V Congreso de Antropologia Social

La Plata - Argentina

Julio-Agosto 1997

Ponencias publicadas por el Equipo NAyA
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V Congreso Argentino de Antropología Social La Plata, Julio de 1997

EMBARAZO ADOLESCENTE: VIABILIDAD DE ESTRATEGIAS PREVENTIVAS

Laura Masson Paula Migliardi Facultad de Ciencias Sociales UNICEN - Olavarría

Introducción

En un trabajo anterior1 realizamos un diagnóstico institucional donde se relevaron datos sobre los programas de salud nacionales, provinciales y municipales que afectan a las mujeres y se implementan desde el Hospital Municipal y las Unidades Sanitarias de Atención Primaria de la Salud de la ciudad de Olavarría. Observamos que: · Los programas de salud dirigidos a mujeres están centrados en aspectos maternales. No toman en cuenta a la mujer como portadora de derechos (sexuales y reproductivos) sino naturalizada en su papel de madre.

· No garantizan las condiciones para una regulación segura y efectiva de la fecundidad.

· El programa de Planificación Familiar no incluye al hombre como parte responsable de la procreación. Si bien se mencionan algunos métodos de anticoncepción masculina las destinatarias directas son las mujeres (se habla de las usuarias) y solo se describen la anatomía y los procesos biológicos femeninos.

· La educación sexual es parte del programa pero es escasa y no sistematizada (no aparece explicitada en el Programa de Planificación Familiar).

· A pesar de impartirse (desde APS) en establecimientos educativos mixtos, la educación sexual, en general, está pensada para mujeres (sobre todo en los aspectos que refieren a la anticoncepción). Es importante destacar que en las entrevistas los/las médicos/as explicitaron que gran parte de la educación sexual se realiza en las consultas en las U.S. De lo cual se desprende que las receptoras son -casi exclusivamente- las mujeres por ser las que más frecuentan las U.S.

Basándonos en las conclusiones antes mencionadas diseñamos un segundo momento de investigación, en el cual incorporamos a las destinatarias de los programas de salud.

El objetivo fue analizar la visión del embarazo (y aspectos relacionados: anticoncepción, salud reproductiva en general, trayectoria afectiva, etc.) de mujeres adolescentes usuarias de estos programas. Al mismo tiempo tratamos de identificar la existencia de alguna influencia de la educación sexual en su visión del tema, para finalmente presentar una serie de propuestas para la elaboración de un Programa de Educación Sexual.

Aspectos Metodológicos

El trabajo de campo se realizó en la Unidad Sanitaria Nº 7 del Sistema de Atención Primaria de Salud de Olavarría.

Esta fue seleccionada por la alta incidencia de embarazos adolescentes que revelaron los datos estadísticos del Sistema de A.P.S (sistematizados por nosotras durante la primera etapa del trabajo).

Para llevar a cabo nuestro objetivo realizamos entrevistas con el personal médico y paramédico de la Unidad Sanitaria Nº 7. Luego por intermedio del mismo contactamos a cuatro adolescentes (primíparas o no) con las cuales nos reunimos en diferentes oportunidades y realizamos entrevistas en profundidad.

Las mismas estuvieron orientadas a conocer aspectos tales como: -Situación familiar (conyugalidad de los padres, situación socioeconómica, etc.) -Situación personal (escolaridad, proyectos de vida, etc.) -Datos en relación a la sexualidad (trayectoria afectiva, iniciación sexual, anticoncepción, etc.) -Embarazo (deseo, motivación, etc.). Debido al grado de intimidad que revisten muchos de los temas que se trataron en las entrevistas fue necesario crear un clima distendido y sobre todo no mostrar juicios valorativos respecto a las actitudes de las chicas. En este sentido nos fue muy útil "la puerta de entrada" a través de la que logramos la comunicación con ellas: las médicas y la asistente social de la sala visitaron a las futuras entrevistadas en sus casas y las consultaron (a ellas y a sus madres) acerca de su disponibilidad para realizar el trabajo. Además nos brindaron un espacio físico en la Unidad Sanitaria donde contábamos con la intimidad necesaria para llevar a cabo la tarea.

-¿Quiénes son las entrevistadas?

La Unidad Periférica Nº 7 atiende, sobre todo, a una gran población proveniente del barrio más cercano, el barrio 104 Viviendas. El mismo es uno de los más estigmatizados de la ciudad, la pauta es la condición de desprotección socioeconómica de la mayoría de sus habitantes. Asimismo agrava la calidad de vida de éstos el tipo de construcción de las viviendas, las cuales parecen haber sido pensadas para la llamada "familia tipo". Todas las jóvenes entrevistadas pertenecen al mismo.

-Situación socioeconómica Estas jóvenes a la hora de embarazarse ya se encontraban insertas en el mercado laboral. El sector informal es el prevaleciente, sin seguros sociales que las protejan (sobre todo servicio doméstico). Actualmente no están empleadas, la causa citada por las entrevistadas se refiere al tipo de trabajo que comúnmente realizaran resultaría contraproducente en su actual estado; por otro lado, estimamos, los empleadores tampoco aceptarían dicha situación.

Respecto de las personas con quienes conviven, la inestabilidad es moneda corriente: venta ambulante de productos varios es lo usual. Las madres que en otro momento permanecían la mayor parte de su tiempo al cuidado del hogar han debido incursionar abruptamente en el mercado laboral.

En cuanto al grado de instrucción, las jóvenes han terminado el nivel primario de la enseñanza, concurriendo a los mismos establecimientos educativos; quienes continuaron en el sistema educativo tuvieron que abandonarlo por razones netamente económicas, sobre todo a favor de que sus hermanos menorsuperado la instrucción formal respecto de sus padres.

-Conyugalidad de los padres, alta paridad de la madre Nos interesa destacar este punto en el perfil de las adolescentes en tanto rescate del modelo normativo de pareja de circulación cotidiana. En general, a través de las historias de las adolescentes observamos que se repite un esquema familiar: madres que comenzaron a parir de muy joven y, en algunos casos, se suma el antecedente de hermanas mayores y parejas de los hermanos varones mayores que reflejan situaciones semejantes. En dos de los casos los padres se encuentran separados, uno de ellos claramente como fruto de la crisis económica que golpea con más fuerza a este sector.

DESARROLLO

La sala y la comunidad: Atención de la salud

-El lugar de la sala El Sistema de Atención Primaria de la Salud posee una red de Unidades Sanitarias que se encuentra altamente reconocido por la comunidad y cumple mayoritariamente con sus objetivos2. Además es de destacar que las diferentes Unidades Periféricas ya no cuentan -como en otro momento- con el trabajo de un/a asistente o trabajador/a social encargado/a de resolver determinados problemas que por cuestiones obvias escapan al quehacer médico. La sala es un lugar respetado en el barrio -como sucede generalmente con las instituciones de salud- y es muy común que concurran las embarazadas para su control y las madres para lo que se denomina "Control del Niño Sano". Según el actual Secretario de Salud de la Municipalidad datos estadísticos recogidos durante 3 meses en el Hospital demostraron que el 100% de las embarazadas controladas lo habían hecho en las Unidades Sanitarias. Además, comenta "nosotros controlamos 1200 niños, es una cifra cercana al 30-40% de los chicos de Olavarría." Así mismo existiría un uso compartido de los servicios del Hospital Municipal y de las Unidades Periféricas.

-Actividades con embarazadas Desde la Sala a la que concurrimos se ha organizado un Grupo de Embarazadas. Es de notar que el aporte de la única trabajadora social con que cuentan las unidades sanitarias y de una psicopedagoga (cuyo trabajo es ad honorem) es fundamental para el funcionamiento y evaluación de esta tarea.

El objetivo principal del Grupo es que las mujeres compartan experiencias y vivencias en relación a sus embarazos y a su posterior condición de madres, si es que ya han pasado por esta situación. El personal de la sala, rescatando esas experiencias, informa sobre cuestiones de salud en general y salud reproductiva a lo largo y después del embarazo. Aqui la educación sexual se convierte en prioritaria. No se trabajan específicamente las cuestiones relacionadas a la maternidad precoz o embarazo adolescente en términos grupales.

-El lugar de las adolescentes Según las médicas existe demanda de anticonceptivos por parte de las adolescentes que concurren a la sala, aún así nuestras entrevistadas han "descubierto" su embarazo tras una consulta al Hospital y es sólo a partir de entonces consideran ir a la sala para solicitar información sobre algún método contraceptivo adecuado y ampliar la demanda de los mismos en el centro de salud. Además la "presencia" del niño actúa como lazo entre las jóvenes y la sala.

Por otra parte, según se pudo observar es habitual que cuando una adolescente embarazada concurre al control la acompañe otra adolescente, ésta suele ser amiga y/o hermana menor. En tanto, la consulta opera de alguna manera como espacio de multiplicación de la información acerca de la salud reproductiva al ser, fuera de los espacios marginales otorgados por el sistema escolar, el espacio privilegiado para su difusión.

-Período adolescente Resulta un desafío abordar desde la teoría antropológica la problematización del embarazo adolescente. Las sociedades a las que tradicionalmente se abocó esta disciplina no registran en la vida de las personas una etapa -y por ende un estatus- similar a lo que nosotros llamamos "adolescencia". Trataremos de caracterizarlo brevemente tal como se da actualmente en las llamadas sociedades occidentales.

Esta etapa de transición entre la niñez y la edad adulta posee características propias como los cambios físicos, cambios psiquícos relacionados con la construcción de la identidad, apropiación y construcción del espacio subjetivo, transición hacia la emancipación, etc. Por otra parte esta etapa esta caracterizada también por una transición a la ciudadanía (a la total participación en la sociedad) lo que determina cierta invisibilidad pública del adolescente. Por ejemplo, el goce de protección social vía la posesión de empleo formal se ha arraigado en las representaciones colectivas y tiende a aparecer como vía legítima de acceso a ciertos beneficios sociales en detrimento de la idea de ciudadanía social universal (Kessler, Gabriel 1996).

Pero estas características comunes cambian sensiblemente a la luz de variables como clase y género, que son las categorías alrededor de las cuales se estructurará nuestro trabajo, haciendo hincapié -por las características del mismo- en la segunda.

Para comenzar diremos que para los jóvenes que tienen acceso a una educación media existen mayores posibilidades de desarrollar un proyecto de vida más igualitario y en el que la procreación no sea la meta más inmediata, sino que esté integrada a un futuro más lejano. La escuela, a pesar de reproducir muchos de los valores sexistas de nuestra sociedad, a través de la sociabilidad mixta estimula la comunicación y la solidaridad entre adolescentes de ambos sexos. Aunque en casos de sectores poco integrados -como sucede con este barrio- es común que los valores tradicionalmente asociados a los sexos se transfieran al ámbito escolar dificultando esa posibilidad integrativa. Una de las chicas entrevistadas comentó que "tiene todas compañeras mujeres y que es mejor para trabajar en grupo con chicas porque cada una pone un poquito". Ellas no se tratan con los varones. Otra comenta que "a ella le iba bien, le gustaba la escuela, iba con varios chicos del barrio, siempre hacía grupo con ellos (porque eran del barrio), aunque los varones no hacen nada." No son muchas las posibilidades de las adolescentes de continuar en el sistema educativo luego de finalizar el ciclo primario. Aquellas que lo logran a menudo deben abondonar al poco andar por razones de tipo económico. Y para las que permanecen insertas en el sistema concurren a colegios donde la transmición de valores igualitarios se ve dificultada -como ya vimos- por el peso de valores sexistas que se trasladan a la escuela. De esta manera no sólo se reducen sus posibilidades de recibir información, sino también de percibir valores y/o representaciones ("imágenes de género"3) alternativas a las de su medio.

La relación educación-pobreza también afecta las posibilidades de las mujeres de gozar de una óptima salud reproductiva. Las expectativas de uso de anticonceptivos y de uso adecuado de los mismos aumenta junto con el grado de instrucción, a la vez que disminuye la edad de iniciación sexual. Existen varios trabajos sobre el tema que demuestran este hecho: Añaños, 1996:128; Lopez, 1996:11, entre otros.

-Embarazo adolescente: ¿Por qué es un problema?, ¿Para quién es un problema?

Para comenzar definiremos la categoría género. Consideramos como tal a ese conjunto de características sociales y culturales de lo masculino y femenino, comportamientos, valores, actitudes, sentimientos que la sociedad considera como pertinentes de uno u otro, por lo tanto se trata de una construcción social, un producto de la cultura que establece qué es lo propio para el varón y la mujer y qué se aprende a través del proceso de socialización y tiene base en la diferencia sexual. El género atraviesa todos los sectores sociales pero adquiere significación particular en los estratos sociales más desprotegidos.

Las representaciones de la sexualidad se desarrollan en el cuadro de las ideologías que determinan y orientan la práctica sexual y las relaciones sociales que se establecen entre los sexos. Esta codificación ideológica es identificable en las diferentes formas de la socialización de la sexualidad. De una manera muy general ella opera una marca intensiva y más o menos compleja de las capacidades reproductoras de la mujer, lo que tiene por efecto a la vez de definirla como un ser en el cual sólo la sexualidad estructura la existencia y, por supuesto, distinguirla sin ambiguedad de los hombres, "personas" sociales en las cuales la vida tiene finalidades más complejas" (Etchard y Bonte 1978:73).

En esta oportunidad debemos considerar las creencias y deseos colectivos que ordenan la valoración social del lugar de las mujeres, nos referimos al mito social de lo femenino, en tanto se condensan en los términos mujer-esposa-madre. Obviamente existen otros mitos en relación a la masculinidad que no ahondaremos en esta instancia.

En primer lugar y desde las representaciones de la sexualidad, que expresan valores y creencias colectivos, el embarazo es un problema por ser la consecuencia de una libertad sexual supuesta que no está aceptada en la comunidad. Existe en este sentido un dejo de "vergüenza" ante el embarazo debido a que este signo representa la relación sexual. Dice Susana: "cuando le dijeron a mi mamá me agarró un calor en todo el cuerpo, nunca transpiro, pero no sé que me pasó...". Luego contó que su mamá no le dijo nada, pero cuando salieron del hospital le dijo "bueno, ahora se lo tenemos que decir a tu padre". En su casa los reunió a todos alrededor de la mesa y "tuve que decirles". Por otra parte comentó que "Cuando la doctora me decía, cuidate si llegás a tener novio, que sos chica yo le decía: si, si, y le mentía... no le decía que tenía relaciones". Lo que le daba vergüenza en realidad no era el embarazo en sí, sino que se sepa que ella tenía relaciones. Pitt-Rivers en su descripción y análisis del honor y la posición social en Andalucía considera que el honor de un hombre y el de una mujer entrañan dos modos de conducta diferentes. El honor y la vergüenza cuando no son equivalentes van ligados exclusivamente a uno de los sexos y se oponen mutuamente. Un marido debe emplear su hombría sobre todo en la defensa del honor de su esposa (expresado en la pureza sexual), del que depende el suyo propio (Pitt-Rivers 1979).

En este contexto, "La mujer no tiene valor más que como accesorio del hombre. El hombre, marido o amante proyecta sobre la mujer la razón social de existir. De allí que pueda interpretarse que la mujer, en esta sociedad, solo tiene sentido en tanto ser sexual" (Wartenberg, 1992:418). Dada la alta valoración del rol materno, la maternidad funciona como una forma de "purificación" sexual. Es muy difícil que una mujer pueda ser pensada independiente de la estructura familiar. En los distintos niveles sociales se espera que una mujer "se realice" mediante el acceso al matrimonio y a la maternidad. Si asi no fuera se la considera "incompleta" y se le adjudican motes tales como "solterona", etc.

Las jóvenes se encuentran sobreadaptadas al rol materno, por estar desde muy temprana edad al cuidado de hermanos/as menores y además se socializan alrededor del discurso del rol materno-reproductivo. Por lo tanto que suceda lo contrario se transforma en estigma, no se valora positivamente, todo lo que ellas realicen es en pos del mantenimiento del hogar, no una expresión de autonomía.

Estos aspectos se ven agravados en sectores sociales desprotegidos debido al ya mencionado déficit educacional y a las escasas expectativas de una mujer de desarrollar un proyecto personal y de lograr independencia económica.

Si a esto agregamos la ausencia de legitimación de una ética sobre la libertad sexual juvenil, recíproca y responsable, que acompañe la información sobre métodos de planificación entenderemos por qué resulta tan dificultoso disociar sexualidad de maternidad (Arango, 1992:268).

Es difícil para las adolescentes de sectores desprotegidos concretar una estrategia de movilidad social que les permita cambiar su estilo de vida. La poca probabilidad de permanecer en el sistema de educación media hace que ellas, a diferencia de los sectores medios y altos, no puedan sostener un "estatus adolescente" y vivan este período entre sus 12/13 a 19 años adquiriendo roles propios de la adultez (trabajo fuera del hogar, trabajo doméstico y cuidado de sus hermanos menores, etc.). La etapa de la adolescencia es una etapa de transición siempre que un futuro deseado (y posible) incite a aplazar determinados aspectos como el trabajo y la procreación. Además es habitual que este proyecto futuro no sea solo un proyecto personal, sino más bien familiar.

Pero en tanto las condiciones materiales no sean óptimas y las representaciones sociales sobre los roles femeninos no promuevan esta imagen de mujer es probable que las adolescentes encuentren en la maternidad un reconocimiento y una legitimidad que le son negados en el desempeño de otros roles.

Uno de los argumentos frecuentes de los profesionales de la salud a la hora de problematizar el embarazo adolescente es la supuesta irresponsabilidad de las madres adolescentes para con sus hijos:

"...después aparte psicológicamente también, no está preparada para asumir la responsabilidad. Entonces ese chico termina cuidándolo la abuela, o sea, es el hermanito. O sea un embarazo no significa tenerlo nada más, sino todo lo que es. Y para el bebé lo mismo, ¿cómo entiende después ese chiquito cuando es más grande que la que era su mamá no era con la que estaba? O a lo mejor, jugaba como una muñequita, y no es una muñeca, entendés?. Por ahí asume algo de tener una muñequita que si la cambio la cambio que si le doy o no le doy, no asume todo el compromiso de lo que es, eh? porque no está capacitada."

"... no están capacitadas tienen más riesgos que los chicos tengan problemas cuando nacen que fallezcan, que tengan complicaciones, para controlarlo, para alimentarlo, para cuando lo tiene que llevar, para los cuidados que tienen que tener."

Este discurso puede ser confrontado con el de otros médicos que reconocen la capacidad de las chicas para cuidar a sus bebes. Por ejemplo en la Unidad Sanitaria que registramos la mayor parte de los embarazos la médica nos dice que:

"... las chicas los tienen muy bien a sus bebes, mejor que nosotras. Los traen a controlar, los ves limpios, bien vestidos, en ese sentido los atienden muy bien. Los cuidan de una manera que a mi me asombra, es como que no se enroscan tanto como nosotras para cuidarlos, lo hacen con más naturalidad."

La responsabilidad acarreada por las madres jóvenes demuestra que al igual que en los planes de salud no se toma en cuenta a la mujer como portadora de derechos (sexuales y reproductivos) sino naturalizada en su papel de madre: la importancia de la mujer en tanto "envase" de niños. Y pone de manifiesto que una vez más la joven es la única responsable de la sexualidad y sus consecuencias.

En este contexto se puede realizar una lectura del embarazo adolescente como un "mal menor" para las implicadas. A pesar de que probablemente visualicen por la experiencia de sus madres que esta situación traerá aparejados nuevos problemas ellas no perciben su embarazo como problemático. Tiene una visión futura que incluye a su novio, una casa, una familia, etc. A través del embarazo ellas adquieren un nuevo estatus.

Es importante destacar que si bien las chicas manifestaron que hubieran deseado tener hijos cuando fuesen más grandes no mostraban una actitud consecuente para llevar adelante ese objetivo. Incluso les costaba en algunos casos definir qué tan grandes tenían que ser. Una ellas por ejemplo dijo:

"cuando yo ví que mi hermana había tenido un bebé también quería uno y pensé: cuando tenga quince voy a tener uno..."

En general las chicas inician sus noviazgos a una edad muy temprana lo que hace que aunque pase un tiempo importante (un año o dos) desde que inician su noviazgo hasta que tienen relaciones sexuales siguen siendo aún muy jóvenes. Además parece ser bastante común que queden embarazadas en las primeras relaciones. Es pertinente destacar que cuando a las chicas "les empieza a cambiar el cuerpo" -cómo ellas mismas decían- esto se convierte en un problema para ellas. Hasta los afectos más cercanos -y quizá principalmente ellos, dada la fuerte autoridad masculina que a menudo considera que su familia es de su propiedad- se vuelven amenazantes. Sus cuerpos se convierten en un objeto sexual que, como todos esperan, pronto tendrá dueño. No son pocos los casos de abuso que se registran en la sala, ya sea de familiares o allegados.

En este sentido se registraron convencidos relatos acerca del control de la natalidad que hiciesen las parejas de estas jóvenes respecto de las mismas, ellas, por ejemplo decían que el novio compraba las pastillas o les decían que no iba a pasar nada. Aunque no prime el deseo de acarrear con un embarazo, en esta perspectiva la maternidad termina dándoles un estatus que por un lado las convierte en adultas y por otro les permite instituirse en un lugar que dentro de las representaciones del grupo -sus imágenes de género- está permitido para ellas . A partir de su embarazo pasan a cumplir una función que es valorizada por el grupo, ya no es una mujer sino una MADRE.

-Educación Sexual: escuela, familia, grupo de pares.

La educación sexual desde la sala se limita sobre todo a las demandas que surgen durante la consulta. En caso contrario la actividad se reduce a la creación de espacios donde la información se imparte de manera no sistemática, esporádica, no altamente planificada. Un médico del sistema lo explica así:

"...depende más de la actitud de los tipos que están trabajando ahí que del plan. El plan por un lado no obliga y ... no sólo no garantiza sino que nosotros estamos atendiendo y las personas te refieren a vos en la necesidad de responder a esa ... a su problema de salud... o por ejemplo a las chicas les cuesta visualizar que a los chicos los van a pesar por otra cosa que no sea la condición de recibir la leche a cambio de que los pesen. Entonces el hecho de la idea de la prevención, de charlar para prevenir, todas esas cosas, es cierto que es una idea que no sube de abajo, es una estrategia que baja entonces tiene su costo. Que las personas no las demandan como servicio, no tienen la misma demanda por las anginas que por que le demos charlas de ... como usar una pastilla, etc. Por ahi es un tema mas difícil por ahí es una necesidad que no se puede expresar de forma concreta como sería ir al medico porque me duele la garganta. Pero el tema es que al depender eso mas que todo de la actitud del que baja la idea entonces en distintos lugares se trabaja mucho en otros no se trabaja nada y depende de muchas cosas personales, hay personas que .... hay muchas personas que no quieren sentarse delante de 30 personas a hablar, sean médicos enfermeras, lo que sean, no lo sienten ..."

De todas maneras, el sistema de Atención Primaria para la Salud suele responder a los pedidos que, por ejemplo, las escuelas realizan, asimismo la planificación del contenido de las charlas difiere respecto de un establecimiento de otro:

"R- eso generalmente es por pedidos, o sea, no vamos nosotros a ofrecer, generalmente, lo piden y muchas veces lo piden las maestras porque ha surgido determinada cosa. Y después no es lo mismo en determinada escuela que estaaa...de acuerdo donde esté ubicada, no es lo mismo una escuela de la periferia que otra del centro.

P- ¿Qué diferencias notás?

R- y..., el tipo de preguntas o cómo vos podes llegar, los cuestionamientos que te pueden hacer...

R2- en una escuela del centro una vez en una charla le dijeron no vaya a nombrar al preservativo.

R- no es por ahí que los chicos no lo sepan sino porque vos tenés otro nivel de gente y por ahí viste...

P- O sea que, ¿en las escuelas periféricas pueden ser un poco más directas?

R- lo que pasa que por ahí, sí (silencio) por eso hay mucha hipocresía, porque no es que, por ejemplo, el chico del centro no lo sepa y lo sepa el de la periferia y sean distintos en realidad y por ahí la tienen hoy y por ahí el de acá tiene mas que el de alla, pero por ahí es distinta la manera que tenés que llegar porque acá vos tenes que hablar de una manera y allá..."

La educación formal como se sabe no incorpora contenidos sobre sexualidad y salud reproductiva, sólo basta recordar las discusiones en torno a la reforma educativa durante 1995 y, luego de su aprobación, ver frustrado el intento de imponer la educación sexual dentro de las prioridades debido a la presión de la iglesia católica. Sólo el interés y la disposición del docente pueden revertir dicha carencia, asimismo suele ser tarea de quien imparta biología.

En cuanto a lo recordado por las jóvenes, la información es muy dispersa, no sistemática y una constante aparecida en los relatos se refiere a la unión del espermatozoide al óvulo y el desarrollo del embrión. Asimismo el conocimiento del ciclo menstrual suele ser erróneo, en tanto respecto de los métodos anticonceptivos recuerdan poco y la información chequeada resultó no ser bien recordada.

Una de las chicas cuenta que en sexto y séptimo grado los médicos daban charlas en la escuela y también para los padres. Cuenta que les enseñaban "de todo...aprendimos muchas cosas... tenían una caja que tenía de todo". "Nos explicaban de la menstruación, del embarazo, de los óvulos y los espermatozoides y de...¿cómo se llaman?, ay!! No me acuerdo el nombre" "¿Los métodos anticonceptivos?", preguntamos; "Si, eso". Luego le preguntamos y los forros, los preservativos?? Sí, si eso era, no me salía."

La concepción de la anticoncepción (mitos)

Pasamos de esta manera a realizar un raconto de los mitos acerca de la anticoncepción. A las adolescentes el método que les parece más cercano es la "pastilla", proyectan su uso al finalizar el embarazo, una de ellas comenta que piensa buscarlas a la sala y si no hay las va a comprar, no conoce como se ingieren. Le comentamos como se usaban las pastillas y le resultó engorroso, "que feo....!!" Y dejó constancia de la dificultad de acordarse de tomarlas todos los días. Respecto del DIU se muestra impresionada "como te vas a poner eso tan grande!!", acerca del preservativo dice que una vecina le contó que venían "pinchados" y le daba miedo, agregó que no quería que su novio lo usara.

Otra de las chicas dice que conocía las pastillas pero que no había hecho nada porque una amiga le contó que las pastillas deformaban el cuerpo, a pesar de que otra de sus amigas le aconsejara su uso tanto como el personal de la sala, familiares o su misma pareja. Repite el un relato acerca de una amiga amiga "que quedó regorda y se deformó por tomar pastillas".

Evidentemente los relatos de las adolescentes se encuentran llenos de temores y de carencia de información o la misma aparece distorsionada.

Consideraciones Finales

En un primer momento una de las motivaciones para realizar este trabajo fue la percepción de los médicos/as del fracaso de la educación sexual que como parte del Programa de Planificación Familiar ellos/ellas imparten en las escuelas y, como ya mencionamos, también en la sala. Consideramos que dicha enseñanza se realiza en tiempos marginales, en el ámbito escolar se suele hablar hasta a una multitud de adolescentes y en horarios especialmente destinados a tal efecto. En esa oportunidad la única manera de evaluar el interés y el tipo de inquietudes que los/as receptores tienen es mediante preguntas al especialista, sobre todo, médico/a en el escaso tiempo de consulta.

A través de nuestras indagaciones las diferentes jóvenes recordaron escasamente el contenido de las charlas sobre educación sexual recibidas. Observamos que aparecen los siguientes ítems en relación al tema:

-Complejidad del proceso reproductivo y del uso de anticonceptivos de diverso tipo.

-Creencias erróneas acerca de la reproducción y de la contracepción que generan temores.

-Vergüenza acerca de la sexualidad en general y de las relaciones sexuales.

-Costos psicosociales altos para la obtención y utilización de la anticoncepción. Sobre todo cuando prevalece una ideología machista y sexista y la sexualidad femenina se reprime y la maternidad es el valor central.

-Existe una brecha importante entre el conocimiento aparente y el conocimiento real.

-Dificultad para consultar sobre el tema y socializar la información. Esto favorece la circulación de mensajes erróneos.

Es importante destacar que en tanto la mujer no pase a ser sujeto de su propia historia y de los derechos de salud quedará signada dentro de los programas en su rol de madre y serán vistas como un binomio inseparable, madre-hijo, lo que acentuará la ausencia de programas dirigidos a promover el autocuidado y una política orientada a promover su propia salud sexual y su vida en general.

Para la elaboración de una propuesta

Bajo el presente acápite hemos decidido colocar sugerencias para la elaboración de un Programa de Educación Sexual y para la Salud Reproductiva teniendo en cuenta la perspectiva de género que, a través del análisis de la problemática del embarazo adolescente resulta fértil.

Reconocer las relaciones entre los géneros como relaciones no naturales y que dichas relaciones implican al igual que muchos otros tipos de relaciones (económicas, étnicas, etc.) son relaciones desiguales fundadas en el hecho de ser mujer u hombre es importante a la hora de diseñar un plan de acción, como en este caso, comunitario.

De tal manera, a través de las acciones a diseñar debemos recordar que los objetivos tenderán, en definitiva, a: mejorar las condiciones de vida tanto de las mujeres como de los varones; promover la valoración de actividades correspondientes al ámbito de la reproducción y la vinculación de los varones a éstas; favorecer una flexibilización de roles que habitualmente se atribuyen a mujeres y varones, etc.

En este sentido creemos que los siguientes puntos deben ser considerados a la hora de abordar la educación sexual de los/as adolescentes que se acercan al centro de salud como en los encuentros realizados en el ámbito escolar. Asimismo, de realizarse una planificación intensiva de actividades en este área otras instituciones barriales (la misma sala cuenta con un grupo de mujeres que realizan tareas de diferente naturaleza) podrían hacerse eco de la propuesta.

-Recoger los principales mitos acerca de la sexualidad en general y de la anticoncepción y las relaciones sexuales en particular en las zonas de influencia de diferentes Unidades Sanitarias.

-Realizar un diagnóstico de cada una de estas creencias intentando interpretarlas en su contexto. No desvalorizarlas (o subestimarlas) y tener en cuenta que muchas de ellas son las que condicionan las pautas de planificación familiar que adopta cada pareja (o mujer).

-Cuando se imparte educación sexual es necesario hacer referencia concreta a estas creencias y plantear estrategias para superarlas.

-Tener en cuenta las características del ámbito en que se produjo la socialización primaria de la población a la que está destinado el Programa de Educación Sexual (PES).

-Se debe incluir la enseñanza del funcionamiento del aparato reproductor masculino junto con el femenino.

-Se deben destacar los aspectos positivos de una relación sexual en tanto productora de placer. Por ejemplo hablar acerca de zonas erógenas, orgasmo, etc.

Bibliografía Citada

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Climent, G. y D. Arias "Estilo de vida, imágenes de género y proyecto de vida en adolescentes embarazadas" En: Segundo Taller de Investigaciones Sociales en Salud Reproductiva y Sexualidad. Buenos Aires, 6 y 7 de Mayo, 1996.

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Pitt-Rivers, J. Antropología del honor o políticas de los sexos. Barcelona, Ed. Crítica, 1979.

NOTAS

1 "Salud Reproductiva y Planificación familiar: Diagnóstico para el diseño de estrategias preventivas". Presentado en las Jornadas de Antropología de la Cuenca del Plata, Rosario, Octubre de 1996.

2 Es importante destacar que muchos de estos objetivos están guiados por cierto pragmatismo y cierta "urgencia". Las prioridades en la atención se definen, según el Secretario de Salud, a partir de una "clasificación por riesgo", es decir, "al que precisa habitualmente uno le consigue, de algún lado se saca". Con referencia a los adolescentes reconoce que "el adolescente no consulta, y nosotros seguimos siendo todavía receptores de las consultas en las Unidades Sanitarias. No tenemos ni tiempo ni capacidad hoy por hoy de ir por la calle a preguntarle a los chicos, que es lo que están haciendo".

3 No es nuestro interés utilizar el concepto "imágenes de género" con perspectiva analítica, sino más bien didáctica. El mismo fue tomado del trabajo "Estilo de vida, imágenes de género y proyecto de vida en adolescentes embarazadas" Climent y Arias. En: Segundo Taller de Investigaciones Sociales en Salud Reproductiva y Sexualidad. Buenos Aires, 6 y 7 de mayo, 1996.

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