Especial NAyA 2003 (version en linea del cdrom)

LA REPRODUCCIÓN DE LOS GRABADOS RUPESTRES COMO UN MÉTODO DE CONSERVACIÓN Y DIVULGACIÓN URGENTE.

Una propuesta de estudio y utilización de diversos materiales.

Olalla López Fernández y José Pereira Uzal.

RESUMEN

La reproducción de los grabados rupestres constituye un medio idóneo para la conservación y divulgación de este patrimonio cultural. En contra de lo que se viene pensando, la reproducción de los grabados rupestres puede ser un buen método de catalogación, estudio y divulgación ya que bien utilizado, permite obtener copias exactas sin dañar lo más mínimo el original. Efectivamente, en manos de profesionales, la reproducción no tiene porqué ser un tratamiento agresivo, ya que los sistemas de protección previa junto con los materiales más idóneos, impiden que los originales sufran.

La arcilla como material de moldeo, resulta excelente para esta clase de trabajos, puesto que es totalmente inocuo y no altera lo más mínimo al grabado, a la vez que permite realizar copias muy fieles.

Existen otros materiales a disposición del vaciador, como son el látex proteico, el silicaucho o la silicona, que aunque todos flexibles, presentan diferencias sustanciales a la hora de poder utilizarlos para un trabajo tan delicado como es la reproducción de grabados rupestres.

 También es muy importante la protección previa que requiere el grabado en caso de estar muy deteriorado o simplemente a la hora de utilizar siliconas y  desmoldeantes.

Este escueto repaso por los diferentes materiales aptos para la utilización en la reproducción de grabados rupestres, pretende arrojar un poco de luz sobre este tema tabú, apostando por su uso a cargo de profesionales especializados, ya que si en el pasado se cometieron errores, estos se debieron en su gran mayoría  a  las manos profanas e inexpertas, que efectivamente causaron daños irreparables.

Introduccion

No son pocos los organismos o estudiosos que censuran categóricamente las intervenciones de moldeo como método de estudio o registro, apelando a la supuesta agresividad del método como principal argumento, aunque tampoco es de extrañar, vista alguna de las intervenciones realizadas directamente con yeso e incluso poliéster sobre grabados o huellas fósiles. Tales actuaciones no pasarían de ser clasificadas como meros actos vandálicos, si tras ellas no estuviesen personas, que bajo el calificativo de arqueólogos o historiadores  han tomado como suyos conocimientos muy distantes a su disciplina, haciendo una mala interpretación  de  técnicas y materiales.

 Según  han pasado los años, los métodos de registro de los grabados han sido tan numerosos como inadecuados.  Esto es así, no sólo por lo agresivo del método (una preocupación, por cierto, bastante reciente), sino también porque parece no haberse encontrado el sistema ideal para registrar los grabados más sutiles o confusos. Las alternativas a la tiza, es decir,  la fotografía con luz artificial rasante,  parece haber convencido sólo en parte, ya que exige una cierta pericia como fotógrafo para hacer un buen registro en una sola foto.

Aún así, ¿Hasta qué punto una imagen en dos dimensiones es capaz de captar  la sutileza del trazo de la herramienta del artista después de miles de años de exposición a los agentes atmosféricos y procesos geológicos?. Algunos ya están preparando y adaptando todo tipo de técnicas digitales para esta tarea, pero ¿cuándo estarán listas? Y lo mas importante ¿ se podrán transportar a lo largo de miles de kilómetros de selva o desierto en un todoterreno o a cuestas?

Y mientras esperamos este futuro que no llega, ¿qué pasa con nuestros grabados? Los agentes atmosféricos, la contaminación, los actos vandálicos y los expoliadores no se detienen, mermando así nuestro patrimonio a pasos de gigante.

Desde que se ha comenzado a prestar atención a la protección y difusión del arte rupestre, los científicos, estudiosos y políticos parecen haberse quedado estancados en la inactividad. No es de extrañar, el problema no es sencillo, ya que la densidad y distribución de los grabados a lo largo de un país o región parece a propósito, para arruinar la mejor política de protección.

LA ARCILLA COMO MATERIAL DE MOLDEO

Desde nuestro punto de vista, la mejor forma de registrar y conservar  una impronta es con otra impronta. Hay que tener en cuenta que la capacidad del ser humano para realizar moldes es casi tan antigua como su propia existencia, y que en varios miles de años de evolución, la técnica sigue siendo la misma, lo que han cambiado, en parte, son los materiales.

 Uno de los primeros materiales de moldeo utilizados por el hombre fue la arcilla, un material plástico que convenientemente preparado y amasado era capaz de conservar una forma o impronta, pues bien  ¿Por qué no utilizar esta arcaica forma de moldear para registrar nuestros grabados?

La técnica no puede ser más sencilla, económica e inocua, y con un poco de imaginación y pericia, permite reproducir un grabado en cualquier ubicación, orientación y tamaño. Un especialista puede realizar un negativo de cualquier grabado sin excesiva dificultad y sin crear daño alguno en la obra, ya que la arcilla no erosiona ni se combina químicamente con la piedra. Simplemente observaremos un pequeño velo de color pardo debido al color de la arcilla, que con la primera lluvia desaparecerá por completo, dejando la piedra exactamente igual a antes de tomarse el negativo.

Una de las observaciones que se pueden hacer es su falta de precisión, pues bien, decir al respecto, que la precisión no tiene nada que envidiar a otros materiales, ya que con una técnica adecuada el error inducido puede ser de muy pocos milímetros en piezas grandes y casi nulo en motivos pequeños. También  se pueden reproducir formas curvas o conservar la inclinación del gravado.

 En paneles muy grandes, una vez aplicada la plancha de arcilla, ésta se recorta y se saca por sectores que luego serán ensamblados en el taller. Es un técnica apta para todas la economías y su limitación geográfica sólo está supeditada a la posibilidad de poder transportar la carga de la arcilla.

A nuestro juicio, el impacto que la arcilla puede tener sobre el grabado es prácticamente nulo, y no puede en ningún caso compararse con las agresiones cotidianas de la atmósfera, la contaminación o los actos vandálicos. A priori  no hemos encontrado ningún indicio de posibles agresiones o alteraciones futuras, ya que la arcilla es un material que no interactúa químicamente con la mayoría de las rocas estando incluso  presente en muchas de ellas como constituyente o producto de alteración, tampoco forma cristales que puedan producir criptoeflorescencias y los restos se pueden eliminar rápidamente por disolución, asimismo  tampoco interacciona con posibles colonias de líquenes o algas asentados en la superficie.

TIPOS DE MATERIALES DE MOLDEO

En la actualidad, existen numerosos materiales para la realización de moldes y, aunque  el moldeo con arcilla, se pueda presentar como un método seguro de moldeo y registro rápido, es conveniente conocer las ventajas e inconvenientes de otros materiales, para evaluar su posible uso:

Látex Proteico: Es una sustancia de origen natural que por evaporación del disolvente es capaz de formar films elásticos de cierta resistencia. A pesar de ser uno de los materiales más recurridos presenta graves deficiencias como material de moldeo y como agente dañino para el gravado:

  - La elaboración del molde es muy lenta ya que es preciso esperar a la evaporación del disolvente, que en climas húmedos puede ser eterna.

  - El disolvente normalmente es amoníaco (aunque existen látex libres de amoniaco no son comunes en el mercado) Este producto, interacciona químicamente con los compuestos de la roca, sobre todo óxidos metálicos que pueden estar formando parte de la pátina.

El amoníaco no sólo puede causar alteraciones químicas sobre la roca, sino que es un excelente biocida que puede acabar con líquenes y algas con las pertinentes consecuencias para la piedra.

 - Como material de moldeo flexible presenta varias carencias como es su fragilidad y rápido envejecimiento, con la consiguiente deformación.

Cabe advertir al usuario profano, que actualmente en el mercado han aparecido productos que bajo el nombre de Látex no son mas que emulsiones pensadas para la imprimación o impermeabilización de paredes.

Los silicauchos: son derivados de cauchos sintéticos pre-vulcanizados, que endurecen por adición de un catalizador. Su utilización aunque económica no está muy extendida.

Su principal inconveniente es su elevado poder de adhesión, que exige un fuerte tratamiento desmoldeante de la pieza a moldear. Normalmente no son tixotrópicos  por lo que el molde se ha de hacer por “colada” .

La silicona: es sin duda uno de los materiales más apreciados para la realización de moldes precisos. Su coste es elevado pero se suple con su facilidad de trabajo y propiedades mecánicas. Aunque los fabricantes de siliconas anuncian maravillas sobre sus productos es necesario matizar algunos conceptos:

-         Capacidad de adhesión: En un principio las siliconas de moldeo poseen una capacidad de adhesión “química”  prácticamente nula, esto se traduce en una enorme facilidad para “desmoldar” una pieza. Esta propiedad se ve modificada cuando trabajamos sobre materiales silicios o ciertos polímeros orgánicos, con los que la silicona si se adhiere químicamente (en mayor o menor grado) . Frente a su baja adhesión química pose un alto grado de penetración, lo que podríamos  denominar una adhesión mecánica, ya que es capaz de penetrar en microfisuras y macroporos  dificultando la posterior retirada .

-         Alteraciones cromáticas: Cuando una silicona permanece mucho tiempo en contacto con un objeto poroso éste parece absorberla en parte, creando sobre el objeto una apariencia de “mojado” o “engrasamiento”

-         Una de las grandes ventajas de la silicona es la posibilidad de modificar la viscosidad para elegir el método de aplicación (colada, espátula o pincel) adecuado a cada caso, o para modificar su velocidad de fraguado reduciendo el tiempo de contacto de ésta con la pieza o la penetración.

Según lo visto, podemos discernir varios tipos de agresiones con su consiguiente alteración:

Producto

Tipo de ataque

Forma de alteración

Látex con amoniaco

Químico

Alteraciones cromáticas 

Daños en pátinas y Minerales

Muerte de líquenes y algas

Silicona

Físico

Penetración 

Disgregación  y posible ruptura de placas

Alteración cromática

Químico

Adhesión

Disgregación  y posible ruptura de placas

¿Químico?

?

Cauchos

Químico

Adhesión

Disgregación  y posible ruptura de placas

¿Químico?

?

Como se puede observar no incluimos el yeso o escayola como material de moldeo ya no sólo porque sea agresivo física y químicamente, sino por que es un material totalmente inadecuado para este tipo de moldes.

Junto a todos estos materiales flexibles se suele utilizar uno rígido como carcasa o contramolde. Aunque estos materiales, comúnmente yeso o poliéster, no van en contacto con la pieza si han de ser preparados y aplicados, en este caso, cerca o encima del propio afloramiento por lo cual es necesario proteger adecuadamente toda el área de trabajo para evitar salpicaduras.

También el medio en que se trabaja puede modificar las características del producto.  Un exceso de frio, humedad o calor,  podrán retrasar, acelerar o impedir que una reacción química se lleve a cabo o complete. Por lo que es necesario conocer perfectamente las condiciones de trabajo recomendadas  para predecir o modificar el comportamiento de los materiales con los que trabajamos.

Si todos estos materiales pueden llegar a ser  agresivos, hemos de decir que es preciso conocerlos profundamente para poder aplicarlos sin riesgos, así como tomar una serie de precauciones previas:

LA PROTECCIÓN

Cualquier persona con unos mínimos conocimientos sobre moldeo, habrá oído hablar de los agentes “desmoldeantes”, unas substancias destinadas a que el material de moldeo, no interaccione ni física ni químicamente con la pieza original, es decir, que no se pegue el molde a la pieza y se rompa tanto la pieza  como el molde al retirar este.

Estas substancias normalmente son ceras, parafinas, jabones, vaselinas, aceites, resinas..., todas ellas cada cual más agresiva para nuestros grabados y fuera de lugar para nuestros objetivos.

Nuestra idea de “protección y desmoldeo” se centra en desarrollar técnicas con materiales inocuos, que creen  barreras físicas entre la piedra  y el material de moldeo, en nuestro caso siliconas.

Uno de los medios de protección y desmoldeo más simples utilizado es el “agua”, ya que de todos es sabido la incompatibilidad  de la silicona con esta. Así un objeto correctamente humedecido no deja ni adherir ni penetrar a la silicona.  Puede ocurrir que en materiales muy secos o porosos el agua sea absorbida rápidamente por lo cual es necesario recurrir a agentes tixotrópicos o gelificantes como son algunos compuestos celulósicos. Una vez extendido el gel acuoso este se depositará en el fondo de los poros y fisuras creando una interfaz acuosa evitando así la penetración de la silicona.

Otra de las técnicas mas recurridas, es el “empapelado” mediante papeles o tisúes especiales y un adhesivo que normalmente son colas o gelatinas animales. Esta técnica es un proceso habitual en la restauración de pintura o escultura policromada, es muy adecuada para trabajar sobre rocas muy disgregadas ya que creamos una barrera física muy fina que  separa a la silicona del grabado.

Tanto los agentes tixotrópicos como los adhesivos son polímetros naturales o semisintéticos que se utilizan en proporciones muy bajas, lo que los hacen, fáciles de eliminar por disolución.

La fragilidad de estas moléculas frente a los rayos UV o ataques biológicos, garantizan su destrucción en poco tiempo.

La interacción de los compuestos proteicos con los minerales de la rocas son en principio nulos, pudiendo eso sí, ser precursores de la  actividad biológica si no se eliminan correctamente. Sin embargo  los compuestos celulósicos, concretamente algunos esteres de celulosa,  pueden volverse insolubles en presencia de concentraciones muy altas de iones metálicos dificultándose así su eliminación.

En rasgos generales la agresividad de un material de moldeo o agente desmoldeante depende de los siguientes parámetros:

- Interacción química.

- Tiempo de contacto con la pieza

- Capacidad de penetración y adhesión

- Sensibilidad del material al medio en que se trabaja.

- Posibilidad de retirar la totalidad del compuesto una vez finalizado.

- Capacidad para poder reconocer y evaluar posibles interferencias en análisis futuros

- Personal humano que realiza la tarea

Tal como anunciábamos en el título de este artículo, la elaboración de reproducciones de los grabados más inaccesibles o bajo un fuerte  riesgo potencial de deterioro o perdida, puede constituir un método provisional para conservar un registro fiel del grabado. La elaboración de reproducciones puede de igual forma constituir un medio ideal, sencillo y económico, de musealizar grabados que por su situación,  aislamiento, relevancia o situaciones políticas o económicas del país en que se ubica no permitan ofrecerles una política de conservación y musealización adecuada mediante la creación de rutas o parques arqueológicos.

Además los procesos de moldeo, por la escasa oferta comercial de productos y lo sencillo de la técnica, pueden normalizarse buscando la homologación de ciertos procesos y materiales como válidos para determinadas condiciones, siempre y cuando estén realizados por expertos profesionales que garanticen la inocuidad de estos procedimientos, ya que como todos sabemos el mismo proceso en manos inexpertas e ignorantes puede provocar daños muy serios e irreversibles.

Restauradores de materiales arqueológicos y técnicos en volumen de la empresa  KEROS Conserva&Restaura de Santiago de Compostela, Galicia.

 


Buscar en esta seccion :