II Encuentro Nacional "La Universidad como Objeto de Investigación"

Centro de Estudios Avanzados (CEA - Universidad de Buenos Aires -UBA)

Noviembre 1997

Ponencias publicadas por el Equipo NAyA
https://www.equiponaya.com.ar/
info@equiponaya.com.ar

"Universidad ¿para qué?"

AUTORES:
. Jorge Mensor
Lic. en Psicología
Adscripto Grupo G.I.S.E.A
UNMDP
. Jolis, María Dolores
Lic. en Psicología
Prof. Titular Fac. de Cs. de la Salud y S.S.
UNMDP
. Vilanova, Silvia Lucía
Lic. en Ciencias de la Educación
Prof. Adjunta Fac. de Cs. Exactas y Naturales
UNMDP
. Gianobi, Jorge
Lic. en Psicología
J.T.P. Fac. de Ciencias de la Salud y S.S. UNMDP
. Zaccagnini, Mario
Asesor Pedagógico
Colegio A. Illia
UNMDP
INSTITUCION: Fac. de Ciencias Exactas y Naturales
Universidad Nacional de Mar del Plata FAX: (023) 75- 3150
TELFONO: (023) 72- 7523
AREA TEMATICA: Universidad y mercado de trabajo.

GRUPOS: G.I.S.E.A. ( Fac. de Ciencias de la Salud y S.S)
INVESTIGACION EDUCATIVA ( Facultad de Ciencias Exactas y Nat.)
INSTITUCION: Universidad Nacional de Mar del Plata

Resumen

Los cambios políticos y económicos facilitan transformaciones socioculturales significativas a las cuales los jóvenes y las instituciones no son ajenos.

Surgen constantemente nuevas profesiones urgidas por las nuevas tecnologías, las nuevas necesidades sociales o ambas a la vez. Otras profesiones experimentan una fuerte transformación que requiere una importante conversión laboral y nueva preparación de los trabajadores que las desempeñan. Cada vez es menos frecuente el planteamiento estático según el cual las personas eligen una profesión o trabajo en su adolescencia y permanecen en él, sin grandes cambios, durante toda su vida.

Frente al acelerado proceso de cambio socioeconómico que plantea una modificación en el proceso de distribución de los bienes de producción y de consumo y una asimetría ligada a las profesiones vinculadas a la producción y al servicio, el cambio de las pautas culturales no es igualmente rápido.

Mientras en las generaciones adultas persiste la idea de que sólo mediante un título universitario o superior es posible abrirse camino en esta competitiva sociedad y la carrera sigue siendo símbolo de status , en los adolescentes y jóvenes surgen preguntas que tienen también algo de protesta e incluyen un gran interrogante: ¨Será necesario ser universitario? ¨Para qué? Todo esto hace más difícil la toma de decisiones: ¨Qué se quiere hacer? ¨Qué se quiere ser? Este trabajo se realizó con el propósito de indagar las necesidades del individuo en el proceso de elección de sus estudios superiores y relacionarlas con la amplia gama de influencias sociales, en particular, las procedentes de las familias, de los compañeros, de la escuela y la comunidad, sin olvidar la influencia ejercida por el status socioeconómico, el prestigio de las ocupaciones y sus estereotipos y los medios de comunicación masiva.

Introducción

Los últimos cuarenta años de la historia de nuestro país han estado signados por crisis recurrentes, inestabilidad política y erráticas acciones estatales en diversos campos, entre ellos el económico, pendulando en la redistribución del ingreso, incrementando hasta el límite las demandas sociales, imponiendo medidas coyunturales, resquebrajando la práctica de crecimiento hacia adentro.

La influencia de los organismos mundiales (Banco Mundial, F.M.I.), montados en gobiernos sucesivos se hace ostensible, iniciándose el cuestionamiento a la acción regulatoria del estado benefactor.

Los cambios políticos facilitan transformaciones socioculturales significativas a las cuales los jóvenes y las instituciones no son ajenos.

En los últimos diez años, el retiro casi total del estado favorece un proceso de concentración económica impar en la historia argentina, que se acompaña con el desempleo, la corrupción, la manipulación de la justicia, la economía de mercado a ultranza.

A partir de este momento es cada vez mayor el contraste entre una realidad que desvaloriza cotidianamente las certificaciones educativas en el mercado de trabajo y las tradiciones familiares en las cuales la promoción social de generaciones anteriores estaba apoyada en el nivel educativo alcanzado. (Filmus, 1993).

Por otra parte, la sociedad actual es dinámica y cambiante y las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas repercuten fuertemente en el mundo laboral. La complejidad creciente de las tareas laborales ha llevado a una diversificación cada vez mayor de las profesiones.

Surgen constantemente nuevas profesiones urgidas por las nuevas tecnologías, las nuevas necesidades sociales o ambas a la vez. Otras profesiones experimentan una fuerte transformación que requiere una importante conversión laboral y nueva preparación de los trabajadores que las desempeñan. Cada vez es menos frecuente el planteamiento estático según el cual las personas eligen una profesión o trabajo en su adolescencia y permanecen en él, sin grandes cambios, durante toda su vida.

La aparición de nuevas técnicas, la crisis de la empresa, la reconversión o rediseño de sus puestos de trabajo o la demanda de profesionales en nuevos sectores pueden llevar a un sujeto a experimentar diversos cambios de profesión o de ocupación a lo largo de su vida.

Esta misma complejidad y el proceso de industrialización han provocado la creación de una serie de carreras no tradicionales. Se abre notablemente el espectro de posibilidades aún antes de que el país esté en condiciones de absorber a los nuevos profesionales, con todas las consecuencias que ello importa, hasta el abandono del país por muchos especialistas. Frente a estas nuevas posibilidades, aparece el desconocimiento.

Desde hace más de veinte años, políticos y sociólogos de las más diversas orientaciones han incorporado ùla crisisùa nuestro lenguaje cotidiano, al punto de haber integrado este fenómeno al discurso colectivo: es decir, lo tomamos como un hecho dado y lo constituimos en un supuesto respecto del cual no nos hacemos preguntas (en algunos casos, tal vez, por fallas en los mecanismos de vigilancia epistemológica o por pereza intelectual). Así, en el imaginario colectivo, la crisis cobra aliento propio y nos acecha a todos por igual. Ateniéndonos al caso argentino, la crisis fue global y los intentos de resolución han derivado en transformaciones estructurales que dieron lugar a un modelo diferente, que incluye por definición la informalidad laboral, el desempleo, el subempleo, la desprotección laboral y consecuentemente la pobreza.

Frente al acelerado proceso de cambio socioeconómico que plantea una modificación en el proceso de distribución de los bienes de producción y de consumo y una asimetría ligada a las profesiones vinculadas a la producción y al servicio, el cambio de las pautas culturales no es igualmente rápido.

Mientras en las generaciones adultas persiste la idea de que sólo mediante un título universitario o superior es posible abrirse camino en esta competitiva sociedad y la carrera sigue siendo símbolo de status , en los adolescentes y jóvenes surgen preguntas que tienen también algo de protesta e incluyen un gran interrogante: ¨Será necesario ser universitario? ¨Para qué? Todo esto hace más difícil la toma de decisiones: ¨Qué se quiere hacer? ¨Qué se quiere ser?

Elección e información.

La información surge como una necesidad ineludible a la hora de decidir.

Para los adolescentes ,informarse significa tomar contacto con lo desconocido, replantearse lo que se tenía por seguro, someter a prueba los viejos esquemas y conocimientos, tomar conciencia del cambio brusco que se deberá afrontar con el pasaje de la escuela media a los estudios superiores, cambio de hábitat institucional (que en los estudiantes del interior del país se complica con el cambio de hábitat vital), enfrentarse a la evidencia de que las viejas normas que regían el comportamiento escolar ya no servirán y que debe ajustarse a otras nuevas y cambiar el marco de referencia, estableciendo límites entre las propias fantasías y deseos y la realidad concreta.

La identidad vocacional

Al elegir una carrera, como en cualquier elección esencial, las identificaciones previas ponen en juego el nivel de aspiraciones, la imagen de sí en términos de autoestima y expectativa. Se debe conciliar lo que se es, los proyectos propios y lo que se espera de él.

La dimensión social de la identidad personal y de la identidad ocupacional aparece en forma incuestionable.

Desear ser maestro, médico, ingeniero o rockero incluye un serlo al estilo de alguien, y supone, por lo tanto, identificaciones previas. La identidad personal y la identidad vocacional son más que una suma, son una estructura que incluye a todas las identificaciones aisladas, pero también las altera, integrándolas en una totalidad.

Puede entenderse la identidad ocupacional como la autopercepción a lo largo del tiempo, en términos de roles ocupacionales. Esto supone saber qué es lo que se quiere hacer, de qué manera y al estilo de quién.

Motivos de la investigación

Este trabajo se realizó con el propósito de indagar las necesidades del individuo en el proceso de elección de sus estudios superiores y relacionarlas con la amplia gama de influencias sociales, en particular, las procedentes de las familias, de los compañeros, de la escuela y la comunidad, sin olvidar la influencia ejercida por el status socioeconómico, el prestigio de las ocupaciones y sus estereotipos y los medios de comunicación masiva.

Metodología de trabajo.

Para obtener datos que sirvieran a nuestros objetivos: - Realizamos entrevistas a padres, alumnos y psicólogos educacionales de escuelas de enseñanza media estatales y privadas.

- Relevamos datos familiares relacionados con la ocupación de los padres y su situación laboral y abarcó aspectos como la situación laboral del jefe de familia, la adecuación entre el rol ocupacional y la formación previa, las intenciones laborales, etc.

- Confeccionamos una encuesta que se realizó en forma voluntaria y anónima por alumnos de 5to. año de distintas escuelas de enseñanza media y por estudiantes universitarios de primer año de distintas unidades académicas de la UNMDP.

- Se adecuó esta encuesta para ser aplicada a docentes y cruzar luego la información con las encuestas a estudiantes.

- Realizamos grupos de discusión y reflexión con alumnos de escuela media, donde se abordaron temáticas derivadas de las encuestas aplicadas y se obtuvieron testimonios de valor sobre la visión de los jóvenes sobre las cuestiones vinculadas a la elección de carrera.

Las entrevistas a padres se realizaron en los establecimientos de enseñanza media apuntando a obtener información respecto a lo que perciben en cuanto al futuro académico y laboral de sus hijos, el valor asignado a la carrera elegida por ellos, y la salida laboral posible que ellos ven en la elección realizada.

Las entrevistas a alumnos se realizaron de manera grupal, con una etapa informativa y otra de reflexión y discusión sobre las fantasías, miedos, dudas, inseguridades y fundamentalmente los verdaderos intereses que promueven o inhiben la elección.

Las entrevistas con los psicólogos educacionales tuvieron como objetivo analizar las características de los establecimientos de los que provenían padres y alumnos, respecto a las diferencias sociales, geográficas y culturales que pueden incidir en las elecciones.

Las encuestas a docentes y estudiantes de escuelas medias e ingresantes a la Universidad, tuvieron por finalidad analizar los motivos que guían la elección de carrera, el nivel de información que tenían sobre las carreras, el sistema universitario, etc. , la formación previa, las expectativas futuras de inserción laboral, etc.

Se trabajó en total con una población de 460 adolescentes, entre estudiantes de nivel medio e ingresantes a la Universidad, provenientes de distintas escuelas públicas y privadas de la ciudad y la zona, y con las familias de 135 alumnos de escuela media.

Resultados obtenidos.

La siguiente es una síntesis de los datos que hemos obtenido a través de las encuestas de relevamiento de datos familiares y las entrevistas con padres y alumnos de escuela media.

Se observó que frente a la elección vocacional, los padres toman distintas actitudes, que podríamos agrupar como sigue: 1. ùNo meterseù...ùQue él elijaù...ùQue haga la carrera que él quiera. Eso sí, que se mantenga con un trabajito para pagársela; él sabe que nosotros ahora no podemos ayudarlo, sobre todo como él quiere: irse a Buenos Aires a estudiar Medicina.ù ùHasta ahora estuvimos encima de él y lo ayudamos hasta a estudiar. Desde este momento, que haga lo que él quiera.ù 2. ùLa familia decide ayudarloù. Dan consejos y opiniones en función de sus propios deseos: lo que les gusta a los padres o lo que no hicieron pero les hubiera gustado hacer y no pudieron. ùAntes, para ser filetero, entrabas con tercero, cuarto grado o nada. Ahora, si no saben computación o inglés no encuentran un trabajo digno.

Espero, pobre, que pueda estudiar y no termine como nosotros de filetero.ù 3. La familia ayuda realmente en ese momento. Propone pensar, dudar, informarse, confrontando sus ideas sin temer diferencias y oposiciones. ùMe gustaría que estudie lo que él quiera, pero que lo piense bien, que investigue, que lo charle mucho con otros médicos, con estudiantes avanzados.

Que vea cuál va a ser su futuro como estudiante y como profesional, que no se deje engañar con la ilusión de ser médico, sino que lo piense bien. Nosotros podemos y lo vamos a ayudar.
Los adolescentes, en cambio, ven influida su decisión por múltiples factores.

Elegir requiere de un aprendizaje que se realiza desde la infancia. El adolescente necesita de su familia como continente para sus temores.

También podríamos realizar un análisis desde una alternativa socio-cultural, que condiciona las elecciones de los jóvenes en distintos medios sociales. En cada grupo social, los condicionamientos se diversifican por las presiones del medio, en general los cambios que los adolescentes se proponen hacer, tanto personales como en la estructura social, están reglados por condiciones que escapan a su decisión y control. ùA mí me gustaría ser maestra jardinera, pero si mis viejos se enteran me matan.

Hacer el Illia para después ser eso, se mueren.ù ùSi a mis viejos les digo que ahora quiero seguir en la facultad, se vuelven locos. En casa hay que trabajar, por ahí hago algo de noche, pero me dijeron que las carreras cortas hay que pagarlas muy caras. ù ùA mí me gustaría Antropología, pero lo voy a hacer como un hobby, con eso no gano un peso, voy a seguir Ciencias Políticas.ù ùMe preocupa mucho meterme en la facultad tantos años y después no poder ejercer lo que yo quiero. Mirá lo que pasa con muchos ingenieros... no séù.

Por otra parte, la elección se realiza en un contexto inestable, que cambia aceleradamente sus características.

Esto afecta tanto al mercado de trabajo, como a la diferenciación progresiva de actividades laborales y profesionales.

La familia, el grupo de pares, las instituciones recreativas y educativas a las que pertenece el joven que elige, transmiten su ideología. ù¨ Estudiar? ¨Para qué? ¨Para que termine manejando un remise? (madre de la Escuela Nro. 19) ù.ùEn mi casa todos son médicos, me crié entre médicos. Yo voy a seguir medicina, pero no sé si realmente me gusta, nunca vi otra profesión.ù(alumna del Colegio A.. Illia, dependiente de la Universidad).

El lugar que el adolescente ocupa dentro de la familia, las ocupaciones de sus padres, abuelos, parientes próximos, las inserciones socio-económicas, aparecen como condicionantes de las opciones y determinan incluso el momento de su elección.

Si centramos la atención en las familias, podríamos clasificarlas en: 1. Aquellas familias que tienen necesidades económicas y necesitan que sus hijos ingresen rápidamente al mercado de trabajo. Esto lleva al adolescente a elegir carreras cortas o a no estudiar y ponerse directamente a trabajar. ùYo tengo que ayudar en casa con la guita, tengo que trabajar.

Además me gusta historia y después de escuchar a los profesores lo que ganan..., ni loco! ù 2. Aquellas familias que desean mantener el status socioeconómico adquirido, el peso de un apellido o empresa familiar y condicionarán la elección de sus hijos. ùA mí me gusta el campo, pero no sé bien si sigo la carrera de Ingeniero Agrónomo porque mi papá tiene campo y él dice que me va a ir bien y puedo atenderlo cuando me reciba, o porque realmente me gusta. Me da miedo que no me guste. Y después, ¨qué hago?ù...ùél tiene que seguir alguna carrera para que pueda seguir con la empresa; Ud. se imagina si hace algún profesorado, ¨quién se queda con el negocio? ¨los hijos de mis hermanos? (padre del Colegio A.

Illia)ù...ùSiempre me gustó Abogacía. Además, mi papá y mi mamá apenas me reciba me meten en el estudio de ellos. Pero no la voy a hacer en Mar del Plata. Me voy a ir a Buenos Aires. Acá es trucha.ù.

3. Aquellas familias que buscan movilidad social y que le imponen una elección acorde a su proyecto de ascenso socio- económico. ùHaremos cualquier cosa para que haga una carrera, es muy capaz y no podemos permitir que esté trabajando y lo exploten por dos pesos como a nosotrosù.

Además de los factores anteriormente mencionados, existen otros que adjudican atribuciones sexistas a las carreras. Hay carreras consideradas culturalmente masculinas; son aquellas que están ligadas al ámbito empresario, a las finanzas y seguros y al área tecnológica.

Estas concepciones se modifican continuamente con el paulatino empobrecimiento de la población. Algunas actividades, en la medida en que los haberes que se perciben por su ejercicio se reducen, se van feminizando.

Tal es el caso de medicina, arquitectura, abogacía, entre otras. La cultura considera femeninas las actividades ligadas al cuidado, la contención, la enseñanza, la asistencia, la expresión. En algunos grupos, las carreras humanísticas son femeninas, así como las carreras largas son para los hombres.

Los siguientes son algunos resultados de la encuesta aplicada a alumnos, vinculados a la elección de carrera, la información de que disponían sobre el sistema universitario y la preparación previa que tenían para enfrentar estudios superiores. Esta encuesta fue administrada en los años 1995 y 1997 a 460 jóvenes, entre alumnos de 5to. año de escuela media e ingresantes universitarios . El 93% de los mismos coincidió en afirmar que la elección de carrera es por propia decisiónù, aunque condicionaron la misma al campo laboral y a la posibilidad de rápido empleo, lo cual juega significativamente con el hecho de que los resultados económicos por sí solos (2%) no eran relevantes si no se incluía la posibilidad de rápido empleo.

Los encuestados que ya habían ingresado a la Universidad, muchos de los cuales pasaron por un curso o examen de ingreso, contestan que persisten en su elección inicial (73%) creyendo que tiene perspectivas futuras por tener claro el campo laboral que abarca su carrera (81%) .

La mayoría de los alumnos consideran que han recibido suficiente información sobre las carreras universitarias, sus incumbencias y las modalidades de ingreso a las distintas Facultades. Un porcentaje alto de encuestados (75%) se considera aceptablemente preparado para el ingreso a la Universidad, pero no deja de reconocer la necesidad de un curso de ingreso para nivelar conocimientos. Las mayores deficiencias señaladas por ellos se relacionan con la desactualización de los contenidos de la escuela media y su desconexión con la realidad y la vida cotidiana. Otro de los factores que señalan como deficitario es el relacionado con los aspectos procedimentales del aprendizaje, revelado como carencia en métodos y hábitos de estudio. En relación al conocimiento que tienen sobre la organización institucional de la Universidad, un 78% desconoce, según sus propias palabras, cómo sobrevivir en ella.

De todo lo anterior se puede inferir que los motivos de la elección de carreras son múltiples, donde no sólo el interés laboral incide en ellos, sino también condiciones de género, económicas, sociales, culturales, etc. , más que la simple continuidad de la tradición profesional familiar.

Consideraciones finales

La caída de los ideales del modernismo, como la justicia, la igualdad, el respeto, los derechos humanos, tiene sus efectos en las relaciones humanas (Jorolinsky, 1995). El desinterés, el facilismo, el conformismo, la apatía, la abulia, el individualismo, la competencia desmedida y hasta desleal, la economía de mercado a ultranza, son algunas de las características generales que crea un mundo donde los valores éticos y sociales se consideran perimidos y el ideal por excelencia es mantenerse joven y ganar dinero en forma rápida y con el menor esfuerzo.

El sistema de valores que la sociedad impone cambia con los cambios sociales y pierde su sentido al cambiarse el orden que lo marca. Estos cambios tiñen la educación.

Todas estas situaciones que surgen o se incrementan como consecuencia de las características de la posmodernidad se acentúan en la etapa de la adolescencia que corresponde al pasaje de la escolaridad media a la universidad. Si la universidad es el tránsito hacia la consumación de un Ideal, en este caso vocacional, ese Ideal se nutre de fuentes diversas, donde la marca del mercado laboral es una de ellas. Detenerse a pensar sobre la conformación de ese Ideal y la incidencia del mercado laboral es detenerse a pensar sobre los espacios de frustración posibles en la escena adolescente.

Ante esto, ¨qué harán las instituciones educativas? No pueden superar con su acción los desniveles sociales, pero tampoco son actores pasivos y secundarios; dar más y mejor educación a más personas mejora la integración y la competitividad. (Filmus, 1993; pp 72 y ss). La institución escolar deberá ocuparse de la formación del sujeto que se inserta en ese tiempo , donde ciertos valores de la modernidad como la racionalidad, la finalidad, la justicia, la verdad, son sustituidos por la funcionalidad aparente y la fugacidad, debe crearse un espacio de escucha para aquel que esté dispuesto a interrogarse para ayudar a encontrar respuestas posibles.

BIBLIOGRAFIA

* CORTADA DE KOHAN, Nuria (1994) Diseño estadístico. Editorial Eudeba. Bs.As.

* GOMEZ OCAMPO, V.M. Y TENTI FANFANI, E. (1989) Universidad y profesión. Editorial Miño y Dávila, Buenos Aires.

* JACOBS, B.S. y ot. (1982) Introducción a la Investigación Pedagógica. Editorial Interamericana, México.

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