estriado, Castillo Esgrafiado, etc...Es importante señalar que en los primeros dos períodos aparece cerámica representativa de esta ocupación y no aparece material faunico asociasdo con el material cultural, durante el período Bagaces, no aparece ningún tipo de material arqueológico en la excavación. Y es al principio de Período Sapoá que se comienza a encontrar incrible cantidad de restos faunicos asociados con cerámica , lítica y otros artefactos arqueológicos, esta frecuencia se dá en embos Períodos Bagaces-Ometepe, hasta la invación de los españoles.


Los Patrones Alimenticios

METODOLOGÍA

Inicialmente se hizo un reconocimiento de la zona donde se iba a realizar el rescate arqueológico, pero por información local fue necesario ampliar el perímetro de prospección. Las prospecciones se realizaron mediantes transeptos de 50 a 100 mts, en cuadrículas de 1 kilómetro cuadrado y usando mapas a escala de 1. 50, 000 y de forma oportunista por fuentes indirectas.

Como resultados logramos descubrir un total de 13 sitios arqueológicos,  entre ellos El Papalón, Montemar y La Flor denominados “concheros”, que presentan características muy homogéneas en relación a su estructuras y restos culturales que se observan en la superficie.

El equipo de investigadores en concenso determinó realizar excavaciones en el sitio Las Minas que sufrió el impacto del “Huaquerismo”, Montemar y La Flor que son sitios que están muy cercano al cementerio depredado.

Se realizaron dos operaciones arqueológicas en Montemar (0-I, 0-II), en La flor una operación (0-I), y en Las Minas operaciones I y II (0-I y  O-II).  Los sondeos se realizaron sobre montículos que sobresalen entre 20 a 30 cm de altura de la superficie normal, y diámetro de 15X17 mts de ancho y largo respectivamente, observandose sobre la superficie evidencias culturales como: abundantes restos de moluscos, cerámica policroma, monocroma, metates y poca lítica.  Los sondeos que se efectuaron en Las Minas se hicieron cerca de las perforaciones que realizaron los huaqueros, encontrandose en el lugar cerámica del período Bicromo en Zona (500 a.C- 500 d. C.) y gran cantidad de restos humanos perturbados por el desbastador huaqueo.

La primera actividad fue recoger todo el material arqueológico que había en la superficie del área a excavar.  Los sondeos que se practicaron fueron de 2X2 mts cuadrados, excavando cada 10 cm, usando cenidores de 0,5mm, para le recolección de los restos culturales y fáunicos.  El material se separó en paquetes codificados, etiquetados y de acuerdo al tipo: restos óseos, moluscos, cerámica, fragmentos de bahareque, lítica, artefactos elaborados de huesos (agujas), y una gran cantidad de pesas para redes de pescar elaboradas de material cerámico. Todo el material extraído de la excavación fue cuidadosamente manipulado desde las excavaciones hasta nuestro campamento y posteriormente trasladado al laboratorio de arqueología, con el fin de preservar su excelente estado de conservación que presenta la muestra cultural, sobre todo los restos óseos.   También se tomaron fotografías en blanco y negro,  a colores de los principales rasgos arqueológicos que se encontraron y finalmente se realizaron dibujos de los perfiles estratigráficos y culturales.

Durante la etapa de excavaciones  arqueológicas se realizaron 5 operaciones en diferentes sitios pero las más productivas cuantitativa y cualitativamente fueron las unidades excavadas en el sitio Montemar. Operaciones I y II (O-I, O-II) y en el sitio La Flor, la operación I (O-I).


En estas excavaciones la muestra cultural es super abundante y se recolectaron gran cantidad de restos de moluscos, cerámica, lítica e insospechable muestra de restos fáunicos, tanto terrestre como acuáticas.

En la actualidad se está trabajando en el análisis y clasificación de la cerámica y  restos óseos.  Parte de estos fueron analizados en el LOBORATORIO DE ZOOARQUEOLOGIA INSTITUTO SMITHSONIAN de Panamá, con la accesoria del Dr: Richard Cooke y el Biólogo Máximo Jiménez.

Los resultados de esta investigación, hasta ahora, sobre los restos fáunicos nos arrojan datos que nos permiten mucha información acerca de la posible dieta de los grupos que ocuparon esta región de Nicaragua. Al igual que los datos preliminares del análisis de cerámica, nos indican que estos sitios tienen una secuencia cronológica desde el Período Tempisque (500 a.C-500 d.C.), Sapoa (800-1350 d.C) y Ometepe (1350-1550 d.C).  Esta investigación aún no se ha concluido.

ANÁLISIS FÁUNICO

Aclaramos que lo que vamos a exponer son simples líneas de orientación del proceso de investigación que estamos desarrollando.

En la historia de la arqueología en Nicaragua, nunca se habían realizado investigaciones dentro del campo de la zooarqueología y los estudios arqueológicos han hecho, más énfasis en el análisis de cerámica y su aspecto cronológico.  Es primera ves que se recolecta controlada y sistematicamente de una excavación arqueológica una muestra con tanto universo, como la de El Ostional, solo sabemos que Mary Pohl, Paul F. Healy (1974), y el Dr. Richard Cooke y la Lic. Maritza Gutiérrez (1993) realizaron análisis muy someros sobre restos fáunicos que fueron extraídos de diferentes sitios de Rivas y los resto fáunicos que fueron recolectados en el sitio Ayala, Granada, Nicaragua respectivamente.

Por primera ves en Nicaragua, estamos incursionando en este tópico de INVESTIGACIONES ARQUEOFAUNICA. Sin duda alguna se trata de una de las tareas más interesantes y complejas que tienen que realizar los arqueólogos en sus investigaciones.

Para realizar esta minuciosa tarea se debe recolectar la muestra faunística, luego preparar (lavar) todos los restos óseos de la operación o excavación arqueológicas, para posteriormente entrar en el proceso de codificación y clasificación de los restos fáunicos.

El proceso inicial permite observar algunos rasgos morfológicos y diagnósticos de los diferentes fragmentos de huesos que van ha ser procesados, también permite su codificación.

Esta actividad es importante realizarla con el fin de conocer el origen de la muestra, además la codificación de los huesos nos permite saber a que unidad pertenecen o de que nivel de la excavación provienen, también evita la confusión del material, una ves que se almacene.

Para iniciar este trabajo es necesario estar familiarizado con los diferentes taxones y luego clasificar por familias, género y especies.

Así como ha evolucionado en los últimos tiempo el estudio de los depósitos con restos faunísticos, consideramos que en esa medida debe tomarse un estudio más exhaustivo y no ver una simple morfología y cronología, como hasta ahora se ha tratado.


Los trabajos que contemplan análisis en zooarqueología son más integrales.  No solo identifica especies animales, sino que enfoca el modo en que llegaron al yacimiento los restos y como éstos pueden inferir sobre la subsistencia, la domesticación, la forma en que la especie animal fue descuartizadas y el sistema de estacionalidad que por motivo diverso pudieron ocurrir (Renfrew, C: 1993).            

Al aplicar bien los estudios de zooarqueología estaremos verificando si la presencia de restos faunísticos en un yacimiento o sitio se debe a la presencia del hombre a causas naturales o bien por depredadores.  Pero hay que tener cuidado en el sentido que, no pudieron ser explotados como fuentes de alimentación, sino para un aprovechamiento económico más amplio como es el de la piel para vestidos, huesos y astas para herramientas, etc.

Restos Oseos

Los restos de los esqueletos animales (huesos, dientes, y en menor medida astas y cuernos) constituyen uno de los materiales mas frecuentes en las excavaciones arqueológicas. En su mayoría son residuos de diferentes actividades sociales del pasado, aunque también existen factores naturales que pueden aportar partes esqueléticas a los yacimientos arqueológicos.

Pensemos, por ejemplo, en la acción de depredadores como ciertas rapaces y carnívoros, en el arrastre por la acción de corrientes fluviales o en el simple hecho de que algunos animales pueden haber muerto accidentalmente o haber construido sus madrigueras en los propios yacimientos, como ocurre con frecuencia con los conejos, Dasypus novencimctus, Dasyprocta puntata, etc, como se ha comprobado en otras excavaciones que se han realizado en el país. Por este motivo si lo que nos interesa es la información sobre el aprovechamiento social de los animales en el pasado, primero debemos evaluar en que medida la actividad humana ha originado las acumulaciones de huesos. Básicamente los criterios utilizados en el perfil de edad han inferido a partir de dientes y huesos, el grado de deterioro de los mismos, los patrones desarticulación y disperción de los esqueletos, la proporción de las partes anatómicas halladas, los patrones de fragmentación y la presencia o ausencia de marcas antrópicas en las superficies óseas. Un buen resumen sobre estos agentes y la manera de reconocerlos se encuentra en Blasco (1992).

La mayor parte de los restos óseos aportados por acción humana nos ha llegado gracias a que no se destruyeron cuando los grupos humanos consumieron esos animales, bien porque se desecharon esas partes o, en menor medida porque se utilizaron como materia prima para la fabricación de instrumentos. Apesar de su carácter de deshecho o residuo constituyen un potencial de información importantísima sobre los usos que recibieron, y por tanto, de reconocimiento de las prácticas sociales del pasado ya que, de una u otra forma, como veremos quedaron plasmadas de modos diversos en ellos.

Ahora bien no debe olvidarse la posibilidad de que una serie de procesos hayan afectado este material una vez que se abandonó. Por lo tanto, será necesario evaluar estos procesos para no interpretar como sociales aspectos que no lo fueron. Estos procesos pueden afectar a los restos óseos en dos momentos diferentes: desde que se desecharon hasta que quedaron cubiertos por el sedimento arqueológico y desde entonces hasta que los recuperamos en la excavación.

Estado de Conservación de los Restos Faúnicos.


Existen factores que influyen en el estado de conservción de los restos fáunicos, antes de ser enterrados: las condiciones atmosféricas (el sol puede producir aberturas, fragmentación y agrietamiento), el pisoteo producido por personas, animales y el mordisqueo producido por carnívoros y roedores.

La conservación de los restos óseos se ve afectada, cuando están enterrados, por la acción de la corriente de agua, la actividad biológica de las plantas, los microorganismos, los factores anaeróbicos, la acción y reacción de los elementos químicos presente en el suelo, el grado de acidez de los suelos y el movimiento de la tierra.

En la muestra que actualmente estamos trabajando, encontramos mandíbulas completas de Odocoileus v., con los dientes completos lo que permite identificar a que lado (D-I) individuo pertenece.  Se recuperó una gran cantidad de vértebras de peces que en su mayor parte están completas, preservando de esta manera los rasgos morfológicos, lo que permite con facilidad reconocer a que especie pertenecen.  Suelen encontrase mandíbulas completas de peces como: Diodon, Calamus, Scarus, Bodianus, etc, lo que posiblemente nos va ha permitir hacer cálculo sobre el número de individuo identificados, en los trabajos futuros.  La mayor parte de los restos acuáticos se conservan muy bien, aunque siempre hay restos que presentan menor textura que son los más fragmentados.

Los restos óseos de los mamíferos son los que se preservan mejor , pero no podemos obviar el problema de la fragmentación de huesos consumidos por los carnívoros y roedores, principalmente, en los restos arqueofáunicos de aves.

Posiblemente el buen estado de conservación de los restos fáunicos se debe a que estos sitios no han sido sometidos a la actividad agrícola, ni al despale indiscriminado, los suelos son muy arcillosos y con mucha presencia de Carbonato de Calcio (CO3Ca); además, parece ser que el ecosistema de esta zona no ha sido muy alterado, lo que ha permitido conservar algunas características biológicas propias del lugar.     

Aspecto Culinario

El procesamiento de alimentos es de suma importancia entre los grupos sociales y que es una actividad estrechamente vinculada a la cultura. Pertenece a la esfera del trabajo doméstico, la cocina es factor importante que nos permite apreciar diferencias entre las sociedades.

Según los diferentes procedimientos de cocina, producirá un cambio diferente en los huesos, en las textura, el color y la estructura morfológica, estructura cristalina y tamaño.

Cuando el hueso se hierve adquiere un color amarillento o gris mate y su superficie es grasienta.  El que un hueso esté quemado no significa que halla sido cocinado, o pasado por el fuego directo, existen otros procesos antrópicos naturales que pueden ocasionar los mismos resultados. Ejemplo quemar basura.


En la muestra que ahora estamos analizando hay muchos huesos quemados, con trazas, huellas de roedores y mordisqueo de los carnívoros, lo que nos hace pensar que hubieron otros factores, que ayudaron a la formación de estos depósitos y no todo es producto de la actividad del hombre. Es muy interesante que en un sólo nivel de 10cm, en sondeo 2X2 metros cuadrados, como por ejemplo: S2-N2. Haya encontrado restos óseos que correspondesn a cinco (5) individuos diferentes de Bufo marinus y que la medida del Estabulo es de Radio 8,79mm, con un peso de 500gr. Y según el Dr. R. Cooke, es muy difílcil encontrar especímenes de este tipo. Lo que podemos afirmar que los restos óseos que prevalecen en la muestra son de : Odocoileus v. Ctenosaura simili, Bufo marinus y una gran cantidad de peces agrupados en diferentes familias, géneros y especies, aunque también se reportan restos de macromamíferos como tapir,  puerco de monte y posiblemente restos de grandes carnivoros. Inferimos que los pobladores de El Ostional estaban consumiendoestos tipos de especímenes en gran cantidad en tiempo precolombino.      

Fauna Arqueológica Presente en el Sitio Monte mar. Sondeo I - Nivel I (SI-NI)

Hasta ahora hemos analizado preliminarmente dos unidades que corresponden a un nivel de 10cm. cada uno del  sondeo S-II.   Los cuadro que a continuación presentamos nos permiten establecer comparaciones entre los recursos faunísticos de los sitios.

Mamíferos

          Nombre común

Homo sapiens (H.s)

Hombre

Ortodáctiles

 

 Odocoileus virginianus (O.v)

venado cola blanca

*Mazama americana (M.a)

venado cabro

*Tayassu pecari (T.p)

puerco de monte

*Tayassu tajacu (T.t)

sahino

*Tapirus bairdii (T.b)

tapir

Dasypus novemcinctus (D.n)

armadillo

Sylvilagus spp. (S.spp)

conejo(rabbit)

Sciurus variegatoides (S.v)

a. negra

 

Reptiles

Nombre común

Iguanidae

 

Ctenosaura simili (C.s)

iguana negra

Iguana iguana (I.i)

iguana verde

Bufonidae

 

Bufo marinus (B.m)

sapo


Peces

Nombre común

Muraenidae

 

Licodontis dovii (L.d)

morena anguila

Carangidae

 

Trachinotua kennedyii (T.k)

jureles

Carangidae

 

Caranx

 

Labridea

 

Bodianus diplotaenia

 

Diodontidae

 

Diodon

pez erizo

Diodontidae

 

Diodonti hystrix (D.h)

 

Sparidae

 

Calamus brachysomus (C.b)

 

Lutjanidae

pargo

Hoplopagrus gunteri (H.g)

 

Scaridae

 

Scarus

pez loro

Eliotrinae

 

Eliotris picta (E.p)

 

Carangidae

 

Caranx caninus

 

Serranidae

meros - cabrillas

Spinephelus analogus (S.a)

 

Haemulidae

roncadores

Haemulon flaviguttatun (H.f)

 

Carangidae

 

Selene peruvianus (S.p)

 

Scombridae

 

Scomberomorus sierra (S.s)

pez sierra

Ariidae

 

Ariidae

 

G. Catharps tuyra (G.c.t)

 

Sciaenedae

 

Micropogania altipinnis (M.a)

 

Ariidae

 

Bagre

 

Belonidae

agujas

Haemulidae

 

Fauna Arquológica Presente en el Sitio Montemar. Sondeo II - Nivel II. (SII - NII)

Mamíferos

Nombre común

Homo sapiens

hombre

Homo s. (H.s)

 

Odocoileus virginianus (O.v)

venado cola blanca

*Mazama americano (M.a)

venado cabro

*Tayassu pecari (T.p)

puerco de monte

*Tayassu tajacu (T.t)

sahino

*Tapirus bairdii (T.b)

tapir

Aguti c. paca (A.c.p)

guarda tinaja

Dasyproctidae

 

Dasyprocta puntacta (D.p)

ñeque

Procyonidae

 

Procyon cancrivorus (P.c)

gato solo

Didelphidae

 

Didelphis marsupialis (D.m)

zorro gallinero

Didelphidae

 

Caluromys orphilander (C.o)

zorro pollero

Sylvilagus spp. (S.spp)

conejo (rabbit)

 

Reptiles

Nombre común

Iguanidae

 

Ctenosaura simili (C.s)

iguana negra

Iguana iguana (I.i)

iguana verde

Anuros

 

Bufonidae

 

Bufo marinus (B.m)

sapo

Chelonidae

 

Eretmochelys imbricatus (E.i)

tortuga carey

Crocodylidae

 

Crocodylidae acatus (C.a)

caiman

Crotalidae

 

Crotalus adamanteus (C.a)

cascabel

Boidae

 

Boa constrictor (B.c)

boa

 

Aves

Nombre Común

Ardeidae

 

Egretta albas (E.a)

garza blanca

Meleagridae

 

Meleagri gallopavo (M.g)

pavo silvestre


Peces

Nombre común

Serranidae

meros

Sphinephelus analagos (S.a)

 

Serranidae

 

Ephinephelus acanthistius (E.a)

 

Serranidae

 

Epinephelus labriformis (E.l)

mero

Elopidae

 

Elops affinis (E.a)

 

Carcharhinidae

 

Negaprion brevirostris (N.b)

 

Carcharhinidae

 

Carcharhinus limbatus (C.l)

tiburon

Orectolobidae

 

Ginglymostoma cirratum (G.c)

 

Carangidae

 

Selene peruvianus (S.p)

 

Carangidae

 

Caranx caninus (C.c)

 

Carangidae

 

Chloroscombrus orqueta (C.o)

 

Carangidae

 

Caranx caballus (C.c)

cojinuda-yeguita

Carangidae

 

Caranx victus (C.v)

 

Carangidae

 

Trachinotw kennedy (T.k)

una especie de jurel

Polinemidae

 

Polydactiles opercularis (P.o)

 

Mugilidae

 

Mugil curema (M.c)

 

Sciaenidae

 

Micropogania altipinnis (M.a)

 

Sciaenidae

 

Cynosción orthonopterus (C.o)

 

Sciaenedae

 

Cynosción albus (C.a)

curbina

Scombridae

 

Scomberomorus sierra (S.s)

 

Scombridae

atunes y macarelads

Euthynnus lineatus (E.l)

atún barrilete negro

Sphiraenidae

 

Sphiraena ensis (S.e)

 

Batrachoididae

specie de agua dulce

Batrachiides boulengeri (B.b)

peces perro

Diodontidae

 

diodon

 

Eliotrinae

 

Dormitator latiirons (D.l)

 

Eliotrinae

 

Gobiomorus maculatus (G.m)

 

Eliotrinae

 

Eliotris picta (E.p)

 

Lycodontis dovii (L.d)

 

Muraenidae

anguila

Muraenidae

 

Lycodontis castaneus (L.c)

anguila

Polynemidae

 

Polydactylus opproximans (P.o)

 

Belonidae

 

Stronglyura exilis (S.e)

 

Tetraodontidae

temborile

Arathron ispidus (A.i)

 

Tetraodontidae

 

Tetraodontidae

 

Sphoeroides lobatus (S.l)

 

Ariidae

 

Bagre

 

Ariidae

 

Bagre panamensis (B.p)

 

Haemulidae

 

Haemulon

pes roncador

Haemulidae

 

Orthopristis chalceus (O.c)

 

Scaridae

 

Scarus compresus (S.c)

 

Scaridae

 

Scarus perrico (S.p)

 

Lutjanidae

 

 Hoplopagrus guntheri (H.g)

 pagro dienton

Datos Cuantitativos

Odocoileus virginianus

Nombre

Cost.

Falg. p.I

Vert.

cerv.

Vert.

lum.

Esc.der.

Esc.

izq.

T.d

T.i

Met.

der.

Cub.

der.

Met.

izq.

Cantidad

4

3

2

1

2

1

2

1

2

1

1

Nombre

Pub.

izq.

Epif.

C.d.

Epif.

T.d

Cun.

der.

Frag

den.

Man

Frag

vert.

H.

der

     

Cantidad

1

1

1

1

1

1

11

1

     

Este cuadro solo representa la cantidad del numero de restos identificados (N.R) de O.v. de la primera unidad SII-NII.


Reptil

Iguanidae - Ctenosaura simili

Nombre

Den.

izq.

Rad.der.

Tib.

izq.

Tib.

der.

Fém.

der.

Hum.der.

Hum.izq.

Cúb.

der.

Cost.

Vert.

Falg.

Cantidad

3

3

3

3

2

1

2

1

1

14

1

Nombre

Vóm

Isq.i

Ili.d

Art.i

             

Cantidad

1

1

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Este cuadro representa la cantidad de restos identificados (N.R) de C.s de la segunda unidad SII-NII.

Sitio La Flor

En la actualidad en el laboratorio de arqueología del Museo Nacional de Nicaragua estamos  realizando análisis de los restos faunísticos que se recolectaron en el sitio La Flor, que está ubicado a 7 u 8 kilómetro del sitio Montemar.  Este trabajo también es preliminar y se está aplicando la misma metodolgía que se aplicó en las dos primeras unidades del sitio de Montemar, con la diferencia que el material óseo de toda la operación se esparció por niveles en las mesas del laboratorio y nos ha permitido visualizar toda la muestra.  Ahora podemos afimar que tenemos identificadas todas las especies que aparecen en la muestra de Montemar y otras familias.  Este trabajo inicial lo hemos realizado con el objetivo de establecer comparaciones entre los diferentes restos faunísticos que se han recolectado en sitios arqueológicos de la región de Rivas y Granada, Nicaragua.

Aquí podemos establecer comparaciones con los recursos faunísticos que fueron explotados por pueblos precolombino que se asentaron a lo largo de Centro América y Panamá.  Reconocemos los valiosos aporte en la identificación de la muestra de parte de la Dra:

Elisabeth Iregren del Instituto of Archaeology and the Historical Museum Dept of Historical Osteology.  Suecia.

Aspecto Comparativo

Para poder hacer estas comparaciones he leído algunos trabajos de análisis de resto fáunico que se han realizado en Nicaragua y la provincia de Guanacaste, Costa Rica. Por ejemplo: Todas las especies fáunicas, principalmente mamíferos que reporta (Paul F. Healy 1948) en varios sitios arqueológicos que excavó en Rivas, aparecen en la muestra del Ostional, de las especies de peces y aves, sólo hemos logrado identificar algunas especies en este trabajo preliminar, pero estamos casi seguros que una vez que realicemos todo el análisis encontraremos mayor diversidad. Healy no reporta restos de moluscos.

Hemos encontrado todas las especies de mamíferos y  reptiles que reporta (Silvia Salgado 1996) en el sitio de Ayala, Granada, Nicaragua, los trabajos de análisis sobre estos restos fáunicos han sido muy someros, no se han identificado los restos de peces y aves;  también se reportan algunas especies de moluscos.  


En sitio La Malla ubicado en el pacífico Central de Costa Rica (Quintanilla, Corrales 1986), reportan en los restos fáunicos Iguana iguana, Odocoileus virgianianus,  peces Batrachoides (pez sapo), peces de la familia Ariidae y restos de molucos bibalvos y univalvos. 

Los restos fáunicos que se recolectaron del sitio Vidor que está localizado aproximadamente a un kilómetro tierra adentro desde la Playa Panamá, cerca de boca de Bahía de Culebra, Costa Rica, que fueron excavado por Frederick W. Lange,  Richard M. Accola y Peter R. Ryder (1973-1979), parecen ser hasta ahora los más abundantes y los mejores análizados, pero nosotros podemos afirmar que gran parte de las especies de mamíferos, peces, reptiles y aves, que este sitio reporta las hemos encontrado en los restos fáunicos que fueron extraído de las excavaciones que se realizaron en los sitios de Montemar y La Flor, aclaramos que nuestro trabajo es preliminar y solo hemos analizado parcialmente dos unidades del sitio Montemar y una clasificación muy parcial de todo el material del sitio La Flor.

Sólo quiero mencionar algunas de las especies que aparecen como dominantes en la muestra (peces):  Euthynnus lineatus, Caranx (Caranx caballus), Scarus, Bodianus, Diodon, Elops affinis, Lutjanus, Mugil. Entre los macromamíferos predominates aparecen en primer lugar Odocoileus virginianus, aunque también se reporta, Mazama americano, Tapirus bairdi, Dasypus novemcinctus, Dasyprocta punctata y reptiles como Ctenosaura simili.

Creo que la fauna que reportan estos sitios es muy conspicua y que en el futuro podríamos establecer comparaciones muy acertadas con relación a los recursos faunísticos tanto

terrestre, como acuaticos (ver cuadros anteriores).

Es importante señalar que muchos de los mamíferos y otras especies faunicas que se reportan en sitios arqueológicos ubicados en zonas que comprenden la Gran Nicoya, se reportan en sitios arqueológicos excavados en Panamá como: Cerro Mongote, Abrigo de Aguadulce, Cueva de Ladrones, Monagrillo, Sitio Sierra, Nata, Isla Palenque, Cerro Brujo.

Las características y la diversidad de los recursos faunicos encontrados en estos depósitos arqueológicos nos hacen inferir que el ecosistema en esa época posiblemente presentaban o poseían los mismos caracteres biológicos a lo largo de la zona de Centro América y Panamá. 

Moluscos


Los concheros, casi por definición proporcionan indicios mucho más directo respecto a la dieta, dado que el hombre fue sin duda el responsable de la mayor parte del material depositados en ellos. Además de la aparición circunstacial de algunos restos de crustáceos y equinodermos (espinas de erizos y estrellas de mar, etc.), el grueso de material de origen marino en los concheros de la costa suelen componerse de conchas de moluscos, junto con huesos de todo tipo de animal, aves y peces que fueron explotados. De modo similar, en los basureros de tierra adentro, las conchas de caracoles y moluscos de agua dulce son  por lo      general, mucho más numerosos que los huesos. Su predominio se hace aún mayor por el hecho de que las conchas perduran mejor que los huesos. Por esta razón, en el pasado se consideraba que estas proporciones significaban que los moluscos habían sido un recurso básico para algunos pueblos indígenas. Sin embargo, en los últimos años, los estudios de la energía calórica proporcionada por distintas especies han revelado que los vertebrados, inferiores en números, eran en realidad el pilar de la dieta y que los moluscos eran, muchas veces sólo un recurso suplementario o propio de momentos de crisis, fácil de conseguir cuando fuese necesario.  Los restos de moluscos presentes en un conchero indican que el hombre escogía entre la variedad disponible.

Los cambios a lo largo del tiempo en el tamaño de la concha pueden reflejar las fluctuaciones del medioambiente, pero en muchos casos revelan una sobre explotación por parte del ser humano. En otros tipos de depósitos, aparecen conchas en pequeñas cantidades y en muchos casos, pueden que no hayan sido consumidas. Por ejemplo, los caracoles pudieron haber vivido dentro o cerca del sitio; y la gente muchas veces recogía las conchas para utilizarlas como monedas, y en la elaboración de chucherías, joyas, collares y otros tipos de adornos.      

En la provincia de Los Santos, Panamá, se descubrió y se excavó un sitio arqueológico denominado “Cerro Juan Díaz”, donde se encontraron numerosos artefectos y adornos elaborados de retos de moluscos y en uno de los entierros primarios que se excavó en Ciudad Sandino, Managua, encontramos dos colgantes como ofrendas funerarias, elaborado de concha de molusco, lo que nos hace inferir que estas especies no sólo jugaron un papel en la dieta, sino también en el aspecto económico y social.

En los sitios que excavamos hay una gran cantidad de conchas que pertenecen a una diversidad de especímenes marinos, estos restos se encuentran desde la superficie hasta dos metros de profundidad, desapareciendo posteriormente.

Este material faunico hasta la fecha no se ha analizado, solomente se tomó una unidad del sitio Montemar y se observaron algunas especies que posiblemente pertenecen a la clase de las pelecípodas o bivalvos, representados por Anadara tuberculosa, Anadara grandis, Chione sp, en cuantos a los gastrópodos o univalvos posiblemente hay representaciones de Cerithidae valida y Littorina zebra, también se han observado algunas especies Cf: Adelopoma n.sp, Discopstrobilops n. sp, Pachychillus larguillierti, Pyrgophoforus coronatus, Drymaeus droueti, entre otros. Todo estos restos de moluscos se encontraron asociados con otros restos faunicos, material cerámico y lítico.

Aspecto Económico

Por medio de los cálculos de peso se pretende indagar en que proporción constribuían cada especie a la dieta de una determinada comunidad o grupo social, tomando en cuenta que los animales no son unicamente una fuente de alimentación cárnica y que seguramente se aprovecharon de diferentes maneras, sin que su constribución económica haya sido necesariamente inferior. Hay que valorar, por ejemplo, de que algunas especies se hayan explotado en vida (para obtención de productos lácteos, cuero etc), con lo que se habrán sacrificado en menor número que los destinados a la obtención de carne y, por lo tanto , pueden aparecer en cantidades más pequeñas en los depósitos arqueológicos excavados.

 Durante las excavaciones que realizamos en los sitios de Montemar y La Flor, encontramos múltiples artefactos arqueológicos como: agujas, punzones, colgantes, adornos, espátulas elaboradas de huesos y astas de vanado, (colgantes con perforaciones) elaborados de colmillos de Tajassu tajacu ó Tajassu pecari posiblemente, cuentas de collar elaboradas de vértebras de peces, artefactos elaborados de huesos de Chelonidae, artefactos de lítica, pesas para redes de pescar elaboradas de material cerámico.  Los restos de moluscos tadavía no han sido analizados, existe la posibilidad de encontrar artefactos elaborados con estos restos faunicos.


Se puede inferir en la posible utilización que tubieron en ralación con la fauna del lugar, para la caza, la pesca y preparación de pieles, raederas, raspadores, bifases, navajas, punzones, anzuelos y morteros; los huesos de especies ajenas a la zona se puede pensar sobre un posible intercambio comercial y cultural. 

CONCLUSION

Los estudios que hemos efectuado hasta ahora, si bien no han sido completados, están lo suficientemente adelantados como para arriesgar algunas aseveraciones que nos permiten definir cronológica y culturalmente estos sitios.

Con todo el conjunto de limitaciones que tenemos y principalmente que no contamos con una referencia de esqueleto que nos permitan realizar el trabajo de indentificación y clasificación de los restos óseos que se recolectaron en las operaciones arqueológicas que se efectuaron en El Ostional, hemos logrado hacer un trabajo taxonómico muy interesante, que nos ha permitido hacer comparaciones con los recursos faunísticos que fueron utilizados por pueblos precolombinos que se asentaron a lo largo de lo que hoy conocemo como La Gran Nicoya.  Además, en estos trabajos preliminares que se han realizado, hemos logrado identificar especies ( terrestre y acuáticas) que predominan en los resto faunicos y que de una u otra forma tubieron mucha influencia en la dieta cotidiana de los aborígenes.

Creo que también, el análisis del material cultural (cerámica y lítica) nos ha permitido ubicar cronológicamente estos sitios arqueológicos y establecer comparaciones con otros sitios de zona.

Sinceramente, consideramos que los trabajos que hasta ahora hemos realizado son muy someros, y no hemos hecho nada con realación al peso, sexo y edad de las diferentes especies que han sido identificadas. Ahora podemos decir que tenemos identificados unas 26 familias de peces, 10 familias de mamíferos, 4 familias de reptiles y tres familias de aves. También podemos afirmar con gran seguridad a cerca de las especies que más fueron explotadas y de mucha utilidad para su alimentación.

Reiteramos que éstas son sólo hipótesis de trabajos que han surgido como consecuencia del análisis de los restos faunicos y culturales hallados en los distintos sitios. No pretenden ser más que eso: líneas de investigación que solo el trabajo arqueológico podría aceptar, corregir y modificar, sobre la base de un análisis completo de estos restos culturales, en ese intento nunca acabado de aproximación cognoscitiva al pasado de los pueblos precolonbinos.  

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