49 Congreso Internacional del Americanistas (ICA)

Quito Ecuador

7-11 julio 1997

 

Joaquin Pagan Solorzano

49o. CONGRESO INTERNACIONAL DE AMERICANISTAS

"SIMPOSIO SOBRE FUENTES UTILES PARA EL ESTUDIO DE LA

POBLACION AMERICANA"

QUITO, ECUADOR

4 - 11 DE JULIO DE 1997

FUENTES EXISTENTES PARA EL ESTUDIO DE LA POBLACION HONDUREÑA EN EL PASADO Y PRESENTE

Por JOAQUIN PAGAN SOLORZANO

Investigador del Instituto Hondureño de

Antropología e Historia

Tegucigalpa, Honduras

1997

RESUMEN

Honduras posee numerosas fuentes para realizar estudios sobre la población. Cronológicamente y atendiendo al nivel de la técnica aplicada en su elaboración, a estas fuentes las clasificamos en preestadísticas (período precolombino), protoestadísticas (período colonial y siglo XIX, hasta 1881) y estadísticas (de este oltimo año a la fecha). La ubicación de estas fuentes son el Archivo General de Indias, en Sevilla, Archivo General de Centroamérica, en Guatemala, Archivo Nacional de Honduras, Archivos Eclesiástico de Comayagua, archivos parroquiales, archivos municipales, Dirección General de Estadística y Censos, e Instituto Hondureño de Antropología e Historia,

Las fuentes precolombinas son, naturalmente, los restos materiales existentes en los sitios donde hubo poblaciones indígenas y que son objeto del estudio de los arqueólogos quienes, con la ayuda de instrumental moderno, efectoan cálculos acerca de la cantidad aproximada de población que hubo en casa lugar.

Con la conquista y colonización española se inicia el registro escrito de la población. Estos datos se encuentran contenidos en listas o matrículas de tributarios, relaciones de "visitas de pueblos indígenas" o padrones. La información contenida en estos documentos puede tener carácter general y comprender a toda la población nativa sujeta al régimen tributario o referirse onicamente a un pueblo o conjunto de pueblos. De igual manera, el material puede recoger solamente el nombre del pueblo y de los tributarios, con la cantidad que pagan en conjunto o bien puede contener los datos generales de los tributarios y sus familias, lo que los hace más valiosos.

Para las primeras décadas de nuestra vida como repoblica independiente, se tienen padrones realizados en diversos años. Algunos de ellos, como los de 1860, permiten efectuar estimaciones sobre la población existente en el territorio nacional, su distribución en nuestra geografía y sus ritmos de crecimiento a nivel regional y local.

A partir de la reforma liberal, comienza el período estadístico y las fuentes para el estudio de la población van adquiriendo mayor tecnificación. Entre 1791 y 1988 se han llevado a cabo dieciocho censos nacionales de población, que proporcionan una base para cualquier investigación sobre el tema.

Existen, además, los registros civiles y parroquiales, que contienen información importante para las investigaciones sobre las variables nupcialidad, natalidad y defunción. Las encuestas de hogares se han convertido en los oltimos años en un instrumento para recolectar, procesar y difundir información sobre la población en los períodos intercensales.

I. INTRODUCCION

Existen diversos trabajos sobre la historia demográfica de Honduras, ya sea estudios especializados o formando parte de textos de contenido más amplio. La mayor parte de ellos han sido elaborados por autores extranjeros; entre los de habla inglesa, disponibles en traducciones al español, merecen destacarse a Linda Newson, Murdo MacLeodpara los siglos XVI y XVII y Lawrence H. Feldmanpara el siglo XIX; de los de habla castellana debemos considerar a Héctor Pérez Brignolientre aquellos que más se han ocupado por escudriñar esta parte de nuestra historia.

Algunos demógrafos y estudiosos de la población hondureños también han efectuado investigaciones sobre aspectos concretos en base a los censos y registros administrativos, sobre todo a partir de 1951, empleando enfoques propios.

La Carrera de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras hasta ahora había privilegiado la historia económico-social y política en los trabajos de grado (bachillerato universitario y licenciatura), y cosa igual ocurría con las tesis de postgrado en el extranjero (maestría y doctorado), que por lo general se han orientado hacia las áreas apuntadas. Es hasta ahora que uno de nuestros jóvenes colegas, Kevin R. Avalos, ha elegido un tema vinculado a la historia demográfica para su tesis de maestría.

Por todo esto, la elaboración de este trabajo sobre las fuentes para los estudios históricos sobre la población nos dio la oportunidad de presentar, aunque sea someramente, la documentación existente para los estudios sobre el tema y tratar de establecer su composición de la población, su distribución espacial y la dinámica de su desarrollo en el curso de nuestra historia, para poder ir configurando una visión totalizante y coherente de nuestro pasado.

De acuerdo a la tónica de este evento hacemos una exposición descriptiva de las fuentes otiles para el estudio de la población hondureña a las cuales hemos tenido acceso inmediato, destacando las variables que se pueden abordar a partir de ellos y tratando de identificar aquellos problemas que, a juicio nuestro, merecen ser tomados en cuenta en investigaciones futuras.

II. TIPOS DE FUENTES

Siguiendo la línea de trabajo expuesta en algunos textos sobre historia demográfica, clasificamos nuestras fuentes de acuerdo un orden cronológico y de la confiabilidad de los datos en: período preestadístico, protoestadístico y estadístico.

Sobre el primer período basta decir que contamos con datos muy fragmentarios sobre la población durante la época precolombina, que son el producto de la labor de los arqueólogos y especialistas afines quienes, partiendo de los estudios que efectoan sobre los restos materiales de las sociedades antiguas, han elaborado aproximaciones sobre la cantidad de sus habitantes y su ubicación dentro de un contexto geográfico y cultural. La más conocida de estas civilizaciones, la maya, desapareció siglos antes de la llegada de los españoles, pero los descubrimientos arqueológicos hechos hasta el momento han permitido iniciar los estudios para elaborar estimaciones sobre la población residente en los centros urbanos y las áreas aledañas a los mismos.

Respecto a las poblaciones indígenas residentes en territorio hondureño en el momento de la conquista y colonización española: chortís, lencas, tolupanes, pech, tahwakas, etc., si bien los restos materiales no tienen la magnificencia de las ruinas de Copán, las exploraciones en los sitios arqueológicos han hecho posible establecer aproximaciones a la población existente en los mismos en diferentes épocas.

De hecho, fue hasta la llegada de los conquistadores y colonizadores que se empezó a realizar un conteo registrado por escrito de las personas que residían en lo que hoy es el territorio de Honduras. Los primeros registros de población aparecieron, al igual que ocurrió en el resto de la América hispana, como respuesta a la necesidad de contar con datos precisos sobre la población indígena, con fines eminentemente fiscales: conocer la cantidad de tributarios existentes, tasar las contribuciones que pagarían y llevar un control de las recaudaciones. Así surgieron las listas de pueblos tributarios, las "tasaciones de indios", las matrículas y los padrones de indígenas, que hoy constituyen material inapreciable para formarnos una idea de la población nativa en aquel tiempo.

Finalmente, contamos con los documentos correspondientes al período propiamente estadístico que se inicia con la creación de lo que es hoy la Dirección General de Estadística y se extiende hasta nuestro tiempo. Entre la información con que contamos para esta etapa histórica están entre otros los censos de población, los registros administrativos y las encuestas por muestreo, que se han convertido en los medios más utilizados para obtener datos confiables y oportunos sobre la población.

III. PERIODO COLONIAL

1. Listas de tributarios, visitas y matrículas

La fuentes informativas sobre la población de Honduras para el período colonial se encuentran fundamentalmente en el Archivo General de Centroamérica, en Guatemala, Archivo General de Indias, en Sevilla, Archivo Nacional de Honduras, Archivo Eclesiástico de Comayagua, archivos parroquiales, archivos municipales e Instituto Hondureño de Antropología e Historia, para solamente señalar aquellos que cuentan con mayor concentración de documentos.

Los primeras fuentes en los cuales se habla de los indígenas hondureños son las actas de repartimiento y encomienda. El primer repartimento fue realizado por Pedro de Alvarado en 1534, distribuyendo 69 poblados indígenas entre 15 conquistadores, incluyendo el propio Adelantado y dos sacerdotes. Salvo en el caso de Alvarado (380) no se da el nomero de hombres que habitaban dichos pueblos de indios. En la medida en que el dominio colonial se extendió por la región occidental, centrooriental y nororiental de Hondurasmás encomiendas (la forma nueva del repartimiento) fueron otorgados a los conquistadores, colonizadores y sus descendientes. De muchos de estos actos ha quedado constancia escrita, que hoy constituyen uno de los recursos documentales para tener una idea aproximada acerca de cómo estaba compuesta la población en aquel tiempo.

Setenta años después de iniciada la conquista de Honduras, en 1594, se levantó un listado de pueblos tributarios de Honduras, en el cual figuran 9 jurisdicciones, 189 pueblos y 4,565 indios tributarios, o sea cabezas de familia. Los datos que podemos obtener de este tipo de documentos son los nombres de los pueblos tributarios, la cantidad de personas sujetas al pechaje y el monto de lo pagado. Esto nos proporciona un dato sobre el nomero de tributarios, pero no nos permite calcular la población del territorio en ese momento, porque el listado no incluye a los blancos y ladinos, que no tributaban, ni a los indígenas que no habían sido reducidos. En este documento tampoco se dan datos sobre los indios solteros, que no tributaban, ni se reportan los nacimientos, aunque sí se tienen datos de los tributarios muertos, trasladados o fugados, ya que esto si afectaba el monto del tributo recaudado por los alcaldes indígenas y alguaciles. Su importancia reside en que es el primer documentos del período colonial en el cual se hace relación de los pueblos de indios bajo el control español y nos proporciona una idea de la población nativa de aquellos años.

Otras fuentes de las cuales se obtiene información otil para los estudios de población en el período colonial son los informes de "visitas de casas" o "visitas de desagravio". Se cuenta en el Fondo de Documentos Históricos del Instituto Hondureño de Antropología e Historia, con varios de estos informes sobre visitas a pueblos de indios efectuadas entre 1683 y 1687en el área de lo que fue la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa (aproximadamente los actuales Departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca y Valle), los cuales nos permiten conocer su finalidad y la forma como se realizaban estos actos.

El procedimiento descrito para llevar a cabo estas visitas era el siguiente: el Alcalde Mayor mandaba convocar a todos los naturales del pueblo y mediante un pregón avisaba que cualquier persona que tuviera que pedir o demandar contra los alcaldes y regidores (de las alcaldías subordinadas), alguaciles mayores o menores por agravios que hubieran hecho o propiedades que les hubiesen quitado a los naturales, para que pidan y demanden que les sean restituidos o sean desagraviados, pidiendo además que se denunciaran a los indígenas, hechiceros e idólatras. A continuación las autoridades coloniales pedían el libro de cuentas de los bienes de la comunidad, de tasación y demás papeles relacionados con ellas, para que el encargado verificase las tasas, revisase los bienes de la comunidad y libros de cuentas que debían tener.

En los informes sobre las "visitas a casas" es posible obtener los datos siguientes: el nombre del cabeza de familia y su esposa (aunque a veces se excluye éste); lugar de origen (hay registrados casos de personas provenientes de Costa Rica y Segovia, Nicaragua), nomero de hijos, varones y hembras generalmente con sus nombres y edades. Otras personas residentes en la vivienda, con la condición siguiente: si un hijo u otro varón casado vivían con su esposa en la casa visitada, se les consideraba como una familia aparte y se les ordenaba construir vivienda independiente, so pena de la sanción respectiva. Esto obedecía a la regla de que las familias eran la base de la tributación y por ello debían vivir en casa propia, para un mejor control hacendario.

Las "visitas a las casas" tenían como finalidad principal comprobar si las familias tenían todo aquello que se ordenaba en las ordenanzas en vigencia; "...bulas, rosarios, santos, gallinas y todo lo demás...". Las gallinas tenían gran importancia desde el punto de vista hacendario, ya que a los indígenas se les exigía el pago del tributo en maíz, trigo y otras especies, pero los más pobres lo pagaban con gallinas.

Además de los listados generales de tributarios y relaciones de "visitas" a pueblos de indígenas, que tienen un carácter más o menos general, también se cuenta con los registros de tributarios elaborados por jurisdicciones (alcaldías mayores u ordinarias), que ofrecen datos valiosos sobre la población local. Hay que señalar que en muchos casos en el documento no se da el nomero de indígenas sujetos al tributo y ese dato no se puede calcular porque el pago del tributo ya no se hacía exclusivamente en dinero, sino también en especie: gallinas, mantas, etc.).

Una de las actividades a desarrollar en el marco de un proyecto de orientado a estudiar las fuentes para la historia de la población hondureña en el período colonial sería necesariamente la evaluación e interpretación de los medios utilizados para tasar el pago del tributo, las formas de recaudación y la legislación en que todo esto se fundamentaba, ya que constituyen piezas claves para poder entender la documentación relativa a los recuentos realizados en esa época y que son el onico material disponible sobre el tema en la actualidad.

Los padrones fueron otra forma de registrar a la población tributaria desde el siglo XVI a la década de los setenta del siglo XIX. En algunos casos, se han conservado documentos que presentan recuentos de población de un mismo pueblo con una diferencia de algunos años y esto permite conocer los cambios que se daban verificar tanto los cambios que se daban en la forma de levantar los padrones y registrar los pobladores. Los padrones fueron una de las bases del régimen tributario colonial, ya que el registro de los habitantes de un lugar (y de todo el territorio en su conjunto) hacía posible la exacción fiscal. Por ello es que ahora contamos, en algunos casos, con información sobre defunciones o movimiento de pobladores para estos años.

Por ejemplo, en Coloete, poblado de la jurisdicción de Gracias a Dios (hoy San Manuel de Colohete y Departamento de Lempira respectivamente), se realizaron padrones en 1705 y 1722. En el primero se consignan los nombres de los jefes de familia y de su cónyuge; así como los nombres, sexo, y edades de sus hijos; en notas marginales se anotan los nombres de los fallecidos y la fecha de su defunción en los oltimos diez y seis años. En el padrón de 1722, en cambio, solamente se anotaron los nombres y edades del cabeza de familia y su cónyuge, así como de sus hijos, pero no hay ningon dato sobre los fallecimientos ocurridos en el tiempo transcurrido. En estos padrones se pueden hacer las observaciones siguientes: a) las mujeres aparecen como tributarias, algo que no ocurre con los registros de población anteriores (también puede deberse a que entonces no se daban los nombres y sexos de los tributarios); b) hay un listado de viudos, y c) también hay una relación de miembros de la comunidad residentes en otros pueblos, pero a quienes se les sigue considerando como parte de la población (tributaria) de Coloete. También se detalla que cuándo una mujer de otro lugar está casada con un varón de Coloete, se le sigue considerando como tributaria de su poblado de origen.

En el siglo XVIII los padrones se vuelven más detallados. En algunos casos, empezaron a darse los datos generales sobre las familias tributarias, además de consignar el monto de las contribuciones que pagaban. Por ello es posible observar modificaciones no sólo la forma de pago del tributo, ya se nota un evidente retorno al pago del mismo en efectivo, sino también en lo referente a la consignación de datos sobre la composición de las familias y de las características de las poblaciones locales.

Hemos encontrado otro tipo de documento, los "estados", que también contienen información sobre la población por alcaldías mayores y menores o por pueblos de tributarios. A inicios del siglo XIX, en 1803 para ser más concretos, se elaboró El estado que manifiesta el numero de tributarios que existen en la Intendencia de Comayagua segun la ultima numeracion, los que habia en la anterior y el aumento y baxa que resulta de ambas ", en el cual están registrados un total de 9 partidos, que tenían bajo su jurisdicción a 108 pueblos, con un total de 7,190 tributarios para dicho año. En el mismo "estado" se indica que los tributarios del año anterior fueron 7,055, lo cual significa un incremento igual a 135 tributarios en ese lapso. Esto ha permitido efectuar un cálculo de la tasa de crecimiento de la población. En base a este documento Lawrence H. Feldman estimó que para 1803 el total de la población era de 35,968 personas (solamente los tributarios y sus familias concentrados en pueblos de indios o reducciones), con una media de 5.0 miembros por familia.

Todos las fuentes a que hemos hecho referencia, independientemente de su nombre, pueden englobarse en la categoría de listas de tributarios indígenas. Hasta el momento no hemos encontrado, pero debe de haberlos, listados de pobladores ladinos y blancos.

Hasta ahora onicamente se ha hecho referencia a los registros civiles. Pero la Iglesia también llevaba un conteo de la población, para controlar el tributo (diezmos, doctrinas, etc.) de sus fieles. Al examinar estos documentos hay que tener en cuenta que la

--estructura administrativa eclesiástica no coincide con la civil. Por ejemplo, en un padrón correspondiente al Obispado de Comayagua (1748) se informa que los curatos tenían bajo su control varios pueblos de indios, así "...el pueblo de Cururu administra los pueblos de Tambla. Goaxiquiro. Cacaoterique, Similaton y Opatoro los cuales tienen 810 ochocientos diez individuos de ambos sexos tributarios..." y para todo el curato se contaba con 3,160 tributarios de ambos sexos. En los archivos de las órdenes religiosas, especialmente el de la Merced, en Guatemala, hay documentación adicional sobre este tema que es necesario investigar con mayor detalle, para tener un cuadro completo del sistema de tributación civil y eclesiástica durante la Colonia.

En las sedes de las parroquias más antiguas (Comayagua y Tegucigalpa) y en algunos de los curatos existen colecciones de documentos que son valiosas fuentes para los estudios históricos sobre la población hondureña. Estos archivos han sido trabajados tanto por historiadores hondureños como extranjeros, pero todavía falta mucho material por explotar en ellos. El Archivo Eclesiástico de Comayagua ha sido microfilmado y ello es una garantía para su preservación.

2. Los "censos" de Cadiñanos y Anguiano

En las oltimas décadas de la Colonia se llevaron a cabo dos enumeraciones de la población del país, llamados "censos" y como tales figuran en la recopilación Censos de población y vivienda levantados de 1791 a 1974 , pero que son simples recuentos de habitantes. Como el uso ha legitimado esta denominación, la seguiremos usando.

El primero fue elaborado por Fray Fernando de Cadiñanos, Obispo de la Diócesis de Comayagua, en 1791, y consiste en un registro de curatos, pueblos, cofradías, bienes y rentas, feligreses, etc., de la Provincia de Honduras. Da un total aproximado de 96,421 habitantes para la Provincia de Honduras, sin especificar sexo, edades y otra información general.

En 1801 Don Ramón de Anguiano, Gobernador e Intendente de la Provincia, dispuso el levantamiento de una "matrícula" de los habitantes, cuyos resultados dio a conocer en 1804 en un informe al Rey de España. En este padrón figura el nomero de familias españolas (1,512), familias ladinas (13,553) y solteros (8,194). De acuerdo al resumen, en la Provincia había un total de 128,453 personas, de las cuales 92,971 eran españolas y ladinas y 35,482 indios.

IV. DE LA INDEPENDENCIA A LA REFORMA LIBERAL

El vínculo colonial con España quedó disuelto en 1821 y desde el nacimiento de la joven nación centroamericana se mostró un marcado interés por la obtención y difusión de la información estadística. Así, en 1823 el Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Centro de América aprobó un Decreto instruyendo para que se elaborasen "cuatro tablas o formularios" para levantar un censo por sexo, edades. oficios y demás datos que interesaran y con ellos crear una estadística de los partidos en que estaban divididos los Estados federados. Contamos con algunos padrones --de 1831-- que pueden considerarse que fueron llevados a cabo siguiendo esta disposición federal. Catorce años después, en la víspera del final de la Federación, Justo José Herrera, Jefe Supremo del Estado de Honduras, sancionó un Decreto orientado a crear Juntas de Estadística en cada cabecera departamental, encabezadas por el Jefe Intendente o el alcalde 1o. en su defecto, para "formar las Estadísticas de sus departamentos, tan completas como pueda hacerse". El padrón, onico encontrado hasta la fecha, de 1838 corresponde precisamente a esta Ley. Otro Decreto, de 1843, ordenaba a las municipalidades y curas párrocos remitir trimestralmente a los Jefes Políticos departamentales un estado de los nacimientos. matrimonios y defunciones ocurridos en sus jurisdicciones, en los casos de muertes se debía acompañar un informes sobre la enfermedad que había provocado los decesos. Este fue el primer intento de formar un registro civil a nivel de cada departamento.

Una constante de estas actividades era que los gobiernos centrales adoptaban las decisiones de efectuar los empadronamientos, pero eran los jefes departamentales y los alcaldes quienes tomaban las medidas prácticas para llevarlas a la vida, de acuerdo a su mejor criterio. Esto afectó sin duda alguna la uniformidad en la recolección de la información en el campo, la organización de los datos y su procesamiento, que son los elementos básicos que garantizan la calidad de la información estadística: pero estas son las onicas fuentes que poseemos para poder realizar apreciaciones sobre la población de esa época, su distribución geográfica y la composición económica y social de la misma. Otro problema fue la falta de continuidad de los esfuerzos estatales encargados de recopilar, procesar y divulgar las estadísticas. Un factor determinante en esto fue la inestabilidad política que privó en el primer siglo de vida independiente.

El 30 de diciembre de 1859 el gobierno presidido por José Santos Guardiola aprobó La Ley XII contentiva del Decreto sobre la formación de la Estadística del Estado de Honduras , en el cual partiendo del enunciado de que "ningon país sin estadística puede fundar sobre bases sólidas un buen sistema de progreso" ordenaba a los Jefes Políticos que, a los ocho días después de aprobado el citado Decreto, "bajo su responsabilidad y segon el modelo e instrucciones que les transmitirán, darán principio a la formación del cuadro estadístico de cada pueblo de los de su departamento; haciendo que en el mismo cuadro se comprendan no sólo los habitantes y objetos de cada población, sino los que correspondan a ella jurisdiccionalmente".

A continuación señalaba que las Municipalidades, por medio de comisiones especiales, deberían elaborar el padrón de cada pueblo o pueblos "consignando con la mayor exactitud en las listas, el nomero de casas, habitantes, sexo, edad, el estado, profesión u oficio de cada individuo; si sabe leer y escribir".

Acompañaba al texto del Decreto un modelo de formulario para elaborar los resomenes de población:

REPUBLICA DE HONDURAS

Cuadro estadístico de tal pueblo o ciudad en el departamento

de...................levantado de orden del Supremo Gobierno el año 18....

___________________________________________________________________________________________________ _ Ladinos _ Indig. _ Solt. _ Casados _ Viudos _ Niños me _ Hombres y

_ _ _ _ _ _ nores de _ Mujeres de

_ _ _ _ _ _ 10 años _ 10 años ar.

_________________________________________________________________________________________________

_ _ _ _ _ _ _

Hom- _ _ _ _ _ _ _

bres _..........._.........._........._..........._.........._............_.............. _ _ _ _ _ _ _

Mujeres _..........._.........._........._..........._.........._............_.............. _ _ _ _ _ _ _

Totales _..........._.........._........._..........._.........._............_..............

_ _ _ _ _ _ _

_________________________________________________________________________________________________

El resultado fue que por cada pueblo --y los pueblos de su jurisdicción-- se levantó un padrón y un cuadro estadístico o resumen de población, lo cual ha tenido buenos resultados para los estudiosos del pasado, ya que hay casos en los que se conservan ambos materiales, pero también hay muchos otros en los cuales se conserva el padrón o el cuadro estadística, lo que permite estudiar la información en uno u otro documento.

En el Archivo Nacional de Honduras se cuenta actualmente con más de un centenar de estos materiales estadísticos, los cuales se encuentran en diferentes estados de conservación.

Las variables que se pueden estudiar a través de estos padrones son:

- Total de la población por localidades.

- Sexo.

- Edad.

- Estado civil.

- Empleo.

- Profesión.

- Instrucción.

- Bienes o capital (en algunos casos).

- Raza (indígenas, ladinos y, en muy pocos casos, blancos).

Es interesante observar, por medio de estos documentos, que para ese momento de nuestra historia el proceso de mestizaje de la población estaba bien marcado. En el modelo de cuadro que reproducimos arriba y en los datos contenidos en los padrones consultados se tiene que cuando se habla de raza se dice: indígena o ladino, y solamente en el caso de Tegucigalpa se mencionan a los blancos; de igual manera, onicamente en Ocotepeque se tienen padrones separados para indios y ladinos.

Aunque los padrones existentes no permiten hacer una apreciación de la población a nivel nacional, si es posible crear estimaciones a nivel local y regional (especialmente para los entonces Departamentos de Gracias, Copán, Santa Bárbara y Olancho). Hay que tomar en cuenta que los tres primeros eran los más poblados de entonces, situación que prevaleció hasta el traslado de la ciudad capital de la Repoblica de la ciudad de Comayagua a Tegucigalpa y a la creación del enclave bananero en el litoral caribeño. Uno los temas de investigación futura serían las causas de esta concentración de la población en el occidente del país en este período de nuestra historia.

Existen padrones posteriores a 1860, pero son materiales aislados, que no facilitan los estudios de la población por regiones o Departamentos. Sin lugar a dudas, los padrones --pese a los defectos que se pueden observar en ellos desde el punto de vista de su planificación y ejecución, incluyendo también los problemas de su conservación-- son la fuente principal para conocer la población de Honduras en el período protoestadístico.

En 1876 dio comienzo el proceso de modernización económica, institucional y política que conocemos como la "reforma liberal", por seguir los lineamientos establecidos por gobiernos similares en México, Guatemala y El Salvador. En el contexto de la reorganización del Estado llevada a cabo se creó el Departamento de Estadística Nacional, designándose como primer Director General de Estadística a D. Francisco Cruz. Con esta institución. que ya en 1895 se llamaba Dirección General de Estadística, se dio estabilidad y continuidad a la recolección, procesamiento y publicación de información estadística sobre la población de nuestro país.

El Primer Censo Nacional de Población de Honduras se realizó en 1881 y fue elaborado de acuerdo a lineamientos parecidos a los utilizados en los padrones: modelos de los cuadros, instrucciones amplias y claras para preguntar y anotar los datos, empadronamiento metódico y uniforme. Los resultados así obtenidos proporcionan información sobre:

- Nomero de habitantes (total y por Departamento).

- Sexo.

- Grupos de edad.

- Profesiones y oficios.

- Educación.

- Estado civil.

- Capacidad política (ciudadanos electores, ciudadanos elegibles y empleados poblicos).

- Inmigración.

- Importancia vecinal (área de residencia).

Seis años después, bajo la orientación de Antonio R. Vallejo, entonces Director General de Estadística, se llevó a cabo el Segundo Censo Nacional de Población. El relevamiento censal se hizo en base a cuadros impresos, listos para rellenarlos con loa datos proporcionados por los informantes, instrucciones minuciosas sobre como obtener y registrar la información y la organización de comisiones nombradas para realizar esta labor. Por ello y otros aspectos de la metodología utilizada podemos considerar que éste fue el primer censo moderno de nuestra historia. El mismo contiene información sobre:

- Nomero de personas (total y poder departamento).

- Raza (ladinos e indígenas).

- Sexo.

- Grupos de edad.

- Estado civil.

- Nacionalidad.

- Instrucción.

- Munusválidez.

- Capacidad política (igual al anterior).

- Profesiones, artes e industrias.

- Nacimientos, matrimonios, defunciones, legitimaciones (legalización de la paternidad de un hijo nacido fuera matrimonio por medio del matrimonio con su madre) y reconocimientos (legalización de la paternidad sin matrimonio).

En 1895 se levantó el Tercer Censo Nacional de Población y el oltimo del siglo anterior. Solamente contamos con un cuadro publicado del mismo, que nos permite apreciar el total de población con la diferencia entre hondureños o extranjeros, segon sexo.

V. LAS FUENTES SOBRE POBLACION EN EL SIGLO XX

1. Los censos de población

Durante la presente centuria se han realizado 13 censos de población. Entre 1901 y 1960 se realizaron 10 empadronamientos con un media de cinco años de entre ellos, salvo en el período 1916-1926 cuando, debido a la situación política interna, fue necesario dejar un lapso de 10 años entre los dos eventos censales. Después siguen los censos de 1961, 1974 y 1988 donde los espaciamientos entre ellos son más prolongados (trece y catorce años respectivamente).

Contando los tres censos que se llevaron a cabo el siglo pasado, y los recuentos de población de Cadiñanos y Anguiano, Honduras cuenta con un total de 18 censos de población, lo cual proporciona una base bastante grande para realizar estudios sobre la población hondureña en sus moltiples variables, siempre y cuando las mismas estén incluidas en la información recopilada durante los levantamientos de campo. También hay que tener en cuenta que las publicaciones de los datos, salvo en el caso de los censos de 1974 y 1988, son generalmente son resomenes y por ello no siempre reflejan la riqueza de la información obtenida. A esto hay que sumar que, con excepción de los casos de 1961, 1974 y 1988, no hay respaldo electrónico de dichas investigaciones censales y por esta causa no es posible realizar cruces de variables para ampliar la información disponible en las publicaciones.

En muchos casos --en 1881, 1887, 1910, 1916, 1930, 1935, 1961, 1974 y 1988-- simultáneamente al censo de población se levantó un censo nacional de vivienda. En 1949, caso onico, se llevó a cabo un censo de vivienda exclusivamente.

Unicamente como información sobre este punto, damos a continuación un cuadro en el cual se resumen los totales de población, por sexo, obtenidos en los censos realizados desde 1791 a 1988:

POBLACION DE HONDURAS SEGUN LOS CENSOS DE POBLACION

1791 - 1988

____________________________________________________________

_ _ POBLACION _

_ A,O ________________________________________________

_ _ TOTAL _ MASCULINA _ FEMENINA _

____________________________________________________________

_ _ _ _ _

_ 1791 _ 98,421 _ - _ - _

_ 1801 _ 128,453 _ - _ - _

_ 1881 _ 307,289 _ 150,679 _ 156,610 _

_ 1887 _ 331,917 _ 163,073 _ 168,844 _

_ 1895 _ 398,877 _ - _ - _

_ _ _ _ _

_ 1901 _ 543,741 _ 267,304 _ 276,437 _

_ 1905 _ 500,136 _ 243,952 _ 256,184 _

_ 1910 _ 553,446 _ 270,722 _ 282,724 _

_ 1916 _ 605,997 _ 299,952 _ 306,045 _

_ 1926 _ 700,811 _ 348,456 _ 352,346 _

_ _ _ _ _

_ 1930 _ 854,184 _ 424,324 _ 429,860 _

_ 1935 _ 962,000 _ 479,640 _ 482,360 _

_ 1940 _ 1,107,859 _ 556,220 _ 551,639 _

_ 1945 _ 1,200,542 _ 601,963 _ 598,579 _

_ 1950 _ 1,368,605 _ 685,935 _ 682,670 _

_ _ _ _ _

_ 1961 _ 1,884,765 _ 939,029 _ 945,736 _

_ 1974 _ 2,656,948 _ 1,317,307. _ 1,339,641 _

_ 1988 _ 4,443,721 _ 2,206,223 _ 2,237,498 _

_ _ _ _ _

____________________________________________________________

FUENTE: Censos de población y vivienda levantados en Honduras

de 1791 a 1974 , reedición, DGEC, Tegucigalpa, 1981, y Población total y nomero de viviendas por departamento y municipio , DGEC, Tegucigalpa, 1989.

2. Registros administrativos

Los registros civiles constituyen en todas partes una fuente inapreciable de datos sobre población. En Honduras, hasta hace muy pocos años, no había un registro nacional de las personas, por lo cual las municipalidades tenían a su cargo llevar a cabo la inscripción de nacimientos, defunciones y matrimonios. Pero la inestabilidad política que azotó el país durante una centuria fue la causa de que muchos de estos fondos documentales hayan sido destruidos en el curso de las contiendas civiles que asolaron el territorio nacional. Alcanzado un período de estabilidad política, ha sido la ignorancia de las autoridades municipales la que ha contribuido a la destrucción de los archivos municipales.

A partir de la creación de la Carrera de Historia, todas las promociones de bachilleres universitarios y licenciados hemos realizado nuestros talleres en diferentes comunidades en donde una de nuestras actividades ha sido la de seleccionar; organizar y preservar los archivos de las municipalidades. Pero los resultados de esta labor no han sido perdurables, ya que con cada cambio de corporaciones municipales después de las elecciones, los encargados que fueron capacitados son sustituidos y los archivos son trasladados a lugares donde la condiciones ambientales son pésimas o simplemente se ordena destrucción alegando falta de espacio.

Una de las preocupaciones del Instituto Hondureño de Antropología e Historia ha sido el estado y la preservación de estos fondos documentales. En diferentes oportunidades los integrantes del Departamento de Investigaciones Históricas han realizado visitas a diferentes municipios del país para observar la situación en que se encuentran sus archivos, antiguedad de los mismos, ayudar a organizarlos y dar orientaciones sobre su manejo. Producto de esta labor es un grueso listado, donde está detallada la información contenida en los libros y documentos de las municipalidades.

Pero estábamos conscientes de que esto no bastaba, y este año el Instituto inició, con la cooperación financiera de una agencia internacional, un proyecto para rescatar y conservar una parte de estos archivos mediante su microfilmación. Se seleccionó como objetivo de esta actividad los principales lugares poblados de lo que fue la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa. Se piensa que el año próximo se continuará con la realización de este proyecto.

3. Encuestas de hogares

En septiembre de 1986 dio inicio un Programa de Encuestas de Hogares, orientado a obtener información intercensal sobre la población del país, especialmente en lo referente a las variables empleo y desempleo abierto. Dentro de dicho programa se realizaron 4 encuestas continuas sobre fuerza de trabajo y se han relevado 15 encuestas permanentes de hogares y propósitos moltiples (dos por año, como norma, aunque en 1993 y 1994 onicamente se llevó a cabo una investigación). Entre septiembre de 1988 y octubre de 1996 junto a las encuestas de hogares se aplicaron doce módulos temáticos anexos sobre materias tan diversas como consumo de granos básicos, consumo de café en los hogares, cultivos no tradicionales de exportación, investigaciones limitadas sobre las condiciones de vida en los hogares, distribución del tiempo por actividad de la mujer, etc..

El diseño muestral original utilizado para la planificación de las encuestas data de 1985, y fue elaborado en base a los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1974. Años más tarde, al contarse con la información correspondiente al Censo de 1988 fue necesario readecuar la muestra en vista de que, debido al incremento de la población y la infraestructura, se había producido una modificación en la relación entre las áreas urbana y rural, viéndose incrementada la primera. Con ello se provocó una pérdida de comparabilidad entre estos dos dominios de estudio, lo cual se aceptó para garantizar la comparabilidad entre los datos censales y los de las encuestas realizadas desde mayo de 1990. Adicionalmente, se han efectuado dos reacomodos de la muestra para modificar la cobertura geográfica de la misma (originalmente dividida en siete regiones correspondientes a las de planificación y luego reducidas a cinco regiones), pero el más importante desde el punto de vista de los resultados a obtenerse, es el que permite obtener resultados a nivel de 16 de los 18 Departamentos en que está dividido el territorio nacional.

Entre las variables que es posible estimar por medio de las encuestas de hogares están:

- Sexo.

- Edad.

- Nivel de instrucción.

- Empleo, desempleo y subempleo (visible e invisible), que son los temas sobre los cuales profundiza la investigación.

- Ocupación (principal y secundaria), rama de actividad económica y categoría ocupacional.

- Ingresos por trabajo (individuales y del hogar).

- Características de las viviendas (propiedad, materiales de construcción, dotación de servicios básicos, etc.).

Los resultados de las encuestas de hogares (que se publican por cinco áreas geográficas: la capital de la Repoblica, San Pedro Sula, total urbano, total rural y total nacional) son la fuente principal de información intercensal que los expertos en planificación nacionales y extranjeros han utilizado para elaborar sus diagnósticos, preparar políticas gubernamentales y diseñar proyectos de desarrollo.

4. Otras investigaciones

Las encuestas de hogares no son las onicas investigaciones por muestreo que se realizan en el país, ya que en los oltimos años se han realizado gran cantidad de investigaciones sobre consumo de alimentos y nutrición, epidemiología, educación, etc., que son también fuentes de información especializadas sobre la población, especialmente para la época contemporánea.

BIBLIOGRAFIA

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2. CARDOSO, C.F. y PEREZ B., HECTOR: Los métodos de la historia , Barcelona, Editorial Grijalbo, 1976.

3. DIRECCION GENERAL DE ESTADISTICA Y CENSOS: Censos de población y vivienda levantados en Honduras de 1791 a 1974 , Reedición, Tegucigalpa, DGEC, 1981

4. DIRECCION GENERAL DE ESTADISTICA Y CENSOS: La estadística en Honduras , Tegucigalpa, DGEC, 1977.

5. "Estadística Nacional". Revista del Archivo y Biblioteca Nacionales , Tomo 12, Nrs. 3 y 5-6, Tegucigalpa, septiembre, noviembre-diciembre de 1933.

6. FELDMAN, LAWRENCE H.: Carta al Gerente del IHAH sobre la población en Honduras entre 1801-1803 en base a documentos existentes en el Archivo General de Centroamérica, Guatemala: "Mapas de tributarios" y "Estado que manifiesta el nomero de tributarios...". Copia en el Fondo de Documentos Históricos.

7. MACLEOD, MURDO: Historia socio-económica de la América Central española , Guatemala, Editorial Piedra Santa, 180.

8. NEWSON, LINDA: El costo de la conquista , Tegucigalpa,

Editorial Guaymuras, 1992.

9. PEREZ B., HECTOR (compilador): De la sociedad colonial a la crisis del 30 , Tegucigalpa, Editorial Nuwvo Continente, 1973.

10. PEREZ B., HECTOR: "Economía y sociedad en Honduras durante el siglo XIX", Estudios sociales centroamericanos , No. 6, setiembre/diciembre 1973, San José, pp. 51-82.

11. ROMERO V.,GERMAN: "Fuentes para la historia demográfica colonial de Centroamérica", Estudios Sociales Centroamericanos , Año III, No. 5, Mayo-agosto de 1873,

San José, CSUCA, 1973.

12. SOLANO, FRANCISCO: "Análisis de la población indígena en la Audiencia de Guatemala en 1572", Antropología e historia de

Guatemala , Vol. I, segunda época, Guatemala, 1979.

13. VALLEJO, ANTONIO R.: Anuario estadístico , fotocopia,

Tegucigalpa, Tipografía Naciconal, 1893.

14. VARIOS: Demografía histórica , San José, CELADE, 1983.

NOTAS

LINDA NEWSON: El costo de la conquista , Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, 1992.

MURDO MACLEOD: Historia socio-económica de la América Central española , Editorial Piedra Santa, Guatemala, 1980.

Ha elaborado un sumario sobre la población de Honduras entre 1801-1803 en base a documentos existentes en el Archivo General de Centroamérica, Guatemala: "Mapas de tributarios" y "Estado que manifiesta el nomero de tributarios...". Copia en el Fondo de Documentos Históricos del IHAH.

HECTOR PEREZ BRIGNOLI: "Economía y sociedad en Honduras durante el siglo XIX", Estudios sociales centroamericanos , No. 6, setiembre/diciembre 1973, San José, pp. 51-82.

KEVIN R. AVALOS: "La estructura socio-ocupacional de la Villa de Tegucigalpa en 1821", avance de investigación presentado como ponencia en el III Congreso Centroamericano de Historia, San José, 1996.

CIRO F.S. CARDOSO y H. PEREZ BRIGNOLI: Los métodos de la historia , Editorial Grijalbo, Barcelona, 1976, pp. 106-110,

Demografía histórica , CELADE, San José, 1983.

"Repartimiento de la Villa de San Pedro de Caballos y su fundación por Pedro de Alvarado en 1536". De la sociedad

colonial a la crisis del 30 . Héctor Pérez Brignoli, recopilador. Editorial Nuevo Continente, Tegucigalpa, 1973, pp. 58-60.

La región extremo oriental del país, conocida como la Taguzgalpa, jamás fue sometida al dominio español.

" CAJA REAL - Pueblos tributarios. Año de 1594 ". Archivo General de Centroamérica, A3.1, Expediente 5092, Legajo 477. FONDOC, IHAH.

Para una generalización sobre esta fuente de información histórica ver: Demografía histórica , CELADE, San José, 1983, pp. 11-12.

Visitas a los pueblos de indios Nacaome, Orocuina, Linaca y Yusguare (1683), Mineral de Tegucigalpa y Comayaguela (1687) llevados a cabo por el Alcalde Mayor Antonio de Ayala. Archivo Nacional de Hondurasa. Microfilmes por la UNESCO. FONDOC.

Visita hecha por el Alcalde Mayor al mineral de Tegucigalpa. 24 de febrero de 1687 . Legajo No. 1o8, Paquete No. 4, Tramo No. 1, Columna No. 1, Rollo No. 8 Microfilme - UNESCO. FONDOC.

"10. Cassado. En esta mesma cassa se vissitto Jose Sanchez natural de Linaca (y) su mugerKucía es de la Segovia. No tienen hijos. Mandoseles hagan cassa en que vivan so pena de ser castigados". (Visita hecha por el Alcalde Mayor Antonio de Ayala al pueblo de Yusguare, 29 de enero de 1683 . Legajo No. 46, Paaquete No. 4, Tronco No. 1, Columna No. 1, Rollo No. 7 Microfilme - UNESCO). FONDOC.

"6. (...) Tienen santtos, rosarios, tapescos y no tienen gallinas; mandoseles las tengan (so) pena de ser castigados".

( Visita hecha por el Alcalde Mayor Antonio de Ayala al pueblo de Linaca, 29 de enero de 1683 . Legajo No. 49, Paquete No. 4, Tronco No. 1, Columna No. 1, Rollo No. 7 Microfile - UNESCO).

FONDOC.

" Libro Real de los tributos de esta jurisdicción de Comayagua . 1731 ". Archivo General de Centroamérica, Guatemala, A3.16, Expediente 1931, Legajo 190. FONDOC.

Padrón del pueblo de Coloete, jurisdicción de Gracias a Dios, - 1720. Archivo General de Centroamérica, A3.16.3, Expediente 5339, Legajo 511. FONDOC.

Padrón del pueblo de Teupacenti, perteneciente al Partido de Danlí, 24 de diciembre de 1812 . Archivo Nacional de Honduras.

Fotocopia en el FONDOC.

Archivo General de Centroamérica, A3.16, Legajo No. 244, Expediente No. 4867.

Cuadros anexos a la carta del Dr. Lawrence H. Feldman al Lic. Víctor C. Cruz, gerente del IHAH, 19 de octubre de 1984.

" Cobro de doctrinas ". Archivo General de Centroamérica, A4, ., Expediente 1508, Legajo 135. FONDOC.

Censos de población y vivienda levantados en Honduras de 1791 a 1974 , Reedición, Dirección General de Estadística y Censos, Tegucigalpa, D.C., Junio de 1981.

Ibídem , p. 5.

Ibídem : p. 15.

"Primera Ley de Estadística", La estadística en Honduras , DGEC, Tegucigalpa, 1977, pp. 5-6.

Ibídem , pp. 7-10.

Ibídem , pp. 11-13.

"Estadística Nacional". Revista del Archivo y Biblioteca Nacionales , Tomo 12, Nrs. 3 y 5-6, Tegucigalpa, septiembre, noviembre-diciembre de 1933, pp. 138-141, 266-267, 328-330.

Inventario de padrones, cuadros estadísticos y matrículas de varones , existentes en el Archivo Nacional de Honduras. Recopilado por Kevin R. Avalos; organizado por Joaquín Pagán Solórzano.

"Decreto en que establece un Departamento de Estadística Nacional". La estadística en Honduras , ed. cit., pp. 16-17.

Ibídem , p. 22.

FRANCISCO CRUZ, primer Director de Estadística. Citado en Censos de Población y Vivienda...1791 a 1794 , p. 23.

ANTONIO R. VALLEJO: Primer anuario estadístico , TipografIa Nacional, Tegucigalpa, 1893, fotocopia, Biblioteca del IHAH, pp. 143-147.

Censos de población y vivienda...de 1791 a 1974 , p. 29.

Ibídem : pp. 151-161.

Para una lista completo de las encuestas de hogares y módulos temáticos anexos ver anexos.


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