La arquitectura del pastoreo: Uso del espacio y sistema de asentamientos en la Puna de Jujuy,

por Dra. Bárbara Göbel, antropóloga, docente e investigadora en el Institut für Altamerikanistik
und Ethnologie, Universität Bonn, Alemania.

1. Introducción

El pastoreo es la única estrategia económica viable en regiones áridas como las tierras altoandinas, en las que faltan mayores concentraciones de pasturas y en las que el cultivo de plantas ya no es posible. La movilidad es la característica más llamativa del pastoreo. Es un sistema económico, en el que los medios de producción no son fijos, sino que caminan sobre patas . Los animales son "despensas ambulantes". Como no existen pasturas cercadas, en los que se puede encerrar el ganado, los movimientos de los animales tienen que ser controlados por los hombres. Ellos se trasladan con el ganado de un área de pastoreo al otro y dirigen también allí sus desplazamientos.

¿Qué estructuras arquitectónicas se desarrollan a partir de un sistema económico tan móvil ? Y ¿con qué esquemas del uso del espacio están vinculados ? Éstas son las preguntas que trataremos en la siguiente ponencia. Lo haremos a partir de un caso particular : los pastores del Distrito de Huancar.

2. El Distrito de Huancar

El Distrito de Huancar pertenece al Departamento de Susques de la Provincia de Jujuy (véase mapa 1) . Está ubicada en el borde oriental de la Puna de Atacama, que es uno de los sectores más áridos de las tierras altoandinas (Troll 1968). Para la mayoría de los 320 habitantes de Huancar la cría de ganado es de gran importancia económica y cultural. Los rebaños de las familias de Huancar abarcan en promedio unos 150 animales y están compuestos por llamas, ovejas y cabras. El conjunto de estos animales es denominado " hacienda ". Aparte de la hacienda, cada familia posee al menos media docena de burros ; algunas tienen , y algunas además una o dos mulas. Estos animales no son pastoreados, por lo que corren libremente por los cerros. (Para más información sobre la producción pastoril en Huancar véase Göbel 1997, 1998, 2001a°, 2001b).

Mapa 1 : Ubicación del Distrito de Huancar en la Provincia de Jujuy

A diferencia de otras regiones de los Andes no existe en Huancar una estructura de comunidad muy desarrollada. Faltan instituciones comunitarias como ayllus, sistemas de cargos religiosos o el uso colectivo de recursos. Tampoco existe en Huancar una identidad étnica explicitada. Relacionado con esto no encontramos un sistema coherente y abarcativo de ejes espaciales, que defina un territorio comunitario con fronteras claras.

E ###Kollektive Identitäten und damit verbundene Bedeutungen von Raum überdecken familiäre Identitäten.

En el Distrito de Huancar el eje central de la organización social del espacio en Huancar no es no es la comunidad sino l a unidad que la unidad doméstica . Las unidades domésticas son denominadas , denominada familias . Son Ella es concebidas como las arenas centrales de producción, consumo y reproducción social. Abarcan en promedio unas 7 personas y están compuestas de tres generaciones  (padres o madre, hijos e hijas, hijos de las hijas.) Debido a la centralidad de las unidades domésticas en Huancar la identidad local es mucho más fuerte que la identidad comunitaria. E l senti miento de arraigo local, es decir, el compromiso que una persona siente hacia el lugar que su familia controla y que socialmente es adscripto a su hogar, es mucho más grande que su sentido de pertenencia a una comunidad abarcativa .

 

 

3. Las unidades domésticas como ejes de la organización social del espacio

Las estructuras de asentamiento vinculadas a la economía pastoril se componen de tres elementos : la casa de campo , las estancias y la casa en el pueblo .

La casa de campo

E n el centro del espacio controlado por una familia se encuentra la casa de campo . Los miembros de una unidad doméstica son identificados por las otras familias de la región con el nombre del lugar, en el que se encuentra su casa de campo : Barrancas, Agua Buena, Cuevas, etc. En un tercio de los 26 lugares con casas de campo viven dos o tres familias. En general se trata de parientes muy cercanos (hermanos, primos directos, sobrino-tío). . El nombre del lugar de la casa de campo es el lugar que una persona menciona, cuando se le pregunta por su origen y por su pertenencia. Es un ícono, que condensa todo un sistema de ocupación espacial, derechos de uso de recursos y de prácticas económicas. Además Mas allá de éste constituye para los miembros de una unidad doméstica una referencia clave cuando evocan relaciones sociales actuales y pasadas. Así, por ejemplo, las genealogías son narradas y memorizadas con la ayuda de los nombres de los lugares de casas de campo .

  Foto 1: Casa de campo Barrancas

Una típica casa de campo no consiste solamente en una casa sino que es m á a s bien todo un complejo de edificios e instalaciones. Hay que aclarar que en los Andes una casa no contiene varios cuartos, sino que solamente un cuarto. Las casas están hechas de piedra y tienen techos a dos aguas cubiertos de guaya (paja). No poseen ventanas y sólo una puerta, que en general es de madera de cardón.

Una casa de campo posee la siguiente infraestructura:

•  Uno a tres casas de familias . Ellas funcionan básicamente como dormitorios de los miembros de la unidad doméstica.

•  Una casa de huéspedes ( ramada ). En ella no solamente duerme la visita, sino que también se realizan fiestas y se llevan a cabo rituales (primer corte de pelo, señalada , 1° de Agosto, carnaval y rodeo de los burros, etc.).

•  Un depósito , para guardar mercadería, carne, vellones de lana, etc.

•  Una cocina para uso diario, la kancha, que en general sólo consiste en un semicírculo de piedras o tolas con un fueguero.

•  Una cocina techada para ocasiones excepcionales como la realización de rituales ( señalada , 1° de Agosto, etc.) y fiestas (carnaval, rodeo de los burros, etc.).

•  Un horno para hacer pan.

•  Un corral circular para ovejas y cabras .

•  Un corral para burros y mulas . En general este corral es rectangular. También es utilizado para esquilar o capar a las llamas.

•  Un área, en el que se echan las llamas para dormir: el dormidero . Se lo reconoce por las manchas de depósitos fecales de las llamas.

•  El chiquero , que es un pequeño corral ito de piedra, en el que se encierran los corderitos y los chivitos más chicos y débiles, cuando las pastoras salen durante el día con el ganado.

•  El huesero , un depósito de piedra que funciona como basurero de los huesos usados y desechados.

•  El carneadero . Solamente durante los rituales se puede matar un animal en el corral . Por eso en contextos cotidianos los animales son sacrificados fuera del corral , debajo de un arbusto. Se reconoce al carneadero por el contenido de las tripas exprimido sobre el arbusto y las piedras blancas debajo del arbusto. Ellas tapan al agujero, en el que se realizan ofrendas de alcohol y hojas de coca ( ch'allas) a la pachamama. Tales ofrendas acompañan a cualquier acción de cierta importancia con el animal (sacrificio, esquila, capa, etc.)

•  Una fuente de agua, ya sea manantial ( ojo de agua ) o pozo cavado en el lecho seco de un riachuelo.

•  Algunas casas de campo tienen también un pequeño rastrojo y un telar . Tanto el cultivo de plantas como el trabajo en telar son actividades masculinas, por lo que su existencia en una casa de campo depende de la presencia de un hombre adulto en la unidad doméstica.

•  Un santuario con los santos del ganado y de la familia (San Antonio para las llamas, San Juan para las ovejas, San Bartolo para las cabras, Vírgen del Perpetuo Socorro y de los Remedios para las personas, etc.).

•  El mojón . Este es un montículo cónico de piedras blancas, que se encuentra en frente del corral de ovejas y cabras . Las piedras blancas representan a las llamas, ovejas y cabras de una familia ; o sea simbolizan el multiplico del ganado. El mojón juega un rol central en la señalada, que es el ritual más importante del ciclo productivo ganadero.

•  Los despachos . En las cercanías de la casa de campo se encuentran unos montículos de piedra, que son llamados despachos . Allí se entierra nueve días después de la muerte de un miembro de la familia, a un pequeño muñeco, que representa a la persona fallecida. La gente de Huancar cree que no alcanza con enterrar el cuerpo del familiar muerto en el cementerio, sino que también hay que enterrar su alma cerca de su lugar de pertenencia. Esto subraya la centralidad del sentimiento de arraigo local . Y también muestra la preocupaci ón por mantener la integridad del espacio familiar , tratando de prevenir la disolución de los v ínculos entre personas y espacios con sus diversas r epresentaciones materiales.

Diagrama 1: Croquis de la casa de campo Barrancas

Es importante señalar que la casa de campo siempre es percibida como todo el conjunto de las estructuras materiales que hemos enumerado. Es todo un complejo de edificios e instalaciones que abarca desde viviendas para las personas humanas, el ganado ( corrales y dormidero ), los santos ( santuario ) y los muertos ( despachos ) hasta estructuras menos visibles asociadas con las prácticas pastoriles como el huesero , el pozo de agua o el carneadero .

Las estancias

####

A una distancia de entre 30 minutos a un día de caminata de la casa de campo están situados los puestos, denominados estancias (véase mapa 2). En promedio, cada familia posee cinco estancias (el espectro abarca de 0 a 11 estancia s) . La mayoría de ellas consiste básicamente en un corral de piedras o arbustos para ovejas y cabras, el dormidero de las llamas y en un muro circular de piedras o de arbustos como resguardo contra el viento. Este círculo, que tiene un fuegero en el centro, recibe el nombre de kancha, que significa corral . O sea, al igual que los animales también los hombres tienen su corral . Es importante señalar que el corral y la kancha puede ser de piedra o de arbustos (tola, checalar). Esto depende de la disponibilidad local de piedras adecuadas y de arbustos y de la frecuencia de uso de la estancia . Si es una estancia muy frecuentada es más común que sea de piedra.

Foto 2: Estancia Filo con corral y kancha de arbusto (tola)

Diagrama 2: Croquis de la estancia Tolayos

A diferencia de la kancha de la casa de campo , la kancha de la estancia no solamente es cocina, sino que también dormitorio. Los pastores duermen allí sobre un cuero de llama o oveja y tapados con una frazada. Muchas veces se encuentra al lado de la kancha una troja , en la que los pastores depositan durante el día la carne charqueada, para que no la coman perros, zorros o pumas.

Algunos puestos tienen además de la kancha una pequeña choza circular ( rancho ), que es utilizada como lugar de almacenamiento de vajilla, frazadas y alimentos. En estos casos no hace falta una troja. Hay que acotar que en promedio sólo una de las cinco estancia s de una unidad doméstica tiene rancho .

Foto 3: Estancia Piscuno con rancho circular

Diagrama 3: Croquis de la estancia Piscuno

No siempre hay una fuente de agua (vertiente, pozo cavado, etc.) en las immediaciones de una estancia . La mayoría de las veces las personas tienen que recorrer ciertas distancias para acceder al agua. Además, la mayoría de las aguadas no son aguadas permanentes y s e secan durante algunos meses del a ño.

La casa en el pueblo

En el centro del Distrito de Huancar se encuentra el pequeño pueblo de Huancar. Allí está la la escuela-albergue, una pequeña iglesia, un puesto de primeros auxilios, un puesto de policía, la casa de la Junta Veinal, en la que se realizan mensualmente reuniones de todos los pobladores, y tres pequeños almacenes.

Foto 4: Pueblo de Huancar

Todas las familias del Distrito tienen una casa en el pueblo. La infrastructura de las casas en el pueblo de las familias criadoras de ganado, es mucho menor que la de aquellas pocas familias, que viven permanentemente en el pueblo, porque tienen un empleo público, perciben una jubilación   y/o tienen un pequeño almacén. En la mayoría de los casos consiste sólo de una o dos casas de familia , utilizadas como dormitorios y salas de estar, y una kancha con un fueguero para poder cocinar. La influencia de la arquitectura urbana se nota más en las casas en el pueblo que en las casas del campo . Las casas nuevas en el pueblo tienen paredes de adobe, techos de tinglado, puertas de carpintería y ventanas.

Los pastores visitan solo esporádicamente a la casa en el pueblo. Ocasiones para ir al pueblo de Huancar son, por ejemplo, la compra de mercadería, las reuniones de la Junta Vecinal o la Cooperadora Escolar o las fiestas patronales. Nunca se reune la familia completa en ella, sino que únicamente va un miembro de la familia o o van unos pocos miembros de la familia .

4. El uso económico y simbólico del espacio

En comparación con sectores más húmedos de las tierras altoandinas, la movilidad con los rebaños es bastante alta en Huancar (véase Flores Ochoa 1968, Orlove 1981, Palacios Ríos 1987, West 1983). Aproximadamente cada tres semanas, las familias se trasladan con sus llamas, ovejas, y cabras de un puesto a otro o regresan a la casa de campo . Como se desplaza todo el grupo familiar no se puede hablar de un sistema transhumante, sino más bien de un sistema semi-nómade. Debido a este alto grado de movilidad , una familia no vive más que dos o tres meses al año en su casa de campo . A pesar de eso la casa de campo exhibe una infrastructura considerable; mucho mayor que la de los puestos o de la pequeña casa, que cada familia de pastores tiene en el pueblo de Huancar.

Mapa 2: Area de pastoreo de la unidad doméstica 10: casa de campo Barrancas, estancias y aguadas para personas y animales

La casa de campo es el lugar, en el cual se realizan actividades excepcionales con el ganado como la esquila y la castración. Es además el lugar, en el que se llevan a cabo las fiestas sociales de la familia y sus rituales más importantes ( señalada , 1 ° de agosto: el día de la pachamama , el día de los respectivos santos de los animales). Debido a la densidad de prácticas culturales, las casas de campos son lugares impregnados de historia. Los edificios y estructuras materiales son percibidos como almacenes materiales de prácticas culturales pasadas . Ellos pueden « contar historias ». Por lo tanto, las casas de campo son importantes símbolos de la identidad de una unidad domésticas. Así, el par de mazorcas atado debajo de una viga del dormitorio o de la ramada , evoca caravanas de intercambio de años anteriores. Otro ejemplo para la condensación de información en objetos o estructuras es el mojón . Cada año, durante el ritual de la señalada , se agregan piedras al montículo. De esta manera el mojón documenta de una forma socialmente visible el crecimiento de los rebaños de una familia.

Los esquemas de relacionamiento con el medio ambiente y los significados del espacio familiar son reproducidos y reforzados durante actos rituales . Estos abarcan desde las ch'allas cotidianas que acompañan muchas actividades económicas hasta rituales complejos como la señalada . D urante cada ofrenda que se hace a la pachamama es recreado todo el microcosmos del uso pastoril del espacio por parte de una unidad dom éstica . De esta manera el control práctico que tienen los miembros de una unidad doméstica sobre un determinado territorio es estabilizado a través de l control simbólico del territorio .

Los marcadores materiales de las clasificaci ones del territorio familiar - los edificos de la casa de campo , las estancias , los corrales , las aguadas , los mojones , los despachos , etc. - tejen una densa malla de relaciones espaciales. Los miembros de una familia han acumulado a lo largo del tiempo amplios conocimientos sobre e stas relaciones y sobre la dinámica del espacio , en el que experimentan su vida cotidiana . Estos conocimientos tienen un alto grado de exclusividad. Así, por ejemplo, los conocimiento s de muchos topónimos no trasciende n el ámbito familiar o son s ó lo parcialmente compartidos por unidades domésticas vecinas. Como la gente de Huancar enfatiza, sólo es importante conocer los nombres de aquellos lugares que tienen un impacto, un efecto sobre uno. No existe un interés general en memorizar nombres de lugares, con los que no se tiene ninguna relación práctica , ningún vínculo perfomativo.

Esta es la razón, por la cual muy pocos habitantes pueden nombrar los límites de todo el Distrito de Huancar. Lo que sí conocen son los límites exactos de sus pastoreos y de los pastoreos colindantes, ya que esta información es de importancia para el uso de recursos y la prevención de conflictos con vecinos.

Cuando las personas comparan o delimitan unidades domésticas hablan de las tierras de pastoreo, de los puestos, aguadas y rebaños de una unidad doméstica como de un conjunto. En estos contextos de orientación exterior, que trascienden el ámbito netamente familiar, el espacio familiar constituye una unidad homogénea. En cambio dentro del marco de una unidad doméstica esta unidad se fragmenta en espacios con significados divergentes (véase tb. Göbel, en prensa). Determinadas partes del entorno y de la infraestructura material (por ej. el corral ) adquieren entonces una impronta de género. La impronta de género de ciertos sectores del espacio familiar está vinculada a la marcada división de trabajo por género, que exite en la economía pastoril.

5. Impronta de género del espacio

La división de trabajo por género en Huancar se caracteriza por el contraste entre la fijación local de las mujeres y la orientación exterior y amplia movilidad espacial y social de los hombres. La principal competencia económica de las mujeres es el manejo general de las llamas, ovejas y cabras y su control diario. A pesar de que las niñas y mujeres son involucradas desde temprana edad en el cuidado de los rebaños, existe en cada unidad doméstica una pastora principal que es reconocida socialmente como la mujer encargada de la hacienda de esa unidad doméstica. Se trata de la esposa del cabeza del hogar o de la mujer a cargo del hogar, en caso de que no viviera ningún hombre adulto en é e l. La pastora principal no solamente toma las decisiones finales sobre las actividades cotidianas y extraordinarias con los animales, sino que también dirige los rituales relacionados con el rebaño (por ejemplo, la señalada , el festejo de los santos de los animales, las ch'allas del 1° de agosto).

Las áreas de trabajo más prominentes de los hombres son la articulación de la producción pastoril con el « mundo de afuera » y la suplementación de la producción pastoril con otras formas de ingreso. Por un lado, los hombres organizan caravanas de intercambio con burros y mulas para adquirir productos agrícolas (para más información véase Göbel 1998a, 1998b) . El cultivo de plantas es casi imposible en este sector tan árido de la puna. Solo algunas pocas unidades domésticas tienen unos pequeños rastrojo s, que son trabajados por los hombres. Esto hace que el intercambio económico sea de importancia elemental en la economía pastoril de Huancar. En general, los componentes básicos de la dieta cotidiana como maíz, papas y habas, tienen que ser traídos desde lugares más bajos como la Quebrada de Humahuaca, los valles Calchaqu íe s o el o a sis chileno de Toconao cerca de San Pedro de Atacama (véase mapa 1) . Los productos agrícolas son comprados o trocados por productos de la puna como tejidos de telar y de aguja, quesos, carne, cueros, sal, hierbas medicinales, coipa y bloques de sal de las Salinas Grandes.

El otro eje de la movilidad masculina es el trabajo temporario en las minas y en las plantaciones de tabaco y fruta de las tierras bajas. Como los hombres combinan a lo largo de un año diversos contratos de trabajo con múltiples viajes de intercambio, no se encuentran durante muchos meses en sus hogares.

Todo lo relacionado con la realización de viajes de intercambio y el trabajo temporario en minas y plantaciones es de dominio masculino. Así por ej. los burros y las mulas constituyen importantes símbolos de estatus masculino. T ambién el trabajo en el telar , que está estrechamente vinculado a las caravanas de intercambio, es considerado un trabajo de hombres. De la misma manera el conocimiento de las sendas que llevan a minas o a destintos de viajes de intercambio y el de los tramos que se encuentran fuera del Distrito es un dominio masculino.

Debido a su orientación exterior los hombres poseen conocimientos espaciales más amplios y más diversos que las mujeres. Los viajes de intercambio y el trabajo temporario en minas y plantaciones no solamente les ha n permitido conocer una Ellos han estado en una gama mucho más amplia de ecozonas , sino también de   y han experimenta r do contextos sociales mucho más diversos. Las mujeres, en cambio, tienen conocimientos más detallados sobre los pastoreos, particularmente sobre el área de pastoreo de la familia y su dinámica a lo largo del año. Vemos entonces que l a Esta marcada división de trabajo en la econom ía pastoril determina notables diferencias en los conocimientos espaciales (cf. Göbel, en prensa).

Pero qué impacto tiene n las diferencias de g énero sobre el es pacio adscripto a una unidad domé s tica? #### Los edificios o las instalaciones centrales de una casa de campo - las casas de familia , la ramada , la cocina techada, la kancha , el santuario - no son vistos como lugares que t i en gan en una impronta específica de género (véase diagrama 1). Esto no es el caso para el rastrojo o para el telar . Ambos son percibidos como espacios claramente masculinos. Tanto el rastrojo como el telar son adscriptos a los hombres que trabajan allí. Siempre se dice: «  Este es el rastrojo de Don . » o «  esto es el telar de Don . ».

En situaciones cotidianas los corrales son definidos como los sitios en los que pernoctan ovejas y cabras; como sus dormitorios. En consecuencia siempre se lo s relaciona con una mujer; al ser la pastora principal. Uno diría : «  Este es el corral de Doña . » Esta Como veremos más tarde esta adscripción puede cambiar en contextos rituales. Allí el corral ya no es más un espacio femenino, sino que pasa a conformar el espacio " sagrado " de la unidad doméstica. Mientras que, por ejemplo, en contextos cotidianos está absolutamente prohibido matar un animal dentro del corral , durante la señalada se sacrifica un animal en el centro del mismo .

En correspondencia con los estrechos vínculos que la gente de Huancar establece entre las mujeres y la producción pastoril, los puestos, las aguadas y los pastoreos constituyen espacios femeninos. Siempre se habla de ellos en términos generales como los puestos, los pastoreos o la aguadas de " Doña ..", o sea de la pastora principal. Tanto las estructuras materiales como el espacio, en el que se desenvuelven actividades pastoriles, son percibidos como el espacio doméstico de las mujeres; el área que ellas controlan. Por lo tanto, el área doméstica no se restringe en Huancar a la casa o sus inmediaciones (véase tb. Göbel, en prensa).

 

6. Comentarios finales

Las investigaciones etnográficas en Huancar, cuyos resultados pude presentar aquí solo de una manera muy general y superficial, ponen de relieve tres puntos : En primer lugar señalan la relevancia que en Huancar tienen las prácticas económicas para los significados del espacio. En segundo lugar ponen de manifiesto que en las interacciones de los habitantes de Huancar con el medio ambiente, aspectos económicos, sociales y simbólicos están estrechamente entrelazados. Vemos entonces que no se puede desvincular el uso económico del espacio, de su control social y simbólico. En tercer lugar los datos muestran la multiciplicidad y relatividad de los significados del espacio. Según el respectivo contexto interactivo el espacio posee para los agentes diferentes significados (por ej. si los agentes interactúan dentro de la unidad doméstica o en un contexto de orientación exterior).

 

Agradecimiento

Los diversos trabajos de campo en Huancar (1991-1993, 1994, 1995, 1996-1997, 1999, 2000) han sido financiados por la Deutsche Forschungsgemeinschaft, Bonn, el Deutsche Akademische Austauschdienst, Bonn, y la Fondation Fyssen, Paris. Mi más profundo reconocimiento va hacia los pobladores de Huancar, por su amistad, su voluntad de dejarme participar en sus vidas y su incansable paciencia con mis preguntas.

Bibliografía

Flores Ochoa, Jorge A. 1968. Los pastores de Paratía. Lima: Instituto Indigenista Interamericano.

Göbel, B.

1997.     "You have to exploit luck": Pastoral household economy and the cultural handling of risk and uncertainty in the Andean highlands. Special Issue: Risk and uncertainty in pastoral societies , B. Göbel und M. Bollig (eds.), pp. 37-53. Nomadic Peoples (NS) 1. Oxford: Berghahn.

1998a.   Risk, Uncertainty and Economic Exchange in a Pastoral Community of the Andean Highlands (NW-Argentine). En: T. Schweizer y D. White (Eds.) Kinship, Networks and Exchange , pp. 158-77. Cambridge, Cambridge University Press.

1998b. "Salir de viaje": Producción pastoril e intercambio económico en el noroeste argentino. En: S. Dedenbach-Salazar Sáenz, C. Arellano Hoffmann, E. König, y H. Prümers (Eds.) 50 años de Estudios americanistas en la Universidad de Bonn. Nuevas contribuciones a la arqueología, etnohistoria, etnolingüística y etnografía de las Américas. 50 Years Americanist Studies at the University of Bonn. New contributions to the archaeology, ethnohistory, ethnolinguistics and ethnography of the Americas , pp. 867-891. (Bonner Amerikanistische Studien 30). Markt Schwaben, Verlag Anton Saurwein.

1999.     Why herd animals die: environmental perception and cultural risk management in the Andes. In Coping with changing environments - social dimensions of endangered ecosystems in the developing world , H. Geist und B. Lohnert (Hrsg.), pp. 205-229. London: Ashgate.

2001a   The symbolism of llama breeding in north-western Argentina. In: Progress in South American camelids research. Proceedings of the 3rd European Symposium and Supreme European Seminar. Universität Göttingen, Göttingen (27-29.05.99) , M. Gerken und C. Renieri (Hrsg.), pp. 175-180. (EAAP publication No. 105). Wageningen: Wageningen Pers.

2001b    El ciclo anual de la producción pastoril en Huancar (Jujuy, Argentina). In: El uso de los camélidos a través del tiempo , G.L. Mengoni Goñalons, D.E. Olivera und H.D. Yacobaccio (Hrsg.), pp. 91-115. Buenos Aires : GZC-ICAZ-Ediciones del Tridente.

En prensa Identidades sociales y medio ambiente : la multiplicidad de los significados del espacio en la Puna de Atacama. Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología 19. Buenos Aires.

Orlove, B. 1981. Native Andean pastoralists: Traditional adaptations and recent changes. En: P. Salzman (Ed.) Contemporary nomadic and pastoral peoples: Africa and Latin America , 95-136. (Studies in Third World Societies 17.) Williamsburg/Virginia, Department of Anthropology.

Palacios Ríos, Félix 1987. Tecnología del pastoreo. In La tecnología en el mundo andino, Henri Lechtman, and Ana María Soldi, eds. Pp. 217-232. México: UNAM.

Troll, C. 1968. T he cordilleras of the tropical Americas. Aspects of climatic, phytogeographical and agrarian ecology . En: C. Troll (Ed.) Geo-ecology of the mountainous regions of the tropical Americas , pp. 15-56. Bonn, Dümmlers .

West, T. 1983. Family herds - individual owners. Livestock ritual and inheritance among the Aymara of Bolivia En: R. Berleant-Schiller y E. Shanklin (Eds.) The keeping of animals: Adaptation and social relations in livestock producing communities , 93-106. Totowa/NJ, Allanheld y Osmun.



Buscar en esta seccion :